in

Sotamenta.Net

El sitio Internet de nuestra tribu!

Zundel

29/05/09. Responder a la ternura de Dios con nuestra ternura filial.

Normal 0 21 false false false MicrosoftInternetExplorer4 /* Style Definitions */ table.MsoNormalTable {mso-style-name:"Tableau Normal"; mso-tstyle-rowband-size:0; mso-tstyle-colband-size:0; mso-style-noshow:yes; mso-style-parent:""; mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; mso-para-margin:0cm; mso-para-margin-bottom:.0001pt; mso-pagination:widow-orphan; font-size:10.0pt; font-family:"Times New Roman"; mso-ansi-language:#0400; mso-fareast-language:#0400; mso-bidi-language:#0400;}

"Ninguno de nuestros hermanos debería poder quejarse de no haber encontrado en nosotros la TERNURA de DIOS"

Si a cada instante nacemos del Corazón de Dios, si somos totalmente fruto su ternura, sólo puede vivir en nosotros haciéndose fruto de nuestra ternura, naciendo de nuestro corazón.

Una vez más las analogías de la ternura humana nos abren aquí horizontes ilimitados. ¿Qué es esa necesidad de amar y de ser amado que actúa en todos nosotros, sino la necesidad de nacer de nuevo, de nacer en un corazón que nos espera, de nacer en un yo complementario, prácticamente mediante una decisión libre, mediante una elección de pura ternura?.

¿Y cómo ignoraría Dios el secreto que es el centro de todas las ternuras humanas? Él también quiere nacer en nosotros. Nos trata como iguales, no como mendigos incapaces de dar nada, sino como hijos, cuyo "sí" es indispensable para el matrimonio de amor que Él quiere contraer con nosotros.

 

Comments

No Comments

Leave a Comment

(required)  
(optional)
(required)  
Add
Powered by Community Server (Non-Commercial Edition), by Telligent Systems