in

Sotamenta.Net

El sitio Internet de nuestra tribu!

Zundel

26/09/09 – Bosquejo de nuevo proyecto monástico.

Normal 0 21 false false false MicrosoftInternetExplorer4 st1\:*{behavior:url(#ieooui) } /* Style Definitions */ table.MsoNormalTable {mso-style-name:"Tableau Normal"; mso-tstyle-rowband-size:0; mso-tstyle-colband-size:0; mso-style-noshow:yes; mso-style-parent:""; mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; mso-para-margin:0cm; mso-para-margin-bottom:.0001pt; mso-pagination:widow-orphan; font-size:10.0pt; font-family:"Times New Roman"; mso-ansi-language:#0400; mso-fareast-language:#0400; mso-bidi-language:#0400;} 1ª parte de un bosquejo de nuevo proyecto monástico. Sólo balbuceos por ahora.

A los ejercitantes de  Timadeuc, a los monjes de la comunidad cisterciense y a su Padre Abad, y a toda persona de buena voluntad.

En junio pasado me encontraba yo en Timadeuc con G. Cadel y C. Blin cuando murió M. Jackson. Quedé estupefacto por la resonancia inmensa de esa muerte sobre el mundo entero. Centenares de millones de jóvenes lloraron por la muerte de su ídolo, y los medios de comunicación contribuyeron a dar a esos encuentros una orquestación mundial extraordinaria.

Me acordé entonces de una página de los Ejercicios espirituales de San Ignacio que invitaban a contemplar la Trinidad divina llena de compasión por los innumerables hombres que están aparentemente condenados a la perdición, y que decidía enviar al Hijo para salvarlos.

Y les pedí a los ejercitantes que hiciéramos juntos durante la semana de retiro una larga y ferviente oración por la salvación de la humanidad actual aparentemente abandonada por completo. Y ya que se trataba esencialmente de una primera concretización de tal oración, que participáramos en primer lugar en la Eucaristía con la comunidad, y si posible en todas las oraciones y cánticos del oficio monástico. Me admiró el que prácticamente todos respondieron con todo corazón, pues algunos participaron hasta en los oficios nocturnos, a las 4 a. m. Quiero dar gracias al Señor con todos ellos por el fervor casi unánime.

Si me dirijo a todos ahora, unos días después del retiro, es porque pienso que no debemos quedarnos ahí. Todos son testigos de que el retiro no fue como los que pudimos hacer antes, y yo quisiera que una de sus características sea justamente que, sea cual fuere el lugar donde estemos ahora, continuemos suplicando al Señor por los innumerables jóvenes, y menos jóvenes, en perdición segura, si creemos en ciertas páginas del Evangelio. Es ahora tan importante y tan grave.

En casi todas las ciudades o pueblos de nuestro país, son numerosos los jóvenes que después del trabajo quedan completamente ociosos hasta tarde en la noche: lamentable espectáculo, pues son capaces entonces de las peores tonterías ante las cuales permanecemos impotentes. He tenido de ello la triste experiencia en San Gaciano.

Con la resonancia que tuvo la muerte de M. Jackson, me vino entonces la idea de tratar de crear con ustedes una comunidad cuyos miembros se encuentren sólo en raras ocasiones, por ejemplo en el retiro anual, pero una comunidad que conserve entre sus miembros, inclusive muy alejados unos de otros, una relación constante al menos en la oración. Estaríamos entonces seguros de que cada miembro ore constantemente por la salvación de la juventud actual, y de que también sea intención capital de oración para la comunidad monástica. Y se puede estar seguro de que la comunidad trapista dará no solamente su consentimiento a esa reunión de corazón, sino de que orará intensamente con nosotros, y ese será quizá un medio providencial para acoger un día quizá dos o tres nuevos miembros, y más aún después.

Quizá no saben que la primera intención de oración de los monjes de Timadeuc es suplicar al Señor que les envíe nuevos hermanos, pues están inquietos por la disminución progresiva de su número, ya que de 80 que eran hace 50 años, ya no quedan sino 26. Hacemos nuestra esta preocupación que puede convertirse en verdadera angustia.

El pensamiento principal que me voy a permitir proponerles sería que entre los jóvenes que vengan a retiro con nosotros – veremos después cómo y a qué condiciones (que deberemos cumplir) es posible que vengan – algunos puedan sentirse llamados a vivir en comunidad con los monjes durante uno o dos años, después de los cuales podrán escoger entre quedarse en la comunidad de Timadeuc de manera más estable, o irse a otra comunidad por crear para la evangelización en el mundo entero. (Continuará).

 

Comments

No Comments

Leave a Comment

(required)  
(optional)
(required)  
Add
Powered by Community Server (Non-Commercial Edition), by Telligent Systems