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"... el disco del tiempo... representa... la distancia de nosotros a nosotros mismos". La metafora me recuerda que en una rueda el centro permanece inmovil. En la periferia del yo
en el centro.
en la dimension de la eternidad estamos en Dios
vivimos en el tiempo
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Zundel
16-17/02/10 – Es muy importante tomar conciencia de quién es el Dios que uno ama.
Final de la 1ª conferencia del Retiro de las franciscanas de Lons-le-Saulnier en Ghazir, Líbano, del 3 al 10 de Agosto de. 3 de agosto, à las 4 p.m.
¿De qué Dios se trata?
El nudo de víboras…
"
Encuentra a su hijo ante el féretro de su mujer, y le dice: "¿No podían prevenirme antes? Y el hijo: "Pero, papá, no conocíamos tu dirección" – "¿Cómo eso? ¡Bandido! ¿No conocían mi dirección? ¿Qué estuvieron haciendo en París? Se pudieron encontrar con ese muchacho con quien negociaron el testamento". El hijo, abatido por haber sido descubierto, balbucea.
El padre, furioso, expresa toda su ira contra él, y luego, de repente se desinfla: "¡Ah! ¡Y si lo que quieren es el dinero, lo tendrán! Se los voy a tirar a la cara, hoy mismo se los doy".
Ante el féretro, acaba de comprender que es absurdo, que no se va a llevar nada, que para vivir sólo necesita la pequeña renta que le permita satisfacer sus necesidades básicas. Y ante el estupor de sus hijos y de sus nietos, ejecuta la promesa y les entrega sus bienes, pidiéndoles solamente que le viertan una pequeña pensión hasta su muerte.
Y se va a vivir al campo, y comienza a escuchar, a observar. Ahora que está libre de la inmensa preocupación, comienza a abrirse a la belleza de las cosas, al esplendor de la luz, al color de las flores, a los juegos de los pequeñines; cuando su nieta, la del marido que quería hacerlo internar, se ve abandonada por su esposo, en su inmensa tristeza viene a refugiarse donde el abuelo. Entonces, ante la
angustia de la joven mujer abandonada por su marido, se conmueve, se interesa por ella, entra a fondo en su dolor, trata de divertirla en su tristeza, y mientras más entra en el dolor de otra persona, mientras más entra en su dolor, más se libera de sí mismo, más siente que su corazón se dilata, y más crece su espacio interior
.
Y el cura del pueblo viene a verlo. Y eso, en el fondo, no le disgusta. Algo totalmente nuevo está naciendo en él. No sabe exactamente de qué se trata, pero ya no hay dureza, ya no hay rechazo, ya no hay negativas. Cierta disponibilidad cada vez más auténtica se establece en su corazón y finalmente, a través de la caridad que practica con su nieta, ya no se apega a nada. Se pone a meditar, a escuchar. Y el día de Navidad se acerca y en el fondo, no está escrito que no va a comulgar el día de Navidad.
Escribe en su diario cada día, y cada día anota cierta invasión de su alma por una luz desconocida, un espacio que no cesa de crecer, una alegría muy sencilla, muy pura, que lo hace comulgar con la belleza de la naturaleza. Y al fin, una noche escribe: "Por fin encontré ese Amor Adorable…" y, en medio de la palabra "adorable" la pluma se le cae de las manos y queda muerto!
Pero encontró, encontró,
encontró…
Justamente, en el fondo, murió de
ese Amor Adorable que descubrió
, en que Dios vino a él por dentro, como una presencia, como una luz, como un espacio, como una libertad, como una alegría. Y sin ninguna violencia, colmado de admiración, al contrario, liberado de todo lo que lo hacía antes esclavo del orgullo, esclavo del dinero, esclavo de los placeres, encuentra ahora, encuentra al que San Agustín llama "la Vida de nuestra vida".
Como ven el tercer cuadro, que deshace el "Nudo de Víboras" de Mauriac, es muy diferente. Ya no se trata de un Dios que es enemigo de la libertad, que viene a hacerles saber que están sometidos, que los controla, que jamás podrán resistir a Su Voluntad, que ustedes no son nada bajo Su omnipotencia, que los aplasta y les reserva siempre los castigos si ustedes se apartan de sus Mandamientos. En esta evolución, en este descubrimiento de Dios en el "Nudo de Víboras", no encontramos nada semejante.
Nada semejante tampoco al Dios de Festugière, el Dios que los hombres creyeron encontrar porque había en la naturaleza fuerzas que no controlaban, el Dios lejano que trataron de domesticar, y que con tanta frecuencia no responde a las llamadas, el Dios que crea un farisaísmo eterno puesto que de todos modos, en todas las religiones, incluso en la cristiana, es necesario obedecer a los mandamientos, el Dios que es un yugo difícil de soportar cuando uno sabe que casi siempre lo maltratan. Nada semejante en el "Nudo de Víboras". Al contrario!
Esta subida hacia Dios es totalmente alegre, liberadora, brota como una fuente dentro del alma. Y el corazón esta tan colmado que en el curso del diario se dibuja la subida hacia la luz y que las ultimas palabras son las del encuentro definitivo, a través de una muerte apacible: "Por fin, acabo de encontrar el Amor Adorable".
Es necesario que nos entendamos cuando hablamos de Dios. ¿De qué Dios hablamos?
Hay tantas maneras de hablar de Dios. ¡es tan fácil hacer de Dios un ídolo! Y de ello tenemos además la prueba más terrible, en el hecho que pasa tan generalmente desapercibido, de que nuestro Señor mismo, Nuestro Señor, fue condenado en nombre de la religión por hombres religiosos, como enemigo de su religión. Son los sacerdotes, es el Príncipe de los sacerdotes, el Sumo Sacerdote, son los doctores de la Ley, hombres religiosos, hombres que se dedicaban continuamente a leer y comentar las Escrituras, los que vieron en Jesús al enemigo de la religión. Fue en nombre de su Dios, que ellos pretendían ser el Dios de Moisés, en nombre de su Dios que condenaron y crucificaron a Nuestro Señor. No cabe pues duda de que bajo el nombre de Dios se puede meter una cantidad de ídolos que no tienen ninguna semejanza con el Verdadero Dios
.
Por eso es tan importante, durante un retiro que tomemos conciencia del Dios que amamos, que debemos descubrirlo continuamente
para no envolverlo en visiones de Dios como las tan lúgubres y desesperadas del P. Festugière, para no ser llevados por lecturas que parecen además emanar de gente muy competente, para no sucumbir a cierta literatura religiosa que nos presenta un rostro de Dios absolutamente intolerable
.
Es lo que vamos a tratar de hacer durante el retiro: descubrir a Dios según el programa que se propone San Agustín en las Confesiones cuando dice: "Noverim te noverim me": "Que te conozca y que me conozca", Que te conozca y que me conozca…"
Y lo veremos además, ustedes lo saben porque no ignoran el admirable itinerario de San Agustín. San Agustín encontró también a Dios admirablemente como "la Vida de su vida", justamente no como un Dios terrible, no como un yugo pavoroso, como fuente de problemas y de desesperación, sino al contrario, como la fuente de donde brotaba su vida.
Esta noche, pues, vamos a preguntarnos simplemente: ¿
Cuál es mi Dios? ¿Cuál es mi Dios? ¿Qué rostro tiene mi Dios para mí? ¿Cómo lo encuentro y en qué medida es para mí verdaderamente la Vida de mi vida?
Y tendremos la ocasión de darnos cuenta de cómo somos todos tentados de hacernos un Dios a nuestra imagen, un Dios semejante a nosotros, un Dios que tenga nuestros límites, un Dios que tenga más o menos los mismos sentimientos que nosotros, un Dios que precisamente por haber tomado nuestra propia figura, se vuelve en efecto con frecuencia un tormento, un obstáculo y un problema para nosotros.
Y veremos al contrario que el Dios del Evangelio, y como ustedes saben, el "Evangelio" es la "Buena Nueva", que
el Dios del Evangelio es un Dios maravillosamente desconocido, un Dios que tendremos la ocasión de volver a descubrir en nosotros cada instante del día
y que ese descubrimiento es el más apasionante y maravilloso que podamos hacer en la vida, porque Dios es exactamente lo contrario de lo que piensa Marx, lo contrario de un enemigo de la libertad, lo contrario de lo que piensa Festugiere, es decir un misterio oscuro, terrible e impenetrable que tenemos que aceptar ya que estamos rodeados de fuerzas desconocidas pero en resumen, si no hubiera esa tradición y esa costumbre, rehusaríamos el yugo. ¡Sería mucho más sencillo no creer!
Justamente, no es de ese Dios del que Jesús nos habla, sino de un Dios que está dentro de nosotros esperándonos
y que fue descubierto justamente por el héroe de Mauriac como el Amor Adorable, que responde a todas las preguntas de nuestra inteligencia y a todos los impulsos de nuestro corazón y que es tan hermoso, tan inagotable, que cada día es nuevo y más maravilloso que el día antes, a condición justamente de que el alma se abra, se haga disponible y escuche dentro de sí la vocecilla que no cesa de enseñarnos. Porque Dios no está lejos de nosotros, sino como dice San Pablo, en Él tenemos el movimiento, el ser y la vida" (Hechos 17, 28). (Fin de la conferencia
)
Oración: Dios, Dios nuestro, ¡único Dios verdadero! ¡A cada instante recibimos de ti, Padre, Hijo y Espíritu, el ser, el movimiento y la vida! ¡A cada instante nos estás esperando dentro de nosotros, más íntimo que lo más íntimo de nuestro ser! ¡Concédenos que respondamos a tanto Amor en el don cada vez más total de nosotros mismos!
En nuestro corazón y de nuestro corazón, el Padre quiere dar nacimiento al Hijo y el Espíritu quiere surgir sobre la humanidad entera! Quieres pues hacer de nuestro corazón el eterno paraíso del Padre infinitamente amante quehacer eternamente nacer, y del Hijo que eternamente nace! ¡Quieres realizar en nosotros y por nosotros lo que hace que Tú seas el Dios Trino infinitamente amante!
¡Permite que el verdadero amor modele nuestra respuesta, que el Hijo nazca fácilmente en nuestro corazón, que el Espíritu brote a cada instante de nuestra vida!
Published
Feb 23 2010, 10:27 PM
by
Gustavo
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