in

Sotamenta.Net

El sitio Internet de nuestra tribu!

Zundel

28/08/2009. El sentido de la Creación.

Normal 0 21 false false false MicrosoftInternetExplorer4 /* Style Definitions */ table.MsoNormalTable {mso-style-name:"Tableau Normal"; mso-tstyle-rowband-size:0; mso-tstyle-colband-size:0; mso-style-noshow:yes; mso-style-parent:""; mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; mso-para-margin:0cm; mso-para-margin-bottom:.0001pt; mso-pagination:widow-orphan; font-size:10.0pt; font-family:"Times New Roman"; mso-ansi-language:#0400; mso-fareast-language:#0400; mso-bidi-language:#0400;}

Fiesta de San Agustín. Reflexiones de P. Debains.

Con vacilación.

Estamos poco acostumbrados a hablar de la fragilidad de Dios, magníficamente expuesta en los textos publicados en este sitio en los últimos días. Si comenzamos a comprenderlos de modo no intelectual, ya hemos comenzado a hacernos santos. Se trata siempre de lo mismo, del nivel a donde nos elevamos, se trata de otro nivel donde uno comienza a devenir semejante a Dios y a donde hay que llegar para comprender estas cosas de otra manera que con la inteligencia o con la mente.

Para Zundel "el amor de los hombres sólo puede sostenerse a partir de la raíz divina (en todos nosotros) y sólo puede perpetuarse gracias a una compasión constantemente renovada ante la fragilidad divina expuesta a todos los golpes".

El sentido de la creación es para Dios comunicarse Él mismo, hacer que repercuta en el otro, humano, creado, el don supremo de Su Amor, y eso es posible solamente si el otro, el hombre, consiente en recibirlo, si el hombre está dispuesto a vivir heroicamente, como cada persona divina vive heroicamente en Dios, tengo tentación de decirlo, en la desapropiación. Porque podemos pensar que para ser vivida perfectamente, la desapropiación supone en Dios un heroísmo eterno e infinito.

Hay que recordar aquí lo ya dicho muchas veces: el verdadero amor, y Dios ama verdaderamente, no puede soportar que el amado permanezca inferior a él. No se puede pensar entonces que nuestro Dios pueda no querer "igualar" su criatura.

Y la inmensa dificultad, que nace entonces con todo el engranaje del pecado posible, abre toda la historia de la redención. Prestarse a esa igualación es muy difícil en un mundo en que el mal ha hecho irrupción. Más difícil todavía por el hecho de que el hombre sólo puede ser salvo junto con todos los demás. Se trata entonces mucho más de la calidad de nuestra relación con los demás que de la calidad de nuestra relación con Dios. El segundo mandamiento es tan importante como el primero, e inclusive todavía más cuando vemos que el amor del prójimo es también amor de Dios presente realmente en el corazón de todo prójimo. La práctica del segundo mandamiento es también práctica del primero…

 

Comments

No Comments

Leave a Comment

(required)  
(optional)
(required)  
Add
Powered by Community Server (Non-Commercial Edition), by Telligent Systems