in

Sotamenta.Net

El sitio Internet de nuestra tribu!

Zundel

21 07 08. Nuestra época necesita más que nunca una castidad rigurosa. Tenemos que dar a luz una humanidad de personas.

5ª parte de la 2ª conferencia de M. Zundel en Bois-Cerf en mayo de 1973

… El hombre y la mujer se ignoran mientras no hayan superado el nivel de la sexualidad

Retoma: “… hay una maternidad y una paternidad de la persona inscritas en la castidad consagrada. Ahí es justamente donde continúa y se realiza la virginidad de Jesús y de María. Es absolutamente necesario convencerse de ello para ser totalmente fiel a esa exigencia como se es fiel al amor, y nos ayudará enormemente el hecho de identificar la visión del amor con una búsqueda de la persona, con un rechazo total de anonimato.”

Continuación: “La tentación es mucho más fácil de vencer cuando uno se da cuenta de que ceder termina en el anonimato, cediendo uno va a caer en un gesto vulgar, en un gesto universal, en un gesto que es común a los animales y los hombres, en un gesto en que justamente todo lo infinito que hay en nuestras aspiraciones va a ser totalmente desconocido.

Nuestra época necesita más que nunca una castidad rigurosa, y no se trata de hacer trampas ni de darse permisos, ni de querer estar en la onda diciendo: “qué importan la masturbación, las relaciones prematrimoniales, la píldora, ¡todo eso está bien, puede resultar finalmente en un buen matrimonio! ¡Tal razonamiento es imposible! ¡Es imposible!

Ahí se ve justamente que la creación que el hombre debe realizar creándose a sí mismo, no aceptando sufrirse, rehusando someterse a todas sus prefabricaciones, ahí se ve que esa exigencia se encuentra por doquiera, y al máximo en el amor, y es trágico ver hasta qué punto el hombre y la mujer se ignoran mientras no hayan superado el nivel de la sexualidad. ¡Se ignoran!, la mujer sigue siendo carnada para el hombre, el cual es finalmente humillado si sucumbe a la carnada, y lo mismo la mujer. “Por ahí los tenemos” me decía una mujer virtuosa, olvidando añadir: ¡“Sólo por ahí los perdemos también”! Es repugnante finalmente tener a un hombre “por ahí” porque es mantenerlo en el nivel del anonimato más llano y más vegetativo.

Se trata pues de mantener en nosotros esa exigencia y vivirla como una consagración, como realización de una maternidad divina, de una maternidad de la persona. Todos los sacrificios que pueda costarnos valen la pena, pues se trata de dar a luz una humanidad de personas.

Ven que en esta perspectiva no se trata de desvalorizar nada, sino de ir hasta el final de las exigencias del amor.

Sigue desde luego siendo cierto que existe una sexualidad en el espíritu, en la medida en que se encuentra en la criatura inteligente la imagen de la Santísima Trinidad. Es evidente que la mente y la sensibilidad del hombre pueden ser complementarios y recíprocamente, la mente y la sensibilidad de la mujer; sería absurdo negarlo, y además, ¿por qué negarlo? Es justamente lo que hace la belleza de la distinción entre el hombre y la mujer; es una distinción que durará eternamente, creo, en el sentido de que existe un alma femenina y un alma masculina, como existe el Padre, y el Hijo, y el Espíritu Santo.

No se trata pues en modo alguno de desconocer esas complementariedades ni su valor, ni el gozo que pueden dar, sino de mantenerlas rigurosamente al nivel de la persona. La mujer necesitará más calor, protección, ternura, sobre todo en igualdad, claro está, entre un hombre y una mujer de la misma grandeza, y el hombre se realizará más protegiendo ese valor y rodeándola de su solicitud, más que si, al contrario, se entrega como un bebé a las caricias de su mujer.

Es pues posible conservar las diferencias y su complementariedad providencial sin recaer en el magma, en las tinieblas, de la especie y, cuando digo “tinieblas”, digo necesariamente que se trata de las tinieblas del anonimato, pues lo que el amor busca son relaciones que no sean intercambiables.

No hay pues que hacer la más mínima concesión al espíritu actual, que es contrario al espíritu además, y podríamos mantener esta posición no por motivos tradicionales o porque está prohibido. Yo no digo jamás a la gente “¡Está prohibido!” ¡Jamás! Jamás los interrogo sobre este plano además, siempre hablo del amor y de sus exigencias.

Pasternak, en una página extraordinariamente hermosa de "Doctor Jivago", hablando de la liturgia rusa, muestra cómo la Anunciación de María resulta en un universo de Personas : hasta entonces había colectividades, se oía el paso de los caballos, el ruido de carrozas, se escuchaba el oleaje de los pueblos, y de repente, en el silencio, ese diálogo secreto entre María y el ángel, esa joven que con su “sí” va a decidir del porvenir del mundo.

En adelante, lo que cuenta es la persona, lo que cuenta es lo que se elabora en lo secreto de la conciencia de cada uno. No hay nada más magnífico. La historia cristiana es una historia de personas en que justamente lo universal se elabora en el corazón de cada uno. Lo universal no es lo que se difunde por doquiera sino que es lo que puede irradiar sobre toda la Creación a partir de un ser que, ha realizado el don de sí mismo en lo secreto e su corazón”. (Continuará)

 

Comments

No Comments

Leave a Comment

(required)  
(optional)
(required)  
Add
Powered by Community Server (Non-Commercial Edition), by Telligent Systems