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Tenemos que reformar
completamente nuestras ideas sobre Dios…: Dios es Amor, y nada más que Amor. Dios
se da y no puede hacer nada más que darse.
Ser Dios ya no significa dominar
y tener poder de aplastar a los demás, ser Dios significa darse sin medida,
despojarse eternamente… Es porque Dios no guarda nada, porque es todo Amor,
porque la respiración de su ser es la generosidad, por eso surge la Creación y
constituye a la vez un secreto inagotable y una invitación infinita al amor.
Dios subsiste totalmente en
estado de don… Es Dios porque no puede sino darse… En la Trinidad, Dios es
libre de sí mismo, ya que no está apegado a sí mismo, porque es única y
eternamente comunicación total de sí mismo.
En esta perspectiva, Jesús es más
actual que nunca porque nada puede ser más catastrófico que la falsa
orientación del hombre hacia una falsa divinización.
Lo que nos inquieta no es que el
hombre quiera hacerse Dios, esa es su vocación misma, sino que haga de Dios un
falso dios.
Y Jesús, que nos revela al
verdadero Dios, es el único que puede conducirnos a la verdadera grandeza, la
cual consiste en devenir "nosotros" en el Otro, en tener todo de
nosotros, pero dándonos por entero al Otro…
A la raíz del ser uno debe darse
para ser uno mismo y no puede ser uno mismo sino mediante la ofrenda de sí
mismo, como Dios es Él sólo en y por medio de su perfecta ofrenda en la eterna
Trinidad.