in

Sotamenta.Net

El sitio Internet de nuestra tribu!

Zundel

31/05/10 – Nuestros orígenes humanos están delante de nosotros.

Normal 0 21 false false false MicrosoftInternetExplorer4 /* Style Definitions */ table.MsoNormalTable {mso-style-name:"Tableau Normal"; mso-tstyle-rowband-size:0; mso-tstyle-colband-size:0; mso-style-noshow:yes; mso-style-parent:""; mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; mso-para-margin:0cm; mso-para-margin-bottom:.0001pt; mso-pagination:widow-orphan; font-size:10.0pt; font-family:"Times New Roman"; mso-ansi-language:#0400; mso-fareast-language:#0400; mso-bidi-language:#0400;} Cenáculo de París, sábado 22 de enero de 1966. Conferencia "El hombre posible" (3ª parte)

"Y desde luego, para decirlo en seguida, es perfectamente inútil situar a Dios en el mundo material, en el mundo mecánico, en el mundo tal como es, ya que si el hombre no puede encontrar su lugar en él, mucho menos Dios. Si el hombre no puede aparecer como no-máquina, como dignidad, como fuente irreemplazable de felicidad, como origen de un espacio en que respira la libertad, si el hombre sólo puede surgir en un universo que no existe todavía, con mayor razón Dios sólo podrá revelarse en ese universo que aún no existe.

Si queremos situar la divinidad en el mundo tal como es, la hacemos entrar en la mecánica, en el mecanismo, en el formalismo automático de los conceptos que escapa totalmente además a la vida del espíritu y no lleva a ninguna especie de progreso ni de liberación.

Hace un instante hacía notar que para que el creador haga su oficio, para que cumpla la función que se le asigna, bastaría que sea el fabricante de los elementos totalmente primitivos, sin tener parte ningún objetivo además, ya que los elementos mismos estarían desprovistos de toda finalidad. Entonces, evidentemente, un Dios concebido de esa manera, un creador reducido a esas funciones ya no significa nada. Y si se quiere absolutamente situar y enraizar una divinidad en el mundo prefabricado tal como se impone a nosotros, forzosamente hacemos de él un ídolo material impensable e inútil.

Entonces en el mundo que no existe todavía, en ese mundo en que tenemos que enraizarnos mediante una creación que sólo puede emanar de nosotros mismos, es donde el verdadero Dios, el Dios del místico si quieren, podrá situarse, revelarse y ser encontrado en una experiencia irrefutable que además sólo podrá ser comprobada en la medida en que uno mismo se comprometa en ella. Eso se puede expresar en dos palabras: nuestros orígenes cósmicos, nuestros orígenes animales están detrás de nosotros, pero nuestros orígenes humanos están delante de nosotros. Si comprenden esta frasecita, tienen ahí lo esencial del itinerario que aquí recorremos: nuestros orígenes cósmicos, nuestros orígenes animales están detrás de nosotros, pero nuestros orígenes humanos están delante de nosotros.

Es pues un error que parece cada vez más evidente ante todas las conclusiones de la cibernética y de las disciplinas influenciadas por ella, es pues un error capital querer explicar por Dios el pasado, quiero decir querer explicar por un creador el mundo prefabricado en el cual es imposible la vida del espíritu, la vida del espíritu en el sentido de iniciativa creadora.

Dios no podrá revelarse sino en ese universo que aún no existe y que sólo existirá cuando nosotros existamos en nuestra estatura de hombres, cuando existamos nosotros como no condicionados por el universo máquina, realizando por nuestra existencia un valor universal que pueda ser inmediatamente reconocido por todos los que están en búsqueda de sí mismos y que tienen la esperanza de una humanidad que no existe todavía pero que sigue siendo posible.

Yo pienso que en esta afirmación, que además resulta pura y simplemente de la experiencia, de que nuestros orígenes animales y cósmicos están detrás de nosotros y nuestros orígenes humanos están delante de nosotros, pienso que en este descubrimiento o en esta constatación hay como una línea de separación entre un materialismo de método, pues la cibernética sólo puede fundarse sobre otros datos, y un espiritualismo, es decir, un postulado, pues no se trata de postular que las operaciones mentales son de orden espiritual ya que vemos precisamente que las máquinas son capaces de hacerlas, a menos de dotar de espíritu las máquinas, lo cual no me molesta además. Si las máquinas devienen espirituales, si las máquinas se reproducen, devendrán simplemente posibilidades humanas, y eso no me molestaría.

El hombre , quiero decir el hombre espíritu, el hombre-valor, el hombre-dignidad, comienza a partir del momento en que el ser, máquina hasta ahora, se toma en manos, se re-crea, escapa al condicionamiento mecánico y hace surgir un universo sin límites en que los demás descubren un fermento, el fermento mismo de su dignidad y de su liberación, lo cual nos lleva de nuevo además a la experiencia capital que es la del encuentro con una presencia en lo más íntimo de nosotros, tal como Agustín la describe en la bien conocida estrofa: "Tarde te amé, belleza siempre antigua y siempre nueva. Tarde te amé, y sin embargo tú estabas dentro pero yo estaba afuera, y corría sin belleza hacia las bellezas que sin ti no existirían. Tú estabas conmigo, pero yo no estaba contigo." (Continuará)

Comments

No Comments

Leave a Comment

(required)  
(optional)
(required)  
Add
Powered by Community Server (Non-Commercial Edition), by Telligent Systems