in

Sotamenta.Net

El sitio Internet de nuestra tribu!

Zundel

18/01/10 – Tenemos el deber de existir universalmente, es lo que significa la Eucaristía…

Homilía, Lausana, noviembre de 1956¿No habría que asociar siempre la Belleza a la presentación del Evangelio? ¿Qué significa la Eucaristía? El arte divino de vivir que es el Evangelio. “¿No habría que asociar siempre la Belleza a la presentación del Evangelio? Es lo que nos da a entender san Juan de la Cruz en este verso inagotable:“Mil gracias derramando pasó por estos sotos con presura, y yéndolos mirando, con su sola figura, vestidos los dejó de su Hermosura”.San Juan de la Cruz mira el mundo y en el mundo busca el rastro de la mirada divina, y el mundo es magnificado porque Cristo lo miró, y Juan de la Cruz lo ama porqué está vestido de Hermosura.¿No habría que asociar siempre la Belleza a la presentación del Evangelio? ¿No es bajo ese aspecto como el Evangelio se debe propagar? ¿No es la única manera de acreditarlo ante el alma humana, de darle su verdadero rostro, el Rostro de la eterna Belleza?Es claro que, si el cristianismo debe conducirnos al más alto nivel de la existencia, si es verdaderamente un arte divino de vivir, si hace brotar la vida en la Hermosura, es claro que no necesita que lo defiendan. Resplandecerá como una obra de arte. Lo amarán como espacio donde respira la libertad. Se reconocerán en él porque toda alma humana lleva en sí misma la nostalgia de la eterna Belleza.... Gandi que leía el Evangelio y no rehusaba orar según el Evangelio, rehusaba simplemente que la India necesitara convertirse al cristianismo porque veía en el cristianismo una opción posible para el hindú, pero en modo alguno una obligación. Y porque Gandi, por culpa nuestra, no veía que el cristianismo no busca llevar una doctrina, una enseñanza, sino que lleva infinitamente más: una existencia, la existencia universal, la existencia sin fronteras, y es la única respuesta que podamos dar a Gandi si lo comprendemos y amamos como merece.Debemos existir universalmente porque sólo estamos unidos a Cristo por ser Él la fuente de una existencia universal que brota en Él infinitamente. Por eso lo amamos y tratamos de vivir de Él. Y justamente, porque debemos existir universalmente, tenemos el deber de existir por ustedes los hindúes, ustedes están incluidos en el amor sin fronteras, ¡ustedes están llamados a eso! No para limitarlos, no para renunciar a su modo de vivir o de pensar, ¡sino para ir más allá! Porque hay algo más grande que todos los conceptos y que todos los sistemas, la Presencia informulable, la existencia que ningún lenguaje puede traducir y que es el Dios vivo y el Cristo eterno.Se trata pues siempre y únicamente de la inmensidad de la mirada y del amor, se trata de liberarse de sí mismo, de no llevar ninguna especie de prejuicios, sino de ser ofrenda, disponibilidad sin reserva, ¡y de eso precisamente da testimonio la Eucaristía!Pues ¿qué quiere decir la Eucaristía? ¿Por qué se da Nuestro Señor en forma de banquete, que es el acento mismo de la Eucaristía? “Esto es mi Cuerpo, incorporado en la Comunidad. Esto es mi Cuerpo que los va a reunir en una fraternidad de Amor universal. ¡Esto es mi Presencia a la cual no podrán acceder jamás si su corazón no se libera de sus límites!” No se trata pues de tomar la hostia como algo mágico en que tenemos a Dios a nuestra disposición, la Eucaristía es una exigencia formidable de despojamiento, de universalidad y de amor. Y sólo se puede afirmar de verdad la fe en la Eucaristía en la medida en que entremos en el horizonte universal y en que llevemos a Dios un corazón totalmente disponible.Alcanzamos, y vamos más allá, prolongamos y realizamos la vocación de toda obra de arte en el arte divino de vivir que es el Evangelio. Y eso es precisamente lo emocionante: existe una concordancia absolutamente perfecta entre los presentimientos del hombre de siempre, los esfuerzos de los artistas de todos los tiempos, Y el Evangelio eterno que está más allá de todas las diferencias y cuya diferencia está en no tener ninguna.No es un azar si la misión apostólica confiada por Jesús a sus Apóstoles la noche del jueves santo tuvo como preludio el lavatorio de los pies. Significaba que son enviados al mundo, no para imponer un sistema, (Jesús murió del sistema, a través del juicio de los doctores y de los teólogos!) sino para llevar al mundo simplemente el servicio de una entrega dedicada a todos y en que cada uno tuviera la revelación de la ternura divina. Y es claro que bajo este aspecto, con la misión comprendida como dimisión total, ¡el Evangelio es algo que no puede chocar a nadie! No se trata de imponer nada, sino solamente de ofrecer, de proponer una presencia en que cada uno está en su casa dentro del cristianismo, una Presencia que es el don infinito del eterno Amor.Y esta misión, la de la Iglesia, es también la nuestra, la de cada uno de nosotros. Tenemos que hacernos espacio para los demás. No se trata de imponerles nuestra fe, nuestra manera de pensar que la traiciona continuamente, sino de vivir intensamente la fe que es la Presencia de Jesús, dejando vivir a Jesús en nosotros con tal plenitud que sea Él el que viva y no ya nosotros. En esta dirección, la Iglesia no necesita ser defendida.La Iglesia no necesita ser defendida: no se trata de defender una causa discutible, sino sólo de estar convencidos de que no hay nada mejor para el hombre que una existencia universal, ¡una existencia abierta a todas las perspectivas, una existencia que no conoce fronteras ni de tiempo, ni de razas, ni de clases, ni de continentes! Se trata solamente de ser ofrenda, de ser corazón y vida, en fin de ser Jesús, como espacio en que toda libertad se siente acogida, en que toda existencia logra la revelación y la realización de sí misma.Si yo pudiera, creo que organizaría la liturgia en un plano de inmensa Belleza, con todo el concurso posible del arte humano, sin excluir la danza, para que sea algo tan universal que ¡de todas partes acudan para beber en esa fuente! Si Dios vino en medio de nosotros, si es el huésped amado del alma, si Cristo vive para siempre, es claro que no es para disminuir la vida y empequeñecerla, sino para darle todas sus dimensiones, ¡para que sea siempre más grande y más hermosa!En la liturgia carmelita de la fiesta de santa Teresa se lee este versículo admirable que hace la apertura: “¡Dios dilató su corazón y lo hizo tan vasto como la orilla del mar!”¡El Evangelio es una invitación a partir, a despegar, un llamado a la libertad, a la grandeza! ¡Es la vocación a la existencia universal para ser la revelación del Dios que no es extranjero para nadie y que es la Vida de toda vida!“¡Que se dilaten sus corazones y se hagan tan vastos como la orilla del mar!” Oración: ¡Dios nuestro, Dios de Jesucristo, que no eres extranjero para nadie! ¡Tú eres la vida de toda vida! ¡Te suplicamos que dilates nuestro corazón, que lo hagas tan vasto como la orilla del mar! ¡Concédenos que seamos un espacio donde toda libertad se sienta acogida, y donde toda existencia encuentre su revelación y su realización! 

 

Comments

No Comments

Leave a Comment

(required)  
(optional)
(required)  
Add
Powered by Community Server (Non-Commercial Edition), by Telligent Systems