Pensamientos que publico vacilando. Habría que decir mejor todo esto, pero creo que es importante. La vida eterna no es primero una maravillosa liturgia celebrada desde ahora en la tierra, sino ante todo conocimiento del Dios trino, descubriendo sin fin “quién es Dios”, descubrimiento que colma de la más perfecta alegría. Y toda liturgia debe llevar a conocer cada vez mejor “quién es Dios”. Y ya en la tierra debemos esforzarnos por profundizar cada vez más este conocimiento, con la gracia del Dios Trino. El documental, muy hermoso, presentado el jueves 14 de enero por la noche en la cadena “Kto”, mostrando la vitalidad de la Iglesia ortodoxa rusa actual, me sugiere ciertos comentarios sobre la razón de ser del sitio “elan-en-trinite”, que es ahora “mauricezundel.net”.A todos nos impresionó la belleza de la liturgia ortodoxa, y no es imposible que su esplendor sea una de las razones profundas de la afluencia de seminaristas en Rusia: uno quisiera vivir esa liturgia como celebrante.Pero esa liturgia plantea una cuestión sobre qué es la vida eterna prometida por Jesús a los que lo siguen, porque la vida eterna no consiste ante todo celebrar espléndidamente las bodas del Cordero, tan bien descritas en el libro del Apocalipsis, o al menos, eso no es lo que dice el mismo Jesús en el Evangelio de Juan.“La vida eterna es conocerte a ti, único Dios verdadero, y al que tú enviaste, Jesucristo” (Juan 17, 3). Al final del discurso después de la Cena, Jesús dice claramente que la vida eterna es conocimiento, en el sentido más amplio de la palabra conocimiento (se trata de nacer con el Hijo), Y conocimiento del Dios Trino, con el envío del Hijo a revelar a los hombres ese conocimiento de Dios. Eso es capital. El sitio mauricezundel.net busca desde el comienzo ofrecer cada día la posibilidad de hacer una experiencia del Dios Trino, sobre todo a partir de expresiones místicas de M. Zundel.Pronto vamos a celebrar el aniversario de su comienzo, el 23 de febrero de 2005. El conjunto de los textos publicados cubre más de 5000 páginas. Pero no tiene por fin dar todo lo que Zundel pudo decir o escribir. El objetivo del sitio “mauricezundel.net” es ofrecer cada día a sus visitantes la posibilidad de una experiencia del Dios trino cada vez nueva y antigua a la vez, y eso no tendrá fin ni siquiera en el paraíso.No se trata pues de dar todas las informaciones posibles sobre la mística de M. Zundel, sino de invitar al lector, no a especular sobre el misterio trinitario, sino a entrar en su profundidad, y no buscando entenderlo cada vez mejor, por poco que se pueda, sino situándonos en su interior y viviendo el misterio (¡no tenemos existencia real fuera de ese misterio!) hasta que veamos que nuestro Dios Trino quiere que cada hombre sea llamado a ser operador de Su misterio, operador de lo que hace que Dios es ese Dios, con los dos acontecimientos que Lo “constituyen” eternamente: la generación-gestación-nacimiento del Hijo y la procesión del Espíritu.Esos dos acontecimientos, siempre antiguos y cada día nuevos para nosotros, constituyen el fundamento supremo y real de todas las realidades del cielo y de la tierra, ahí es donde todo está enraizado. La voluntad eterna del Padre, del Hijo y del Espíritu es esa generación-nacimiento y esa procesión. Dios no tiene otra voluntad. Todas las demás voluntades del Dios Trino están inscritas en esa doble voluntad.En la vida eterna de Dios no hay un momento en que esas dos operaciones no se realicen. La venida del hombre sobre la tierra, la creación toda entera, es eternamente presente y se realiza en la vida eterna de Dios.En la vida eterna de Dios no hay un momento anterior a esas dos operaciones eternamente constitutivas del Dios Trino. Para nosotros, se trata de realizar esas dos operaciones, viviendo en Jesucristo la vida eterna de Dios. Hemos de hacer nacer el Hijo y dejar brotar el Espíritu de nuestra interioridad mediante un don de nosotros mismos semejante al don eterno de Dios, y como incluido en la voluntad de Dios.Estamos dentro de una inmensa historia de Amor, somos sus actores y operadores, es la historia del nacimiento del Hijo y de la procesión del Espíritu. Y el sitio “mauricezundel.net” busca invitarnos cada día a ser sus actores, haciendo cada día una nueva experiencia de la doble “operación” simplemente por la generosidad del don de nosotros mismos…La vida eterna no consiste en gozar de Dios sino en conocer al Dios Trino. La plenitud de gozo que da al que la vive, es sin duda semejante a la plenitud de gozo del sabio que acaba de hacer un descubrimiento después de un período muy largo de investigación. O al menos esto nos da una idea, y si el sabio es verdaderamente sabio, se pone inmediatamente a investigar buscando nuevos descubrimientos a partir de que acaba de hacer y que lo colma por un instante, y así continúa sin fin. ¡Le es imposible detenerse gozando del descubrimiento que acaba de hacer! Hay ciertamente algo así en el gozo indecible de la vida eterna que colma el corazón del cristiano.Y yo pienso que toda liturgia, sobre todo la eucarística, debería siempre incluir como un nuevo conocimiento de “quién es Dios”, una nueva penetración en el misterio de la Trinidad, un nuevo descubrimiento, un nuevo conocimiento del Padre y del que Él envía, con una oración apropiada, siempre antigua y siempre nueva. (A retomar o continuar)
Oración: Dios nuestro, Dios de Jesucristo, único Dios verdadero, en tu amor infinito por el hombre vas hasta querer que él realice lo que hace que tú seas el único Dios verdadero en la Trinidad infinitamente santa, concédenos que entrando desde esta vida en ese misterio, te conozcamos a ti, único verdadero Dios y al que tú enviaste, Jesucristo nuestro Salvador.
(P. Debains)