in

Sotamenta.Net

El sitio Internet de nuestra tribu!

Zundel

01/02/10 – Hemos de llegar a ser la revelación, los bienes del espíritu se asimilan por esta identificación.

3ª parte de la 1ª conferencia del convento de las dominicanas de Beirut, en junio de 1965.

La imantación de una generosidad infinita en nosotros... Nosotros somos la revelación, o al menos debemos llegar a serlo....

"La biología se abre justamente bajo la imantación de una generosidad infinita y puede llegar a ser generosidad en la medida en que justamente todo nuestro ser pasa en adelante bajo la imantación del nuevo yo que es el yo de la generosidad salido de la generosidad divina y que además sólo se puede mantener bajo la influencia actual, permanente y renovada sin cesar de la generosidad divina. Ahí está todo. El cristianismo no puede ni quiere ser otra cosa, y eso puede expresarse bajo una multitud de aspectos, como por ejemplo, que, finalmente, nosotros somos la Revelación. Nosotros somos la revelación suprema cuando somos nosotros mismos. Los bienes del espíritu no se pueden asimilar sino por la interiorización, por la asimilación, la identificación.

Es absolutamente imposible que lleguen a la intimidad de su hijo si están llenos de ustedes mismos. Aunque pongan toda su buena voluntad, si están llenos de ustedes, hacen pantalla entre él y ustedes. Todas sus posesiones, todas sus adherencias, todas sus pasiones les impiden ser espacio ilimitado donde se sienta acogido. Se encuentra en estado de defensa porque no siente en nosotros el espacio ilimitado en que puede nacer y desarrollarse su libertad.

Lo mismo en el amor conyugal. Si hay reticencias, disimulaciones, si llegamos a soportarnos ya es mucho, si llegamos a soportarnos sin choques y con cortesía, es magnífico. Pero si rara vez existe la fusión unitiva y plena, es que cada uno hace pantalla al otro con sus límites, ninguno es el espacio sin fronteras que aparezca al otro como una luz que lo revela a él mismo. Hay en el misterio de un alma una necesidad de proteger su secreto. Para querer transparentar, ella tiene que sentir que su secreto será respetado, que no será publicado, que no estará amenazado.

"La proximidad absoluta está en la distancia infinita" y la distancia infinita, el espacio de amor que uno deviene cuando está perfectamente liberado de sí mismo.

Pasa lo mismo en el conocimiento. Además, lo que acabo de evocar, es precisamente el conocimiento, el conocimiento de la persona por la persona.

Es lo mismo en la ciencia ya que la ciencia es igualmente el conocimiento de la persona por la persona. El hombre sólo recibe la Verdad, sólo conoce la Verdad haciéndose luz, y la luz del ser, la luz de lo real, tiene una arquitectura inteligible. El sentido de la Creación sólo se revela al hombre en la transfiguración íntima de él mismo.

No hay absolutamente nada que hacer contra esta exigencia imprescriptible. Si no se hacen luz, la luz no puede llegar a ustedes. Se pueden hacer una idea material de la cosa, formarse una imagen de ella, pero esa imagen limita lo real y nos limita a nosotros. Para que la luz circule a través de lo real, para que el universo se haga inteligible, se necesita el Rostro que contempla san Francisco al cantar el Cántico del Sol o san Juan de la Cruz al componer el Cántico Espiritual.

Es necesario transformarnos. Es necesario hacernos luz en la Luz, y por eso la Revelación es la luz sin mezcla en que se convierte alguien, en que Dios puede expresarse y comunicarse sin encontrar límite, es la Revelación misma, es el Evangelio eterno. Y Jesús viene precisamente para hacer de nosotros el Evangelio eterno. No quiere llevarnos a una proposición externa, a un sistema del mundo, a una explicación de los acontecimientos exterior a nosotros. Quiere llevarnos hacia nosotros mismos por el fermento liberador de Su Presencia en nosotros.

Su Presencia en nosotros no tiene otro objetivo, no busca otra cosa que conducirnos a nuestra verdadera identidad y hacer de nosotros el foco de luz y el evangelio eterno. Mientras no nos transformemos en el Evangelio eterno, mientras no seamos la Revelación viva, toda la Revelación está falseada, la Biblia no significa nada, el evangelio mismo se adultera, todas las proposiciones dogmáticas hacen pantalla entre el alma y el espíritu porque justamente todo eso es recibido de afuera, todo eso se carga instantáneamente de nuestros límites y sombras y Dios mismo en las fórmulas más magníficas se transforma inmediatamente en ídolo como el alma se transforma en cosa y cosifica toda la realidad y materializa todo el universo.

Porque ése es el verdadero materialismo, por el cual nos cosificamos nosotros mismos rehusando despegar de nosotros y hacernos fuente, origen y creador. Nosotros somos la Revelación, o al menos tenemos que llegar a serlo. Nosotros somos el criterio de toda verdad, o al menos tenemos que llegar a serlo. Porque finalmente toda verdad, todos los milagros, todas las profecías, todas las visiones no son nada antes de ser filtradas por la luz interior, antes de haber sido decantadas en la luz espiritual, antes de entregar su fermento liberador.

Eso es todo lo que se puede esperar de una revelación profética, de una vida que pretende ser testigo de Dios. Todo lo que se puede esperar de ella es que sea fermento de liberación. Todo lo que en nosotros no puede hacerse fermento de liberación no puede proceder de Dios, no puede llevarnos a Dios sino al contrario se convierte en obstáculo para descubrirlo y encontrarlo". (Continuará)

Comments

No Comments

Leave a Comment

(required)  
(optional)
(required)  
Add
Powered by Community Server (Non-Commercial Edition), by Telligent Systems