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&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Ghazir, entre el 20 y el 27 de julio de 1959, a las Franciscanas de
Lons-le-Saunier.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;El voto de castidad, una de las
condiciones de la estabilidad religiosa y monástica, nos invita a plantear el
problema de la pureza.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Es uno de los problemas más complicados
que existen, de los más complicados y mal planteados. Primero, porque partimos
de una visión falsa del ser humano. Hemos heredado, en efecto, tendencias
filosóficas de Grecia, &lt;b&gt;a través de los
Padres griegos que se inspiraban de Platón, hemos heredado una visión del ser
humano que es antibíblica, la visión dualista, que pone el cuerpo por un lado y
el alma por otro. De donde se concluyó que para vivir una vida espiritual había
que ocuparse del alma dejando de lado el cuerpo&lt;b&gt;.&lt;/b&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Mientras más se despreciaba el cuerpo, más
espiritual era uno y ciertos santos hicieron pacto con el cuerpo para tratarlo
como enemigo y jamás dejarlo en paz hasta la muerte. Eso es absurdo. Sea cual
fuere la rectitud de sus intenciones, es absurdo porque un ser humano así no
existe. Como dice un gran psicólogo, pensamos con las manos tanto como con el
cerebro, pensamos con el estómago, con todo, no hay que separar una cosa de la
otra. La psicología es la ciencia del hombre total.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;Si pensamos con las manos, si pensamos con
el estómago, si pensamos con la piel, no hay que separar el cuerpo de lo que
llamamos el alma.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Hay que mirar al hombre total, llamado
todo entero a hacerse eterno, llamado todo a la vida eterna, puesto que creemos
en la Resurrección, debe santificarse y divinizarse todo entero. Y por tanto,
hay que estimar todo el ser del hombre, verlo todo entero en una perspectiva
divina, rindiéndole el respeto infinito que se le debe al santuario de Dios.
¿No &lt;b&gt;nos recuerda san Pablo que nuestros
cuerpos son &amp;quot;&lt;i&gt;templos del Espíritu
Santo&lt;/i&gt;&amp;quot;, más aún, &amp;quot;&lt;i&gt;miembros
de Jesucristo&lt;/i&gt;&amp;quot;?&lt;/b&gt; (&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:11pt;"&gt;1 Co. 6, 19 et 15)&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Es pues un absurdo radical dejarnos llevar
por el platonismo y ver el alma como una especie de humito blanco más o menos
irreal hundido en una masa de grasa. Todo nuestro ser es espiritual, en todo él
hay ese poder de superación que es propia…, propiamente el espíritu; eso es el
espíritu: una capacidad de superación infinita que caracteriza nuestro ser
entero, pues tenemos que crear lo que llamamos el cuerpo, re-crearlo
divinamente, eternizarlo, hacer circular en él la vida divina tanto como en lo
que llamamos la inteligencia y el alma.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Ese primer error tuvo consecuencias extremadamente
graves, justamente porque se quiso hacer como si el cuerpo no existiera. Se
veía en él el lugar malo de todas las codicias, cuando en realidad, él también
tiene vocación de santidad.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;Nuestro ser todo entero está llamado a la
santidad, y ése es, justamente, el sentido mismo de la pureza: tratar todo lo
que somos como realidad divina, o al menos como llamado a ser divinizado por la
Presencia de Dios.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;No imaginamos una sonrisa sin un rostro. No
existe sonrisa sin rostro y no hay hombre sin la apariencia visible que nos
manifiesta los unos a los otros y gracias a la cual precisamente podemos
percibir, adivinar e intercambiar, intercambiar en la intimidad con los demás.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;La primera dificultad viene de ahí, de ese
dualismo antibíblico y finalmente anticristiano que nos ha llevado a imaginar
el cuerpo y a pensarlo, como dice justamente un teólogo, a pensar el cuerpo a
partir de un cadáver. Ahora bien, el cadáver justamente ya no es cuerpo humano,
el cadáver ya no es un cuerpo humano, es más bien como un molde que conserva la
forma del cuerpo humano por los pocos días que preceden a la descomposición,
pero el cadáver ya no es cuerpo humano.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;Si queremos pensar el cuerpo, debemos
pensarlo mucho más a partir del germen en el seno materno.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-weight:normal;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;Ahí es
donde el hombre aparece en su unidad como energía&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-weight:normal;"&gt;, como energía &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;creadora&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-weight:normal;"&gt;, justamente, que va a tomar
del universo de qué construir un organismo en que se exprese el pensamiento, en
que el amor se constituya un rostro, en que la acción disponga de un
instrumento&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span&gt;. &lt;b&gt;Esa energía creadora es precisamente la que
constituye la realidad humana a lo largo de la vida&lt;/b&gt;. Y cuando dicha energía
ya no puede actuar sobre los elementos del mundo que, sea por la respiración, o
por la nutrición, constituyen la condición de nuestra permanencia en la
existencia terrestre, cuando esa energía creadora ya no tiene contacto con esos
elementos, ya no puede trasformarlos en sí misma, entonces se produce la
muerte.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;Hay pues que recuperar, reconquistar
primero una visión unitaria del hombre, todo entero llamado a la vida eterna&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-weight:normal;"&gt;, todo entero digno de respeto, todo entero consagrado, todo entero reino
de la gracia y Reino de Dios. Justamente, no hay que separar el cuerpo como
realidad vergonzosa, sino al contrario, verlo y venerarlo como templo del
Espíritu Santo y como cuerpo de Cristo&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;Otra confusión no menos difícil de disipar
es entre el misterio de la especie y el misterio de la persona&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-weight:normal;"&gt; pero esto debe abordarse con ejemplos y muy concretamente&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Recientemente me decía una mujer casada,
que a causa de una rubeola que había tenido, le habían retirado el niño (1) que
llevaba en su seno. Ustedes saben que la rubeola contraída durante el embarazo
puede poner en muy grave peligro al niño y el resultado final es, o arriesga ser
que el niño sea anormal. Por eso actualmente, con razón o sin ella, cuando una
mujer embarazada contrae la rubeola, le retiran el feto que lleva para que no
tenga un niño anormal.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Creo que actualmente, con razón o sin
ella, cuando una mujer embarazada contrae la rubeola, le retiran el feto que
lleva para que no tenga un niño anormal.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Y esa mujer estaba muy adolorida porque
estaba esperando a su niño, y el embarazo estaba suficientemente avanzado como
para que el nacimiento no estuviera muy lejano. Pero al contarme todo el dolor
de esa operación, añadió: &amp;quot;&lt;i&gt;Fue
quizás culpa mía, pues al comienzo yo no quería el embarazo, no quería hijos.
En el fondo, no lo acogí, no lo acogí, no lo quería. Me resigné y quizá por eso
fue que no tuve la suerte y el gozo de tenerlo. Como lo acepté a disgusto, no
tuve la suerte y la alegría de ir hasta el fin&lt;/i&gt;&amp;quot;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Aquí, en la confesión sencilla y cándida
de esa mujer adolorida, vemos una situación que se repite por millones. &lt;b&gt;La mayoría de los niños nacen sin que los
hayan deseado&lt;/b&gt;. Por un niño que nace hay uno que es eliminado en el seno
materno; al menos en las grandes ciudades europeas es así, hay un aborto por un
nacimiento. &lt;b&gt;Y de los nacimientos que
hay, la mayoría no son deseados&lt;/b&gt;. Los aceptan una vez que se hacen
inevitables, pero la mayoría no son deseados, es decir que &lt;b&gt;la mayor parte del tiempo, el niño no es hijo de sus padres. Es hijo de
la especie, hijo de la fuerza extraordinaria que sube a través de las plantas y
de los animales, que nos invade y que ha sostenido la vida humana hasta hoy&lt;b&gt;.&lt;/b&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Si nosotros existimos es probablemente en
virtud de esa fuerza, mucho más que en razón de una elección deliberada. Eso
quiere decir que la humanidad, como los animales y los vegetales, es llevada
por la especie y la mayor parte del tiempo no es ella la que lleva la especie.
Y el joven que me decía:&amp;quot;&lt;b&gt;&lt;i&gt;Yo soy el resultado de un accidente, mis
padres no deseaban hijos y yo llegué por accidente&lt;/i&gt;&amp;quot;, traduciendo una
verdad que se puede multiplicar por millones.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Eso es un punto claro, luminoso, que nos
permite volver a encontrar el sentido de la pureza. Al menos un punto es claro:
el niñito. Es la pregunta que hago a todos los novios, es la única pregunta que
les hago. No les hago sermones pues no creo en ellos, pero les hago esa
pregunta: &amp;quot;&lt;i&gt;Si un niño pudiera
escoger a sus padres, ¿cómo lo haría? ¿Cómo querría nacer? ¿De qué padres? ¿Y en
qué condiciones?&lt;/i&gt;&amp;quot; Es claro que ningún niño quisiera nacer como
accidente, no aceptaría nacer de un acto realizado en la ceguera del instinto y
bajo el impulso de la especie, pero que no lo tiene en miras.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Evidentemente, cuando un niño nace, los
padres lo rodean, los padres lo aman, con frecuencia heroicamente. Olvidan que
no nació de su elección, que no nació de un amor dirigido a él, que nació de la
carne y la sangre, del deseo del hombre y la mujer, es decir, finalmente, de la
atracción y el embrujo de la especie. &lt;b&gt;Al
contrario, todo niño quisiera nacer llamado por su nombre, como los hijos
Martín que nacieron realmente de Dios y para Dios&lt;b&gt;.&lt;/b&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;Pues bien, a partir de ahí se puede
constituir toda una visión maravillosa de la pureza. La pureza es ante todo el
niñito&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-weight:normal;"&gt;. Justamente, tenemos el poder de
dar la vida. ¡Qué maravilla! &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;¡Qué maravilla&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span&gt;!&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;El hombre es creado por el hombre. &lt;b&gt;El hombre existe porque el hombre y la
mujer lo deciden. Si pudieran decidirlo de manera consciente y luminosa, si
pudieran realmente decidir en paz, en la luz y el amor del hijo, entonces sería
la pureza, la pureza perfecta&lt;b&gt;.&lt;/b&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Porque la pureza es una persona. La pureza
es alguien, es el niñito que está como promesa en el germen confiado al hombre
y la mujer, como primera célula de su cuerpo. Y eso es lo que se debe mirar. &lt;b&gt;La pureza es ante todo el respeto de esa
tercera persona que es el hijito&lt;b&gt;.&lt;/b&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Sí, nuestro cuerpo es consagrado por ese
poder de dar la vida. Está consagrado al hijo y el sexo no es otra cosa que la
impronta del hijo en nosotros. Y el impulso de vida que puede atravesarnos es
el primer grito del niño que acaba de nacer. ¡Qué admirable es todo eso! Si
miramos, si percibimos a través de esos pequeños gérmenes, a través de los
órganos a los que están confiados esos gérmenes, si percibimos el rostro del
hijito, ¿cómo no ver de inmediato en el sexo un llamado a la santidad? En
efecto, eso es en primer lugar, pues para ser dignamente padre o madre habría
que ser santo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;El psicoanálisis nos enseña todos los días
que la mayoría de las enfermedades mentales, la mayoría de los desórdenes
mentales, la mayoría de los desequilibrios psíquicos vienen de una mala
educación&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-weight:normal;"&gt;. El hijo es siempre el que paga
por sus padres. Y como está a la merced de sus padres, sobre todo de su madre y
completamente durante los dos primeros años, y que esos dos primeros años valen
por 20 en el total de la vida, queda eternamente marcado por su madre y luego,
a medida que crece, por su padre. Queda marcado. No puede escapar pues solo
tenemos un padre y una madre y no podemos escoger otros&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Pues si realmente el hijo está tan
sometido a la influencia de los padres, si su educación o su deformación es
resultado de su relación con ellos, si sólo puede ser educado si se educa, &lt;b&gt;si la educación es ante todo la luz de una
presencia divina que el hijo respira a través de la santidad de la madre&lt;b&gt;,
tenemos que decir que no hay vocación que exija más inmediatamente la santidad
que la maternidad y la paternidad.&lt;/b&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-weight:normal;"&gt; Si un monje se maneja mal es evidentemente
lamentable pero en fin de cuentas no perjudica a un hijo como lo hacen el padre
o la madre indignos o simplemente mediocres&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Es pues lo contrario de lo que imaginamos,
si vemos lo que está al centro precisamente de ese poder creador: el niñito. &lt;b&gt;Lejos de poder considerarlo como malo y
como fuente de todos los maleficios y desviaciones, el sexo constituye el más
fundamental llamado a la santidad más generosa&lt;/b&gt;. Entonces digamos: se trata
de una vocación a la maternidad por una parte y a la paternidad por la otra.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Y consideremos siempre el problema sexual
a través de la trinidad humana: el padre, la madre y el hijo, poniendo al hijo
en primer lugar pues el hijo no puede defenderse, y soportará la vida que le
impongan, soportará a los padres tales como son, soportará su medio y será
forzosamente su víctima si el medio no es san(t)o (2) en todo sentido de la
palabra. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;Entonces, cuando seamos tentados, como se
dice, en vez de preocuparnos, comencemos por suscitar el rostro del niñito, ya
que de él se trata.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-weight:normal;"&gt; Y en vez de atormentarnos
sabremos entonces que debemos ponernos en estado de transparencia para ser
dignos de él, del hijo que llevamos en nosotros, y de todos los niños del mundo
a los que nuestra maternidad espiritual debe extenderse para salvarlos&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Si entendimos bien este punto, &lt;b&gt;comprenderemos fácilmente la confusión que
enunciaba yo entre el misterio de la especie y el misterio de la persona&lt;/b&gt;.
Cuando un hombre y una mujer se encuentran de manera dudosa, cuando deslizan en
desórdenes, cuando se unen sin desear tener un hijo y excluyéndolo, es
justamente que confunden los dos terrenos. Creen amarse, creen que van a
descubrir un secreto maravilloso el uno en el otro; y en efecto, hay un secreto
que descubrir el uno en el otro: en efecto, es verdad, cada uno es portador de
un misterio eterno, un misterio divino, un misterio único.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;Pero ese misterio hay que realizarlo
primero; ese misterio es sólo una posibilidad. Primero tienen que realizarse
para poder intercambiarlo&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-weight:normal;"&gt;. ¿Y
que es lo que sucede casi siempre? Sucede que cuando buscan, o creen buscar el
uno en el otro ese secreto infinito, los invade la corriente de la especie y
crea en ellos el mismo espejismo, el embrujo que crea igualmente en los
animales porque la especie trata a los individuos como trata el océano una
cáscara de nuez, la corriente de las especies los precipita el uno hacia el
otro. Y cuando el instinto se relaja ven que no habían descubierto nada, y son
el uno para el otro más extranjeros que nunca, precisamente porque aprovecharon
de una energía cósmica, de una energía en que se encienden las fuerzas de la
naturaleza; creyeron apropiárselas, creyeron darse así una dimensión infinita,
y no era verdad. Al contrario, fueron sumergidos en el océano de la especie, la
especie se los anexó, fueron cáscaras de nuez que flotaban en la superficie del
océano&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Justamente, para encontrar, para descubrir
y constituir su secreto, primero &lt;b&gt;tienen
que superar el vértigo de la especie&lt;/b&gt;. Un hombre y una mujer jamás podrán
encontrarse sin haber dominado la corriente, el llamado, el embrujo, el
tumulto, el vértigo de la especie. Pues mientras estén sumergidos en esa
corriente se hacen ilusiones, se inflan sin razón con un infinito ciego y
opaco, que en realidad los utiliza como lo hace el genio de la especie en toda
la naturaleza.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;Y justamente, el hombre y la mujer tienen
otra cosa que darse&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span&gt;.&lt;b&gt;
El acto creador no se refiere a ellos sino al hijo; y cuando el llamado creador
se orienta hacia el hijo, entonces es la castidad en su más alta expresión, ya
que es una doble corriente de generosidad que se consagra al hijo.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;La impureza es la mezcla, la impureza es
la anexión indebida e ilusoria de un infinito cósmico&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-weight:normal;"&gt;, es justamente las energías ciegas de la naturaleza, la anexión indebida
que infla al hombre y la mujer dándoles la ilusión de ser excepcionales, de ser
prodigiosos, únicos, en el momento mismo en que son más profundamente el rostro
de la especie, el rostro anónimo, el rostro sin mirada y sin consciencia&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Hay otro amor, el de José y María, que es
el verdadero amor, el amor virginal que intercambia su secreto más profundo, su
secreto de eternidad, pero justamente cuando la corriente de la especie ha sido
dominada, por haberse hecho persona, por haberse hecho hijo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;Yo comparo la trasfiguración que se debe
realizar, con una parábola. Estaba encima de un faro mirando el mar inmenso,
sin orillas visibles al otro lado, el mar inmenso en que se perdía la mirada y
de repente pensé: &amp;quot;&lt;i&gt;Estoy mirando el
mar, pero el mar no me mira, no tiene mirada. Toda esa fuerza es ciega, toda
esa energía es inconsciente, mientras que el hijito del guardián del faro tiene
mirada en sus pupilas azules, y es como si todas las fuerzas de la naturaleza
se hubieran concentrado en luz en la mirada azul de ese niñito&lt;/i&gt;&lt;span&gt;&amp;quot;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;¡Pues! Eso es lo que debemos hacer: reunir
todas esas fuerzas de la naturaleza, sin miedo, porque son buenas en sí, pero
justamente, sacarlas de su ceguera, de su inconsciencia, darles un rostro y una
mirada que sea mirada de niño.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Cuando han hecho eso el hombre y la mujer,
pueden mirarse en los ojos porque se amarán verdaderamente con un amor que va al
encuentro del secreto eterno. Se amarán porque su ser todo entero habrá sido
consagrado. Comprenderán que no lo pueden alcanzar del exterior, que su carne
misma es intocable a no ser por el tacto del alma pues está toda cubierta, toda
virginizada por la Presencia de Dios, por el respeto de la vida, por el culto
del hijo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;Existe una trinidad humana, una admirable
trinidad en que el hombre es el Padre, la madre es el Hijo y el hijo es el
Espíritu Santo.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span&gt; Pues
como el Espíritu Santo es del Padre y del Hijo, &lt;i&gt;ex utroque procedit&lt;/i&gt;, el
hijo es del padre y de la madre. Y en el medio, entre el Espíritu Santo y el
Padre está el Hijo que nace del Padre y con el Padre respira al Espíritu Santo;
así mismo, al medio, entre el padre y el hijo está la mujer, cuyo rostro
tornado hacia el hombre y hacia el hijo, como el rostro del Verbo está tornado
hacia el Padre y el Espíritu Santo. Y la mujer es el hijo del hombre.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Una mujer me decía que su marido la había
llamado &amp;quot;&lt;i&gt;mi primogénita&lt;/i&gt;&amp;quot; –
&amp;quot;&lt;i&gt;Tú eres mi primogénita&lt;/i&gt;&amp;quot; le
había dicho él al despedirse cuando agonizaba, &amp;quot;&lt;i&gt;Tú eres mi primogénita&lt;/i&gt;&amp;quot; – con qué humilde orgullo me recordaba
esas palabras en que había encontrado una cuna en el corazón de su marido, un
eje de luz, una fuerza que le había ayudado a realizar su maternidad, la maternidad
que terminaría en el grito de la niñita que ya les he citado: &amp;quot;&lt;i&gt;Mamá, tú naciste de mi corazón&lt;/i&gt;&amp;quot;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;En esa dirección se sitúa la pureza,
justamente, esa fuerza nuestra es Alguien. Es alguien que debe tomar rostro a
través de nosotros. Y la pureza es la liberación de las energías cósmicas, la
liberación de las fuerzas de la naturaleza, la liberación del océano de la
especie, que debe hacerse en nosotros mirada, respeto, generosidad y amor.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;En resumen, si quieren, todo consiste en
saber si el hombre, el ser humano, está sumergido en la especie como un insecto
en su especie, como un gato o un perro están sumergidos en la especie, si el
hombre es simple instrumento de la especie, un momento, un corto momento de la
vida de la especie. Entonces, hundido en la especie, enceguecido por ella, la
trasmite sin saber ni entender. O si, al contrario, el hombre es superior a la
especie, si la especie debe terminar en él y encontrar en él su finalidad, su
sentido y su realización.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;Miren a San Francisco. No necesita tener
hijos porque él mismo es su posteridad, porque él permanece hasta el fin de los
siglos, porque en él justamente la especie se libera, haciéndose luz, rostro,
rostro y amor&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-weight:normal;"&gt;. Esa es la cuestión: ¿&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;es que cada uno, realmente, es origen, es
creador? ¿Y no es eso el pecado original: rehusar ser creador?&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-weight:normal;"&gt; El pecado origina es eso. Cuando los esposos, en el enceguecimiento,
crean un hijo que en el enceguecimiento crea, suscita un linaje que irá quizás
hasta el final de la Historia: una pareja puede dar al mundo hoy un hijo que,
dentro de mil millones de años se encarnará quizás en un lejano descendiente, y
esa pareja de hoy habrá sido como un nuevo Adán y una nueva Eva, la fuente
inconsciente de toda esa descendencia indefinida&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Yo pienso que el pecado original fue algo
semejante, un rechazo de la primera pareja, rehusó asumir la responsabilidad de
un universo puesto en sus manos. Quisieron simplemente dejarse llevar por la
corriente, dejarse llevar como un niño en sus pañales, dejarse llevar y no
llevar ellos la vida, la historia, el universo. Rehusaron ser origen, rehusaron
llevar la creación. Fueron sumergidos justamente en las fuerzas impersonales y
ciegas de la naturaleza.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;¡Pues bien! Nosotros, cada uno, tenemos
que revivir el problema de escoger ser origen, ser creador, ser fuente, ser
comienzo y fin, justificar toda la historia dándole en nosotros un rostro y
haciendo de ella una ofrenda de amor. Tenemos que escoger. Y cada vez que el
grito de la vida sube dentro de nosotros, tenemos que renovar la decisión de
ser origen, creador, comienzo y fuente.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;Eso es admirable, y sólo bajo este aspecto
debemos considerar la pureza. Uno y todos, uno y todos en la vocación de la
persona; en toda consciencia humana hay esa vocación justamente de reunir toda
la Historia y darle sentido al universo.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Por eso no hay que asustarse. &lt;b&gt;¿Por qué ver ese terreno creador bajo el
aspecto de pecado? Eso es malsano. Hay que considerarlo bajo el aspecto de
vocación de santidad. Yo les ruego que no hablen jamás a los niños de pecado,
jamás. Cuando les pidan respeto por el cuerpo&lt;/b&gt;, pídanles respeto porque el
cuerpo es templo de Dios; más tarde podrán comprender que el cuerpo es la cuna
de la vida, pero jamás porque &amp;quot;&lt;i&gt;es
malo&lt;/i&gt;&amp;#39;, porque &amp;quot;&lt;i&gt;es impuro&lt;/i&gt;&amp;quot;.
Lo impuro es la mezcla, la trampa, el egoísmo, la confusión voluntaria de los
planos y no el cuerpo que está llamado a la vida eterna.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;No hablen jamás de pecado sino de
privilegio, de santidad comprometida y exigida. &lt;b&gt;Sobre todo, no hablen de pecado morta&lt;b&gt;l. ¡Dios mío! ¡Envenenaron
a la gente con esa idea!&lt;/b&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Viven hablando mal, calumniando, robando,
cometiendo injusticias, con ambiciones eclesiásticas, en despotismos de poder y
de autoridad y no tienen escrúpulos; y se imaginan que están perdidos porque la
imagen de un cuerpo les pasa por el cerebro. ¡No! Hay que acostumbrarse a ver
todo eso en la luz, en el respeto, en la santidad, reconstituyendo siempre la
trinidad a la luz del rostro del niñito.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Y en lo que nos toca, nada de escrúpulos.
Si no estamos seguros de haber traicionado ni hecho trampa, ¡adelante!, y
pidamos a Dios que proteja a todos los niños del mundo y cuidémoslos con más
diligencia e inteligencia, y esa será la mejor manera de sacar partido de lo
que llamamos las tentaciones.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;Hay que guardar la pureza en la caridad, y
la caridad es justamente el centro y el lazo de toda perfección&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-weight:normal;"&gt;. Y la pureza es solo la forma creadora de la caridad que se extiende
hasta el niñito que la necesita particularmente. Y la impureza es precisamente
desconocer esa ordenación fundamental y creadora que hace de nuestro cuerpo la
cuna de la vida&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Por lo que nos toca, el voto de castidad
jamás debe parecernos como una especie de esterilización voluntaria y
artificial. Es lo contrario, justamente porque toda maternidad es ante todo
maternidad de la persona, porque en toda hipótesis, para dar la vida hay que
ser santos, porque en toda hipótesis, por respeto hacia el niño y por amor
hacia él, es necesario haber dominado primero el embrujo de la especie; la
castidad nos pone precisamente en estado de poder realizar una verdadera
maternidad y no solamente respecto de un niño o dos sino de todos los niños del
mundo, de todos los niños del mundo. Y los adultos son a menudo los que más
permanecen niños precisamente por no haber tenido una madre santa que formara
en ellos esa dimensión de eternidad que le da a la vida toda su grandeza y toda
su belleza.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;Y por eso no debemos sentir jamás el voto
de castidad como algo que nos disminuye, como una amputación, sino como llamado
a un don cada vez más generoso y apasionado. Porque el religioso, la religiosa,
el sacerdote no deben matar su sensibilidad, sino extenderla al mundo entero.
No se trata de no amar sino de amar de manera infinita, de amar infinitamente
como ama Dios.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Jamás se peca por amar, sino por amar mal,
por no amar bastante, por amarse a sí mismo bajo el nombre del amor. Jamás
pecamos porque amamos sino porque mezclamos las dos corrientes de la especie y
de la persona, porque nos anexamos fraudulentamente un infinito que no hemos
llegado a ser. Pero no pecamos cuando amamos de verdad, pues amar
verdaderamente es salir de nosotros, amar verdaderamente es despegar de sí
mismo, amar de verdad es querer el bien infinito del otro, sea cual fuere. No
hay que tener miedo de amar, sino solo rehusar hacer trampa y amar mal.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;Entonces, al contrario, el voto de
castidad es vocación a un amor universal&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-weight:normal;"&gt;. No
se trata de un amor lejano y abstracto. Había un sacerdote que se creía santo,
era además el superior de la Compañía de san Sulpicio – eso sucedió en el siglo
pasado&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span&gt; – Cuando una
dama lo solicitaba, iba al locutorio con el bonete e una mano y el breviario en
la otra, para no tener que darle la mano. ¡Qué triste, si la virtud depende de
eso! ¡Qué cosa tan triste!&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;¡Decididamente, No! El Señor no nos
encerró en tales tonterías. Al contrario, él nos llama a la libertad y
precisamente, nos pide hacer fructificar todas las energías de nuestra
sensibilidad en el don hecho a todos. No se trata de secarse volviéndose
solterón o solterona, sino al contrario de conservar el corazón siempre
abierto, siempre joven, siempre sensible al dolor y a la esperanza del mundo,
lo mismo que a la belleza del mundo suscitada por la mirada de Jesús.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Pues como dice san Juan de la Cruz, &amp;quot;
&lt;i&gt;Mil gracias derramando pasó por estos bosques y yéndolos mirando con su sola
mirada vestidos los dejó de su hermosura&lt;/i&gt;&lt;span&gt;&amp;quot;. ¡Eso es! La mirada de un alma universalmente maternal no es ser
celosa y echar al mundo una mirada temerosa viendo por doquiera emboscadas del
mal. Es mirar el mundo con una mirada liberada y que deja todo vestido de hermosura&lt;/span&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Entonces, volvamos al camino hacia el Dios
vivo con la alegría de la paternidad y de la maternidad universales, pensando
justamente que estamos consagrados para todos y que nuestro corazón no está
cerrado con doble llave en una vida prisionera, sino al contrario, que está
llamado a darse al mundo entero y que &lt;b&gt;las
palabras de un mártir del siglo tercero, al que le suplicaban que pensara en
sus hijos y buscara cómo escapar al martirio, respondió, lo que me parece ser
la alegría de la castidad consagrada: &amp;quot;&lt;i&gt;En
toda ciudad, en toda provincia, tengo hijos para Dios&lt;/i&gt;&amp;quot;&lt;b&gt;&lt;i&gt;.&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:6pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p class="MsoNormal" style="margin:0cm 0cm 6pt 36pt;text-indent:-18pt;"&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;(1)&lt;span style="font:7pt &amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;Nota del traductor: &lt;i&gt;enfant&lt;/i&gt;, en francés significa al mismo tiempo &lt;i&gt;niño&lt;/i&gt; e &lt;i&gt;hijo.&lt;/i&gt; &lt;br /&gt;
&lt;i&gt;Petit enfant&lt;/i&gt; significa &lt;i&gt;niñito, hijito, &lt;/i&gt;o &lt;i&gt;nieto, nietecito. &lt;/i&gt;¡Tener esto en cuenta a todo lo largo del texto!&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p class="MsoNormal" style="margin:0cm 0cm 6pt 36pt;text-indent:-18pt;"&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;(2)&lt;span style="font:7pt &amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;i&gt;sain&lt;/i&gt; y &lt;i&gt;saint&lt;/i&gt;, sano y santo, se pronuncian de la misma manera en francés. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;img src="http://sotamenta.net/communityserver/aggbug.aspx?PostID=902" width="1" height="1"&gt;</description></item><item><title>11-12/01//12 - La Obediencia</title><link>http://sotamenta.net/communityserver/blogs/zundel/archive/2012/01/14/11-12-01-12-la-obediencia.aspx</link><pubDate>Sat, 14 Jan 2012 08:27:00 GMT</pubDate><guid isPermaLink="false">5fe81f9b-840c-4fb4-a66d-f81511ba6873:901</guid><dc:creator>Gustavo</dc:creator><slash:comments>0</slash:comments><wfw:commentRss xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/">http://sotamenta.net/communityserver/blogs/zundel/rsscomments.aspx?PostID=901</wfw:commentRss><comments>http://sotamenta.net/communityserver/blogs/zundel/archive/2012/01/14/11-12-01-12-la-obediencia.aspx#comments</comments><description>
 
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&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size:14pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-size:14pt;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Roma, a fines de abril de 1926&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;La Epístola del 3r domingo después de
Pascua es el comentario práctico más convincente de este capítulo de la Santa
Regla sobre la Obediencia. (Pueden leer la Epístola mencionada (I Pi. 2, 11-19).&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Probablemente ustedes han observado la
asociación curiosa de las palabras: &lt;i&gt;Estén
sometidos como personas libres&lt;/i&gt;. Ahí está todo el misterio de la obediencia
cristiana.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span&gt;Mi alimento&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span&gt;, dice Jesús, &lt;i&gt;es
hacer la voluntad de mi Padre&lt;/i&gt;. Se trata pues de un bien muy grande y de la
fuente misma de nuestra vida.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;¿Cómo persuadirnos de ello?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Colocándonos en el centro del Amor.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span&gt;Ama y haz lo que quieras &lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span&gt;dice san
Agustín. Ahí está toda la moral, toda la perfección y toda la santidad&lt;/span&gt;&lt;span&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Pero amar es darse y como la voluntad controla
todas nuestras potencias y en el orden presente ella es la facultad suprema, el
don que dispara todos los demás es el don de la voluntad, y en eso consiste
propiamente la obediencia.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span&gt;Obedire&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span&gt; – Tender el oído hacia Dios que llama,
para decir: Aquí estoy.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Estén sometidos, pero como personas libres
que son esclavas sólo de Dios, no como los hipócritas que ven en la libertad
sólo una facilidad para hacer el mal. Respeten a todo ser humano, amen a los
hermanos, honren a los que tienen el poder.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;¿Y por qué decir Dios, si es un hombre el
que manda? Porque sólo Dios puede pedirnos el don supremo de nuestra voluntad.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Pero, ¿estamos seguros de que manda en
nombre de Dios? ¿Diríamos por ejemplo que un ministro ateo pretende gobernar en
nombre de Dios?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Ciertamente no, no lo pretende. Pero no es
menos seguro que todo su poder le viene del que, habiendo instituido la
sociedad humana, quiso necesariamente también lo que sin ello no puede existir
la sociedad, quiero decir la autoridad.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Y aunque él lo ignore, el cristiano lo sabe,
y su obediencia sólo se dirige a Dios, resistiendo a toda ley manifiestamente
contraria a la verdad o la justicia.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;¿Y no corremos el riesgo de engaños y de
ser víctimas de visiones estrechas o inclusive de la pasión de los que mandan?
San Agustín da esta respuesta magnífica: &lt;i&gt;sólo
lo que es bajo puede ser pisoteado&lt;/i&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;¿Pero cómo tratar de inferior al que para
sufrir soporta mil tormentos en la carne teniendo el corazón fijado en el
cielos?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;¿Qué importa a los ojos de la fe si el que
manda ve justo o falso, tiene intenciones rectas o interesadas? Él es
únicamente signo de una voluntad más elevada.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Pues si Dios tiene en manos todos los
hilos de mi vida, ¿por qué no se serviría aun de los límites humanos para
liberarme más seguramente de mí mismo?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Por eso en cierto nivel de vida espiritual
toda orden es bien recibida, a menos que sea manifiestamente contraria a la Ley
divina, pues, aunque sea absurda, comporta la ventaja suprema de dejar la
voluntad enteramente disponible a la acción de Dios.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;La obra realizada puede ser vana en sí. La
intención de darse en ella le asegura una dimensión infinita.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Tan lejos como estemos de esta
disponibilidad, debemos ver que a eso debemos tender y que en eso consiste la
verdadera libertad. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Sometiéndonos cada uno primero a los jefes
naturales o mejor a Dios que nos conduce por su medio, aprenderemos a conocer
el alimento con que se alimentaba Cristo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Y terminaremos quizás por adquirir la condescendencia
verdaderamente real que se somete con gusto a toda orden, a todo deseo compatible
con la orden de &amp;quot;&lt;i&gt;honrar&lt;/i&gt;&amp;quot; a toda
criatura a causa de Dios.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Entonces uno escoge naturalmente el último
lugar. Y como nadie se lo disputa, uno es libre, libre de los demás y de sí mismo.
Y puede escuchar el silencio formidable de la hostia, cuya acción todopoderosa equilibra
los mundos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span&gt;Mi alimento consiste en hacer la voluntad de
mi Padre. Estén pues sometidos…como personas libres&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Para ser libre, para ser rey, para vencer el
mundo, como lo indicaba en el bautismo la unción del santo crisma. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span&gt;Ahora bien&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span&gt;, dice san Juan, &lt;i&gt;la victoria que tenemos sobre el
mundo es nuestra fe&lt;/i&gt;&amp;quot; (I Jn.5/4).&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Entonces se aclaran las palabras misteriosas
que la Iglesia pronuncia sobre la Santísima Virgen: &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span&gt;Terrible como un ejército en orden de combate.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;text-align:center;" align="center"&gt;&lt;span&gt;Fray
Benito&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:6pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;img src="http://sotamenta.net/communityserver/aggbug.aspx?PostID=901" width="1" height="1"&gt;</description></item><item><title>08-10/01/12 – Más vale ser sin hablar que hablar sin ser.</title><link>http://sotamenta.net/communityserver/blogs/zundel/archive/2012/01/14/08-10-01-12-m-225-s-vale-ser-sin-hablar-que-hablar-sin-ser.aspx</link><pubDate>Sat, 14 Jan 2012 08:24:00 GMT</pubDate><guid isPermaLink="false">5fe81f9b-840c-4fb4-a66d-f81511ba6873:900</guid><dc:creator>Gustavo</dc:creator><slash:comments>0</slash:comments><wfw:commentRss xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/">http://sotamenta.net/communityserver/blogs/zundel/rsscomments.aspx?PostID=900</wfw:commentRss><comments>http://sotamenta.net/communityserver/blogs/zundel/archive/2012/01/14/08-10-01-12-m-225-s-vale-ser-sin-hablar-que-hablar-sin-ser.aspx#comments</comments><description>
 
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&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:6pt;"&gt;&lt;span&gt;Roma, domingo 21 de marzo de 1926&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;text-align:justify;"&gt;&lt;span&gt;‑ Leer en la Santa Regla, el cap. VI, del Silencio. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;text-align:justify;"&gt;&lt;span&gt;Muy queridos Hermanos y Hermanas,&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;text-align:justify;"&gt;&lt;span&gt;Sabemos que hay muchos muertos que parecen vivos y de ellos está escrito:
&amp;quot;&lt;i&gt;Dejen que los muertos entierren a
los muertos&lt;/i&gt;&amp;quot; (Lc. 9/60)&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Quizá no son
culpables de falta alguna, quizás frecuentan los oficios de la Iglesia, son
quizás obispos, monjes, sacerdotes y quizás hacen milagros.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;text-align:justify;"&gt;&lt;span&gt;Alargan sus franjas, buscan que los saluden, se sientan en primera fila,
los llaman Señor, Doctor, Monseñor, Comandante, Caballero y Duquesa y Marquesa.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;text-align:justify;"&gt;&lt;span&gt;Logran lo que Felipe buscaba con tanto ardor: hablan de ellos en Atenas.
Dejarán un nombre en la historia.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;text-align:justify;"&gt;&lt;span&gt;Y es talvez su más terrible condenación. La verdadera grandeza no puede
escribirse.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;text-align:justify;"&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;text-align:justify;"&gt;&lt;span&gt;El 29 de enero al bajar del altar después de la misa se me acercó una
mujer: &amp;quot;Padre, por favor, ¿quiere orar por la conversión de mi hijo? Se
había levantado temprano para unirse al santo sacrificio antes de ir al trabajo,
y uno entendía lo que la motivaba: su primer pensamiento, su gran preocupación
era la vida de esa alma.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;text-align:justify;"&gt;&lt;span&gt;La verdadera grandeza, la única nobleza. Así se manifiesta la acción de
Dios con mayor evidencia. Es la victoria de que habla san Juan: &amp;quot;&lt;i&gt;Esa es la victoria que vence al mundo,
nuestra fe&lt;/i&gt;&amp;quot; (I Jn. 5/4) ¿Al precio de qué dolores y de qué silencio?&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;text-align:justify;"&gt;&lt;span&gt;Y de repente el fruto está maduro y el corazón se abre, y se oye el gemido
del Espíritu Santo.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;text-align:justify;"&gt;&lt;span&gt;Padre, ¿nos daréis que vivamos en vos, de modo que nuestras palabras,
llenas de Vos, sean camino de luz para nuestros hermanos, aun sin nombraros?&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;text-align:justify;"&gt;&lt;span&gt;Nos rodean tantas almas que desfallecen esperando una respuesta. ¿Es el
momento de tratarlas con ironía y de recordarles sus antiguas falencias?&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;text-align:justify;"&gt;&lt;span&gt;Haced que nuestros corazones sean para ellas un refugio donde puedan
olvidar por un instante sus faltas y sus penas, a la sombra de nuestro amor, en
la suavidad de nuestra acogida y en la humildad de nuestro respeto.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;text-align:justify;"&gt;&lt;span&gt;Como cuando nos recibís por la noche en vuestra casa, silencio vivo, Señor
Jesús, y vuestro Corazón que late en la llama de la lamparita.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;text-align:justify;"&gt;&lt;span&gt;Recuerden, Hermanos, Recuerden, Hermanas, el consejo inefable:&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;text-align:justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span&gt;Más vale ser sin hablar que hablar sin ser &lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span&gt;(San Ignacio de
Antioquía, Eph. XV,1)&lt;span&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;‑&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;text-align:justify;"&gt;&lt;span&gt;Oren por mí para que la mentira sea extirpada de mi vida, que ame el
silencio y el último lugar.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;text-align:justify;"&gt;&lt;span&gt;Que la Paz esté con ustedes y el gozo de nuestro padre San Benito y la
dulzura de nuestro Abad Tomás y el recuerdo de &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;text-align:justify;"&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;text-align:center;" align="center"&gt;&lt;span&gt;Fray Benito&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:6pt;"&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;img src="http://sotamenta.net/communityserver/aggbug.aspx?PostID=900" width="1" height="1"&gt;</description></item><item><title>05-07/01/12 – Epifanía, revelación de un niño[1] confiado a nuestro amor.</title><link>http://sotamenta.net/communityserver/blogs/zundel/archive/2012/01/10/05-07-01-12-epifan-237-a-revelaci-243-n-de-un-ni-241-o-1-confiado-a-nuestro-amor.aspx</link><pubDate>Tue, 10 Jan 2012 13:19:00 GMT</pubDate><guid isPermaLink="false">5fe81f9b-840c-4fb4-a66d-f81511ba6873:897</guid><dc:creator>Gustavo</dc:creator><slash:comments>0</slash:comments><wfw:commentRss xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/">http://sotamenta.net/communityserver/blogs/zundel/rsscomments.aspx?PostID=897</wfw:commentRss><comments>http://sotamenta.net/communityserver/blogs/zundel/archive/2012/01/10/05-07-01-12-epifan-237-a-revelaci-243-n-de-un-ni-241-o-1-confiado-a-nuestro-amor.aspx#comments</comments><description>
 
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&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;En Bex (Suiza), en 1951.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;En la evacuación de París en 1940&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span&gt;, cuando huía todo el mundo, o al
menos todos los que podían hacerlo &lt;b&gt;una
niñita quería llevarse su muñeca. Su papá le hizo comprender que había cosas
más urgentes que llevar y que ella tenía que dejar su muñeca&lt;/b&gt;. Y, como ya
sabía escribir un poco, &lt;b&gt;escribió en un
cartón: &amp;quot;&lt;i&gt;Santísima Virgen, protege a
mi muñeca&lt;/i&gt;&amp;quot;&lt;b&gt;.&lt;/b&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Cuando los alemanes ocuparon a
París, &lt;b&gt;un oficial alemán, encargado de la
requisición de los apartamentos vacíos, encontró la inscripción de la niña y,
como quizás tenía un hijo y era talvez católico, quiso salvar la muñeca,
escuchar la oración de la niña e hizo sellar el apartamento de modo que
permaneciera completamente desocupado. Y cuando la familia regresó a París, la
niñita encontró su muñeca con el cartón donde había escrito su oración: &amp;quot;&lt;i&gt;Santísima Virgen, protege a mi muñeca&lt;/i&gt;&amp;quot;&lt;b&gt;.&lt;/b&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Este es un hecho auténtico que
muestra que en el corazón humano hay posibilidades imprevistas y que, &lt;b&gt;ante la oración de un niñito, puede
ablandarse aun el corazón de un enemigo y recurrir a todas las medidas posibles
para cumplir los deseos del alma de un niño&lt;b&gt;.&lt;/b&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;Ése es el sentido más profundo del
misterio de la Epifanía en que una estrella moviliza a los Magos&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-weight:normal;"&gt;, es decir unos sabios venidos de Oriente &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;para guiarlos ¿hacia qué? Hacia un
niñito&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-weight:normal;"&gt;, un niñito en quien buscan toda
la luz, toda la belleza, toda la sabiduría, toda la grandeza, toda la vida, un
niñito &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;en
quien reconocen al Dios vivo&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;Toda la sabiduría jamás habría
podido inventar esa revelación de Dios&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-weight:normal;"&gt;.
Un niñito pobre que no tiene nada, que es solo una presencia frágil en los
brazos de su madre y que se entrega a cada uno en el poder infinito de la
fragilidad&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Toda su sabiduría estalla cuando caen
los muros de separación &lt;b&gt;al ver que Dios
no es un señor protegido tras el muro de su majestad sino que Dios es
precisamente el Amor niño&lt;/b&gt;, el amor que no tiene sino Amor, el Amor que crea
todo por amor y &lt;b&gt;que llama al mundo
entero a realizarse en la misma línea, es decir en el don de sí mismo, en el
amor&lt;b&gt;.&lt;/b&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Ya no hay pueblo elegido, ya no hay
fronteras: el mundo entero está llamado a reunirse alrededor de un niñito. Si
el mundo entero creyera en ese niñito, si el mundo entero pudiera abrir los
ojos y reconocer el hecho de que Dios es el Amor niño, ¡pues el mundo entero
sería salvo!, porque cada uno habría llegado al fondo de sí mismo y sentiría
despertar la generosidad que es capaz de la superación más maravillosa y
generosa, aun en el corazón de un enemigo. Y quizás bastaría también que el
mundo tuviera el respeto y el amor del niño: siempre es lo mismo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Un gran poeta, &lt;b&gt;Mallarmé&lt;/b&gt;,
pensaba con cierta angustia en sus tres nietos porque él, ocupado con su obra,
sentía que no podía serles una presencia total. Y sin embargo decía estas
palabras maravillosas: &amp;quot;&lt;i&gt;Tenían derecho
a la verdadera vida&lt;/i&gt;&amp;quot;. Él que se creía ateo, que pensaba que la última
palabra de la sabiduría era la nada, &lt;b&gt;delante
de sus nietos, sentía otra cosa, un llamado, un misterio, y decía estas
palabras que dicen tanto: &amp;quot;&lt;i&gt;Tenían
derecho a la verdadera vida&lt;/i&gt;&amp;quot;&lt;b&gt;.&lt;/b&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Existe pues otra vida que la
material, otra vida que la vida de la carne, que la vida por la cual debe darse
tanto un padre de familia. Hay una vida desconocida, maravillosa, que quizá no
existe todavía, pero que el niño espera y a la que tiene derecho, la verdadera
vida que Mallarmé no deseaba mucho pero a la que sentía en sus hijos un llamado
incoercible.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Y recuerdan &lt;b&gt;las palabras de&lt;b&gt; Wilde&lt;/b&gt;&lt;/b&gt;, cuando, privado de sus
hijos por su culpa, al saberse despojado de su paternidad, escribió: &amp;quot;&lt;b&gt;&lt;i&gt;El
cuerpo de un niño es como el Cuerpo del Señor. Yo no soy digno de uno ni del
otro&lt;/i&gt;&lt;b&gt;&amp;quot;.&lt;/b&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Recuerdo a la niñita que, el día de
su primera comunión (había perdido a su padre unos años antes), en medio de la
fiesta de familia, en el momento de ponerse a la mesa, estalló en sollozos
diciendo: &amp;quot;&lt;i&gt;¡Quiero a mi papá!&lt;/i&gt;,
&amp;quot;&lt;i&gt;¡Quiero a mi papá!&lt;/i&gt;&amp;quot; Tenía
en el corazón el deseo de una presencia y su padre no le faltaba probablemente
para asegurarle su pan pues lo tenía, sino que sentía que necesitaba recibir
una vida desde adentro, una vida que parte del corazón y de la mente, una vida
en la cual los padres comprometen toda su vida.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Por eso el camino de Cristo, el
camino de Epifanía, es para nosotros el camino del amor del hijo. Si tuviéramos
dentro el respeto del hijo, el respeto del nieto en nuestros pensamientos, en
nuestra mente, en el corazón, en el cuerpo, sentiríamos que el rostro del niño
es en nosotros una exigencia infinita. Entonces, ¿cómo dar al niño la vida
verdadera a la que tiene derecho si no la vivimos en nosotros mismos? Porque
esa vida sólo podemos comunicarla por irradiación personal y no hay palabras
que puedan convencer jamás a un niño.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Además, jamás un discurso ha
convertido a nadie y sólo hay una posibilidad de educarlo y es educándose uno
mismo. Es a los niños confiados a nuestra solicitud a los que debemos comunicar
la vida verdadera a que tienen derecho. Es pues esencial mantener esta imagen,
conservar el rostro del niño en lo más profundo nuestro para permanecer digno
de él.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;¿Cómo desea el hijo ver a sus
padres?&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-weight:normal;"&gt; Como lo dijo el otro poeta, &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;un hijo sólo puede pensar en su
madre como inmaculada&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-weight:normal;"&gt;. Sí, habría que justificar
este sueño del niño y sólo hay una manera de justificarlo y es que la madre y
el padre y nosotros que tenemos a cargo el misterio infinito que consiste
justamente en formar el alma de los niños, &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;sólo hay una forma de justificar ese
sueño del niño, y es viviendo de modo que seamos dignos de él.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Esas no son abstracciones. No se
trata de una ley lejana fuera de nosotros: &lt;b&gt;la
Estrella de Epifanía es la estrella que conduce hacia un niño y hacia el Amor
Eterno&lt;/b&gt;. Y en ese niñito sentimos la revelación del misterio de todos los
niños, cada uno de los cuales es un universo, un mundo infinito, pero que sólo
puede aparecer como tal si le damos dentro de nosotros la cuna del nacimiento
eterno, si hay en nosotros suficiente luz, suficiente generosidad, suficiente
trasparencia como para que el niño adivine, sin palabras, a través de nosotros,
la vida infinita que lleva en sí mismo y que está confiada a nuestro amor.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;En el fondo, ahí tenemos un
maravilloso sermón de santificación, pues ahí tenemos la exigencia más elevada,
más concreta y más urgente para nuestro corazón, de progresar en la luz y el
amor. Nuestros hijos, que están confiados a nuestra ternura y que nos miran sin
saber lo que buscan, buscan en nosotros la verdadera vida a que tienen derecho.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Examinemos la conciencia, cada uno a
la luz del rostro del niñito impreso en nuestros corazones y pidamos a Dios, &lt;b&gt;pidamos al Amor niño que ese rostro del
niñito siga siendo en nosotros una exigencia de cada instante&lt;/b&gt;, a fin de que
no hagamos nada, no pensemos nada, no podamos hacer ni pensar nada ante la
mirada de esos niñitos, &lt;b&gt;para que el
rostro del niño sea para nosotros como una estrella plena, visible,
misteriosamente aparecida en el fondo de nuestro corazón.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:6pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;div&gt;&lt;br /&gt;

&lt;hr align="left" /&gt;



&lt;div id="ftn1"&gt;

&lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a class="" name="_ftn1" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;font-family:&amp;#39;Times New Roman&amp;#39;;"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span&gt; En francés la palabra &amp;quot;enfant&amp;quot;
significa al mismo tiempo &amp;quot;niño&amp;quot; e &amp;quot;hijo&amp;quot;, y las palabras
&amp;quot;petit enfant&amp;quot; significan &amp;quot;niñito&amp;quot; y &amp;quot;nieto&amp;quot;. La
traducción del texto al español se hace por eso difícil. ¡Hubo que escoger!&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;/div&gt;

&lt;/div&gt;

&lt;img src="http://sotamenta.net/communityserver/aggbug.aspx?PostID=897" width="1" height="1"&gt;</description></item><item><title>02-04/01/12 - ¡Viva la Vida!</title><link>http://sotamenta.net/communityserver/blogs/zundel/archive/2012/01/08/02-04-01-12-161-viva-la-vida.aspx</link><pubDate>Sun, 08 Jan 2012 19:04:00 GMT</pubDate><guid isPermaLink="false">5fe81f9b-840c-4fb4-a66d-f81511ba6873:896</guid><dc:creator>Gustavo</dc:creator><slash:comments>0</slash:comments><wfw:commentRss xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/">http://sotamenta.net/communityserver/blogs/zundel/rsscomments.aspx?PostID=896</wfw:commentRss><comments>http://sotamenta.net/communityserver/blogs/zundel/archive/2012/01/08/02-04-01-12-161-viva-la-vida.aspx#comments</comments><description>
 
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&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;"&gt;Votos de Año Nuevo para 1963,
en Lausana.&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size:10pt;"&gt;Sartre observa con&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size:10pt;font-weight:normal;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size:10pt;"&gt;profundidad&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size:10pt;font-weight:normal;"&gt; que la mayoría de los hombres, es decir
prácticamente todos nosotros estamos inclinados a ensalzar los grandes
descubrimientos hechos por la humanidad o los hechos heroicos en que se han distinguido
ciertas personas excepcionales, es decir &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size:10pt;"&gt;que estamos de acuerdo con
aceptar toda la herencia positiva de los que nos han precedido&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size:10pt;font-weight:normal;"&gt; y asumir finalmente toda la grandeza &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-size:10pt;"&gt;de nuestros
contemporáneos. &lt;b&gt;Pero rehusamos&lt;/b&gt; los
crímenes de la humanidad, las maldades, &lt;b&gt;todos
los actos que deshonran la especie humana. Y Sartre piensa, y con razón, que no
debemos rehusar nada de lo humano&lt;/b&gt; sino llevar y aceptar la responsabilidad
de los crímenes tanto como de las virtudes.&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size:10pt;"&gt;De hecho&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size:10pt;font-weight:normal;"&gt;, además,
cuando estudiamos el origen de los crímenes, nos damos cuenta de que no proceden
de generación espontánea: &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size:10pt;"&gt;un hombre no se vuelve criminal
en un segundo&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size:10pt;font-weight:normal;"&gt;, hay todo
un proceso, un conjunto de circunstancias al que nosotros mismos tampoco habríamos
resistido si hubiéramos estado en esa situación. De todos modos, &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size:10pt;"&gt;somos solidarios y es
imposible que cristianos que crean en la comunión de los santos no se sientan
responsables de los errores de sus hermanos&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size:10pt;font-weight:normal;"&gt;. Si no pudieron impedirlos, al menos deberían
expiarlos si quieren ser fieles al Evangelio de Jesucristo&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-size:10pt;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size:10pt;"&gt;Pero en realidad somos
tan irresponsables en nuestra propia vida que nos parece irreal cargar con la
responsabilidad de otros&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size:10pt;font-weight:normal;"&gt;. Y
precisamente, al finalizar el año, podemos subrayar el abandono colosal de que
somos todos culpables concretizando nuestra cobardía en los acontecimientos de
Cuba que pudieron desencadenar una guerra atómica. Qué extraordinariamente
increíble e inaudito que más de dos mil millones de seres humanos hayamos
dejado que Kruschev y Kennedy se afrontaran como si de ellos dos dependiera el
destino de la humanidad entera, como si eso fuera cosa de ellos solamente y no
de todos nosotros. Esperamos que ellos decidieran, y por fortuna uno de ellos
fue bastante sabio para retroceder ante la solución extrema, y por eso tenemos
todavía una paz relativa. ¿Qué habría sido de nosotros hoy, si hubiera
estallado la guerra atómica? Es casi imposible imaginarlo, tan acostumbrados
estamos a las condiciones que habrían cambiado&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-size:10pt;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;"&gt;Sin embargo, es un hecho
que no hicimos nada, no movimos un dedo para cambiar la situación. Esperamos
que dos hombres decidieran y seguimos viviendo la vida con sus límites, sus
prejuicios, todas sus ambiciones, sus reivindicaciones, sus resentimientos y
todas las guerritas de partidos o de parroquias. &lt;b&gt;Y todos y cada uno podemos asumir la responsabilidad de tantas faltas
de responsabilidad para cerrar el año con un acto de contrición por todos los
acontecimientos internacionales o individuales que han tenido lugar porque todos
somos responsables, por omisión, por fallas, responsables porque estábamos
absorbidos en problemitas personales que nos impedían ver los grandes problemas&lt;b&gt;.&lt;/b&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;"&gt;Tenemos pues todavía paz
por algún tiempo, con toda la incógnita de la China que no retrocederá ante una
guerra atómica, como dice Nehru, pues no tiene nada que temer ya que, con cerca
de 800 millones de habitantes puede sacrificar alegremente 400 millones y estar
segura de tener la última palabra.&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size:10pt;"&gt;Entramos pues en el nuevo
año&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size:10pt;font-weight:normal;"&gt;, o al menos vamos a entrar&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-size:10pt;"&gt; en él &lt;b&gt;y tenemos que preguntarnos qué vamos a
hacer para preservar la paz&lt;/b&gt;. ¿Podemos hacer algo? ¿Tenemos algún papel
esencial que jugar? ¡Sin duda alguna! ¿Y cuál es? Es el papel de darle a la
vida todo su valor, de modo que nos parezca inviolable, que todos la reconozcan
porque la revelamos, que todos la reconozcan como un tesoro importante para
todo el mundo, un tesoro tan sagrado que cada uno se vuelva intocable.&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;"&gt;Claro está que si
continuamos el jueguito, si seguimos confinados en nuestros horizontes
limitados, si seguimos como estamos exhibiendo el amor propio, si entretenemos
las rivalidades y ambiciones, ¿por qué sería protegida esta vida por la que no
hacemos nada? ¿Qué importa que desaparezca la humanidad si no crea nada, si no
va nunca hasta el final de sus posibilidades, si nuestra posible libertad no
tiene como resultado ninguna creación que imponga el respeto y parezca como
beneficio para todos los hombres?&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size:10pt;"&gt;Ese es el problema con
que estamos confrontados en este Año Nuevo: ¿qué vamos a hacer de nuestra vida?
¿Qué peso le vamos a dar?&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size:10pt;font-weight:normal;"&gt; Afortunadamente escapamos a la catástrofe. No está dicho que
escamparemos de nuevo y además, no merecemos escapar&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-size:10pt;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;"&gt;Ante todas las
desigualdades humanas, ante los resentimientos seculares grabados en la memoria
de los pueblos, ante una biología colectiva e individual que pulula, ¿cómo
puede ser necesaria la paz, cómo puede aparecer como exigencia imprescriptible
si la vida no toma su verdadero rostro, si no aparece en toda su dignidad, en
toda su grandeza y en toda su belleza?&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;"&gt;Y ese es justamente
nuestro trabajo, &lt;b&gt;es nuestra vocación,
nuestra vocación de hombres y doblemente de cristianos, darle a la vida toda su
dignidad y su nobleza&lt;/b&gt;. Durante 50 años, un solo hombre, Gandhi, pudo
mantener a 500 millones de hombres que aspiraban a la libertad, que estaban
hartos de estar sometidos a una fuerza casi ridícula, si pensamos que había
quizá sólo cien, o 50 mil ingleses para mantenerlos sometidos, aunque en verdad
ayudados de una técnica que les faltaba a los hindúes.&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size:10pt;"&gt;Gandhi pudo mantenerlos
durante cerca de 50 años, prohibirles toda violencia e imponerles el respeto
del adversario por el simple brillo de su caridad, de su dignidad y de su
generosidad&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size:10pt;font-weight:normal;"&gt;. Y
finalmente, él solo hizo retroceder el imperio británico, llevó la India a su
madurez, la hizo digna de una libertad que se hacía necesaria precisamente
porque se apoyaba en el corazón inmenso, en la generosidad incomparable de un
solo hombre que se entregaba por todos&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-size:10pt;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;"&gt;Es un hecho incontestable:
&lt;b&gt;basta que un solo hombre vaya hasta el
final de sí mismo para imponer el respeto por la vida, para contener el
desencadenamiento de las pasiones&lt;b&gt;, para hacer retroceder la fuerza,
para hacer retroceder un imperio.&lt;/b&gt;&lt;/b&gt; No tenemos pues ninguna excusa si
no emprendemos el hacer de nuestra vida algo grande y bello, si no nos
convertimos a lo humano, si no entramos en la catolicidad del amor, si no
justificamos nuestro nombre que significa ser universales.&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;"&gt;Y no debemos quejarnos si
estalla la guerra pues no habremos hecho nada para hacerla retroceder, porque
no hemos impuesto el respeto de la vida, porque no le hemos dado su verdadero
rostro.&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size:10pt;"&gt;¡Al mirar la Cruz no
debemos olvidar que ella significa el precio infinito que Cristo le atribuyó a
nuestra vida!&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size:10pt;font-weight:normal;"&gt; Eso es todo
el cristianismo: la afirmación colosal de la grandeza y la dignidad de la vida.
Y cuando Cristo se arrodilla para lavar los pies de sus apóstoles, es la
canonización de la libertad humana siempre posible y que nosotros debemos
realizar para llegar a nosotros mismos y establecer el Reino de Dios. Tenemos
una grandeza tal que Dios mismo no podría disponer de ella, pues Dios no puede
sino dar su vida para introducirnos en esa grandeza e invitarnos a realizarla&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-size:10pt;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;"&gt;Por eso me parece
imposible comenzar este Año Nuevo, después de asumir la responsabilidad de
todas nuestras derrotas, de todas nuestras ausencias y de todas nuestras
responsabilidades, me parece imposible abordar este Nuevo Año sin desear
alcanzar por fin la grandeza humana. Es la única manera que tenemos de entrar
en la Historia como creadores, la única manera de responder a la invitación de
Jesucristo el cual nos hizo el crédito formidable de su Pasión y midió nuestra
libertad con la medida de su Cruz.&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;"&gt;No nos refugiemos pues en
nuestros infantilismos, no tenemos que hacernos pequeños y miserables, ni
siquiera ante Dios, como si el gozo de Dios fuera vernos hechos nada, sino al
contrario, como el papa san Gregorio, san León, nos exhorta en la noche de
Navidad, reconozcamos nuestra dignidad y no volvamos a la miseria de nuestra
antigua manera de vivir. &lt;b&gt;En el corazón
del Evangelio hay una invitación inmensa a la grandeza, y respondiendo a ese
llamado podremos entrever un porvenir humano digno de Dios y de nosotros.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;"&gt;Pero está perfectamente
claro que no podemos esperar la paz si no la merecemos, es decir, si mantenemos
en nuestra vida personal, en nuestro medio familiar o profesional los fermentos
de odio, de rivalidades, de oposiciones, de ambiciones que, a escala
internacional, se traducen inevitablemente en guerra.&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;"&gt;En la medida en que nuestra
vida sea garantía de paz, en la medida en que la paz brille en toda nuestra
vida, en la medida en que los que nos rodean puedan respirar la paz de Dios en
nosotros, estará realmente asegurada la paz del mundo. Pues no podrá depender
siempre de la prudencia, de la sabiduría, de la virtud, o simplemente de la
habilidad de dos hombres más clarividentes ante el peligro de una guerra total.
Será necesario que todos los hombres asuman su destino, hagan la guerra
absolutamente imposible por haber dado a la vida un rostro de belleza, de
dignidad y de nobleza tal que se imponga a todos como tesoro inalienable que es
el bien común de todos.&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;"&gt;Esa me parece que debe
ser ante Dios la conclusión de este año y el comienzo del que va a entrar. No
podemos gloriarnos simplemente de los acontecimientos positivos, de los descubrimientos
geniales, de los actos heroicos realizados por los demás, sin asumir la
responsabilidad de toda la sangre derramada, de todos los crímenes cometidos,
de todas las catástrofes que han caído sobre otros y no sobre nosotros. &lt;b&gt;Somos solidarios del mal lo mismo que del
bien y somos particularmente responsables como cristianos y corredentores&lt;/b&gt;;
pero como ya &lt;b&gt;no se trata de lamentarnos
por lo que no hemos hecho sino de cambiar de actitud, nuestra contrición solo
tendrá sentido si se hace propósito de grandeza y si entramos en el Nuevo Año
con el firme propósito de ser por fin hombres, de ser fuente y origen, de ser
creadores y de trasfigurar la vida en nosotros, alrededor de nosotros, en
nuestro hogar, en nuestra profesión y en nuestra sociedad a fin de que aparezca
a todos como el más alto don de Dios, como la comunicación misma de su luz,
como el don de su Amor&lt;b&gt;.&lt;/b&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Que esa sea nuestra ofrenda en esta
liturgia en que el Señor se ofrece con nosotros y por nosotros, que sea nuestra
oración, pero que sea sobre todo nuestra decisión: &amp;quot;&lt;i&gt;Señor, ayúdame a ser por fin hombre y a hacer de mi vida un espacio
ilimitado en que pueda caber el mundo entero, en que toda criatura se sienta
ennoblecida y en que pueda por fin respirarse tu Presencia&lt;/i&gt;&amp;quot;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;img src="http://sotamenta.net/communityserver/aggbug.aspx?PostID=896" width="1" height="1"&gt;</description></item><item><title>27-01/01/12 – Con María, estamos llamados a ser Madre de Dios.</title><link>http://sotamenta.net/communityserver/blogs/zundel/archive/2011/12/28/27-01-01-12-con-mar-237-a-estamos-llamados-a-ser-madre-de-dios.aspx</link><pubDate>Wed, 28 Dec 2011 03:11:00 GMT</pubDate><guid isPermaLink="false">5fe81f9b-840c-4fb4-a66d-f81511ba6873:895</guid><dc:creator>Gustavo</dc:creator><slash:comments>0</slash:comments><wfw:commentRss xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/">http://sotamenta.net/communityserver/blogs/zundel/rsscomments.aspx?PostID=895</wfw:commentRss><comments>http://sotamenta.net/communityserver/blogs/zundel/archive/2011/12/28/27-01-01-12-con-mar-237-a-estamos-llamados-a-ser-madre-de-dios.aspx#comments</comments><description>
 
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&lt;p style="margin:0cm -2.85pt 6pt 0cm;"&gt;&lt;span&gt;En noviembre de 1953, en San
Mauricio, (Valais) a las religiosas de san Agustín.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm -2.85pt 6pt 0cm;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;El mayor poder del
mundo es la sonrisa&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-weight:normal;"&gt;. La sonrisa nos da vida y su
ausencia da muerte. &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;Donde no hay sonrisa se apaga la vida&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-weight:normal;"&gt;.
Donde hay sonrisa la vida prospera. Pero es también la mayor fragilidad&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm -2.85pt 6pt 0cm;"&gt;&lt;span&gt;Es claro que la sonrisa es
impotente si encuentra en ustedes un rostro cerrado. &lt;b&gt;Si no respondemos a esa intimidad, nada sucede&lt;/b&gt;. Es el ejemplo más
sugestivo del poder de Dios, de todo el poder del Amor, pero que no puede
realizarse si no encuentra correspondencia.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm -2.85pt 6pt 0cm;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;La sonrisa es tan
poderosa cuando es recibida, como impotente ante un rostro cerrado. Guarden
esta imagen de la sonrisa que es la única verdadera imagen del poder divino&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-weight:normal;"&gt;. Comprenderán que Dios es a la vez la fuente de toda vida y el Dios
crucificado: él da la vida y muere&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm -2.85pt 6pt 0cm;"&gt;&lt;span&gt;La vida encuentra en él su
cuna, pero tenemos el terrible poder de hacerlo morir. Dios es indefenso como
una sonrisa, indefenso cuando lo rechazan.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm -2.85pt 6pt 0cm;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;Hay que entender eso al
hablar de milagros. El milagro no es una intervención divina sino que el hombre
se ha hecho presente cuando se produce un milagro&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-weight:normal;"&gt;. En el milagro siempre hay un corazón humano abierto, una respuesta humana
al llamado de Dios&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm -2.85pt 6pt 0cm;"&gt;&lt;span&gt;Dios está presente siempre. La
sonrisa de Dios, ese don de luz y de amor está siempre circulando y
ofreciéndose entre nosotros. Si se produce un milagro es porque un corazón
humano ha captado esa onda de amor y le ha permitido llegar a lo que llamamos
milagro.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm -2.85pt 6pt 0cm;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;¿Por qué no pudo Jesús
hacer milagros en Nazaret? Porque allá encontró hostilidad&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-weight:normal;"&gt;. La luz del amor es ineficaz por falta de respuesta. Por eso los
milagros no se pueden verificar con las manos sino con el corazón. Un milagro
siempre se puede interpretar en uno u otro sentido. Los milagros de nuestro
Señor fueron citados en su proceso como argumentos de acusación&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm -2.85pt 6pt 0cm;"&gt;&lt;span&gt;En el capítulo cinco de san
Juan, se cuenta la sanación del hombre que esperaba el movimiento del agua de
la piscina que podía sanarlo. Él no lograba llegar primero y el Señor le dijo:
&amp;quot;¡&lt;i&gt;Toma tu lecho y camina&lt;/i&gt;!&amp;quot;
y él lo toma. Es un sábado, y todo el mundo se escandaliza. Él dice: &amp;quot;&lt;i&gt;El hombre que me curó me dijo: ¡Toma tu
lecho y camina!&lt;/i&gt;&amp;quot; Entonces los doctores de la Ley gritaron: &amp;quot;&lt;i&gt;¿Quién es el hombre que te dijo: ¡Toma tu
lecho!?&lt;/i&gt;&amp;quot; y al decirlo, dejan de lado &amp;quot;&lt;i&gt;y camina&lt;/i&gt;&amp;quot; y solo hablan de la primera parte: &amp;quot;&lt;i&gt;¡Toma tu lecho!&lt;/i&gt;&amp;quot; a fin de acusarlo
como de algo prohibido el día de sábado. Los que tienen el corazón cerrado ven
en el milagro un acontecimiento natural realizado por un prestidigitador, un
invento del demonio.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm -2.85pt 6pt 0cm;"&gt;&lt;span&gt;Cuando dicen que hay milagros
en Lourdes, yo creo, pero no es la Oficina de Verificaciones la que puede
constatarlos. El milagro lo constata la fe, el corazón abierto, el sentimiento
profundo de que hay una gran cadena de amor y una respuesta del hombre.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm -2.85pt 6pt 0cm;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;El milagro tiene lugar
cuando entra en el circuito el hombre con todo su amor y cuando la ternura y el
amor divinos son captados y se estabilizan en el acontecimiento&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-weight:normal;"&gt;. El milagro es siempre un acontecimiento en el que brilla el Corazón de
Dios para el que es capaz de reconocerlo, pero el que es insensible al amor, a
la sonrisa de Dios, no sabrá jamás lo que eso significa&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm -2.85pt 6pt 0cm;"&gt;&lt;span&gt;A Dios nadie lo ha visto, como
dice san Juan (Cf. 1 Jn. 4, 12), pero todos pueden encontrarlo; y observen que
eso no es más misterioso que encontrar un alma, pues &lt;b&gt;para encontrar un alma hay que encontrarla en profundidad, tiene que
haber resonancia entre el misterio que somos y el misterio del otro&lt;b&gt;.&lt;/b&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm -2.85pt 6pt 0cm;"&gt;&lt;span&gt;Jamás hay que olvidar que Dios
pone en movimiento nuestros recursos más profundos, pero no hay que
materializarlo. A Dios jamás podemos cogerlo in fraganti. Siempre se podrá
decir que no hay milagro. Eso no tiene importancia pues el milagro solo lo
siente verdaderamente el que siente la manifestación de la presencia divina en
el acontecimiento.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm -2.85pt 6pt 0cm;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;Dios es una sonrisa. Es
pues impalpable si no es a lo más delicado, lo más generoso y puro que hay en
nosotros&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-weight:normal;"&gt;. Por eso, al hablarles de la
presencia real traté de mostrarles que es algo que no se puede tocar con las
manos. Es un sacramento, un signo, un llamado que se nos dirige. &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;Un sacramento es un signo que exige
nuestra presencia total&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-weight:normal;"&gt;, y entonces pasará algo
esencial. Si nosotros no estamos presentes, no significa nada para nosotros&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm -2.85pt 6pt 0cm;"&gt;&lt;span&gt;No olvidemos, además, que los
testigos de nuestro Señor: Pilatos, Anás, Caifás, Herodes, estaban todos en
presencia de Jesús, pero estaban ausentes. La presencia no brillaba para ellos
porque ellos no estaban presentes. La divinidad no aparecía en la humanidad de
nuestro Señor a los que no estaban acordados con la luz y el amor, la mayoría
de los contemporáneos de nuestro Señor no reconocieron nada en él. Aún sus
apóstoles dudaron hasta Pentecostés; sólo entonces, en el fuego del Espíritu
Santo, se acordaron con Jesús. &lt;b&gt;Dios es Espíritu,
como dijo nuestro Señor a la samaritana (cf. Jn 4,24), y quienes lo adoran
deben adorarlo en espíritu y en verdad&lt;b&gt;.&lt;/b&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm -2.85pt 6pt 0cm;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;En esta línea debemos
considerar la maternidad de la Santísima Virgen.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-weight:normal;"&gt; Todo lo debemos tomar en espíritu y en verdad. No es comprender la
virginidad de la santísima Virgen reducirla al hecho de que san José no tuvo
parte alguna en el nacimiento de Jesús&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm -2.85pt 6pt 0cm;"&gt;&lt;span&gt;Así fue, claro está, pero se
trata de otra cosa. &lt;b&gt;Podemos ante todo
recordar que Jesús es fruto de la contemplación de María. ¿Qué significa eso&lt;b&gt;?&lt;/b&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm -2.85pt 6pt 0cm;"&gt;&lt;span&gt;Ustedes recuerdan que san
Francisco de Asís se alimentó de la contemplación de la Cruz, que san Francisco
se convirtió en cruz viva, que recibió las heridas de Cristo y que sus heridas
fueron el resultado final de su contemplación. El movimiento de su espíritu
penetraba su carne se activaba y se expresaba por las heridas visibles. &lt;b&gt;Es claro que los estigmas de san Francisco
no mienten porque vienen de adentro&lt;/b&gt;. Sus heridas manifiestan la unidad de
una vida que es solo una mirada hacia el Amor crucificado.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm -2.85pt 6pt 0cm;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;No nos extraña que el
cuerpo termine participando en ese movimiento&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-weight:normal;"&gt;. No nos conmueve que una mujer histérica tenga la corona de espinas por
ver un crucifijo. Es claro que en este caso eso no nos impresiona. Es una
enfermedad, no un milagro. Hay una diferencia infinita entre el signo que se
imprime de afuera y los estigmas que son la marca final de una vida enteramente
conformada con el Amor crucificado&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm -2.85pt 6pt 0cm;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;Eso sucede en la
maternidad de la Virgen. Ella contempla a Cristo desde el primer instante de su
existencia, tiende hacia él y termina por llevarlo en su carne, porque todo su
ser es mirada hacia él.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm -2.85pt 6pt 0cm;"&gt;&lt;span&gt;Podemos verlo bajo otro
aspecto: en Jesús, la humanidad es sacramento de la divinidad.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm -2.85pt 6pt 0cm;"&gt;&lt;span&gt;Ustedes comprenden que la mujer
que está esperando un niño la mayor parte del tiempo no sabe quién será ese
niño. No puede nombrarlo, no puede darle rostro. Todo lo que puede saber es que
será un ser humano. Porque la maternidad humana, según el curso ordinario de
las cosas, es ante todo maternidad de la naturaleza. Nosotros nacimos ante todo
de la naturaleza. Fuimos ante todo un paquete de instintos, un manojo de
necesidades y luego, lentamente, tratamos de hacernos persona y volvemos a caer
continuamente en la naturaleza. &lt;b&gt;En
nosotros, la naturaleza es primera&lt;/b&gt;. La madre que nos llevó en su seno debía
pensar que un niño nacería del misterio de su corazón, pero no podía conocer su
rostro, el cual solo sería visible en el momento del nacimiento.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm -2.85pt 6pt 0cm;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;En Jesús, al contrario,
la persona es primera y la naturaleza viene después&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-weight:normal;"&gt;. El día de la Anunciación la Santísima Virgen conoció el nombre de su
hijo: Jesús, es decir el Salvador, Dios que salva. Ella sabía que iba a ser la
madre del Redentor, cuya misión le había sido revelada por la luz del Espíritu
Santo. Ella sabía que su consentimiento era para el ser Único que iba a ser
Hijo de Dios e Hijo del Hombre, que su maternidad se dirigía a la persona antes
que a la naturaleza&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm -2.85pt 6pt 0cm;"&gt;&lt;span&gt;Sólo hay una manera de fijar a
una persona y es entregándole nuestra intimidad. ¿Cómo habría podido fijarse la
persona de Jesús en María sino mediante el consentimiento de toda su mente, de
toda su persona, de todo su ser? Es la gracia única de la maternidad de la
Santísima Virgen. Es la maternidad de la persona toda entera, que se dirige a
la persona de Jesús.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm -2.85pt 6pt 0cm;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;Ella va a ser la
vitrina, la morada de Cristo, pero no lo capta como la madre que recibe el
germen puesto en su seno, que se convierte en niño: ella lo recibe despojándose
totalmente por la pobreza que la convierte en la Mujer pobre.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm -2.85pt 6pt 0cm;"&gt;&lt;span&gt;Ese despojamiento, esa
evacuación de sí misma, es su Inmaculada Concepción. &lt;b&gt;Inmaculada Concepción quiere decir que, desde el primer instante ella
es un llamado hacia Dios&lt;/b&gt;, una mirada hacia Dios. Ella es vacía de sí misma.
Es apta para fijar la Presencia que es una Persona y contraer para con esa
Persona una maternidad del mismo orden que esa Persona misma. Ella será la
madre del segundo Adán mediante el consentimiento de todo su ser.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm -2.85pt 6pt 0cm;"&gt;&lt;span&gt;¿Entendieron bien ustedes, a
partir de los estigmas de san Francisco, que Jesús es fruto de la contemplación
de María? Su mente fue la cuna antes que lo fuera su cuerpo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm -2.85pt 6pt 0cm;"&gt;&lt;span&gt;Luego, en Jesús, la naturaleza
se desarrolla cuando la persona ya es perfecta. En nosotros, la naturaleza es
dada y la persona está en embrión, se desarrolla lentamente y tenemos suerte si
llegamos finalmente a nacer en el momento de la muerte.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm -2.85pt 6pt 0cm;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;Eso quiere decir que el
misterio de María es un misterio de pureza y que no hay que ver en la
virginidad de María un evento físico&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-weight:normal;"&gt;.
Esto es un signo de otra cosa, que es la virginidad del corazón, de la mente,
de la persona, que hace que en ella todo es dado, todo es disponibilidad de su
ser todo entero para Jesús&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm -2.85pt 6pt 0cm;"&gt;&lt;span&gt;María es la mujer que solo se
ve en Cristo y, por él, en la humanidad; al engendrar a Jesús, Hijo de Dios e
Hijo del Hombre, engendró la humanidad. En el fiat de la Anunciación está la
adhesión de todos nosotros.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm -2.85pt 6pt 0cm;"&gt;&lt;span&gt;Por eso, no hay otro ser tan
permeable al amor de Cristo como la Santísima Virgen, por eso, como dice Dante,
ella es hija de su Hijo. &lt;b&gt;Ella nació de
su Hijo, según la vida divina, y por eso ella nació de él, lo mismo que él pudo
nacer de ella&lt;b&gt;.&lt;/b&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm -2.85pt 6pt 0cm;"&gt;&lt;span&gt;Por eso justamente la Santísima
Virgen es para nosotros camino de luz hacia Jesús. De hecho, es imposible no
amar a la Virgen si amamos a Cristo; y actualmente en el mundo protestante,
donde renace con más entusiasmo el amor de Cristo, vemos que el interés por la
Virgen comienza a sentirse y que hay pastores que hablan de ella con gran
respeto y piensan que ella tiene parte en la Redención.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm -2.85pt 6pt 0cm;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;La Santísima Virgen es
una especie de sacramento, el sacramento de la ternura de Dios para nosotros,
pues Dios es tan madre como padre, y luego, ella es sobre todo madre de Cristo
en nosotros.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm -2.85pt 6pt 0cm;"&gt;&lt;span&gt;Porque la maternidad de María
no es una maternidad en el tiempo sino en lo eterno, pues ella concibió en el
don total y absoluto de sí misma, ya que nos adoptó a todos al acoger a Jesús
en todo su ser. Su maternidad no se detiene. Ella es madre de Cristo en nuestra
vida, es su función por la eternidad.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm -2.85pt 6pt 0cm;"&gt;&lt;span&gt;Es pues natural que nos
expongamos a la luz de la Virgen para recibir de ella a Cristo al que ella está
encargada eternamente de engendrar en nosotros. Es un gesto maravilloso e
infalible. Es imposible volverse hacia la Virgen sin llegar a Cristo por medio
de ella pues, como ella no tiene nada, solo puede conducirnos a él.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm -2.85pt 6pt 0cm;"&gt;&lt;span&gt;Seguir ese camino es seguir el
orden mismo de la Encarnación, ya que fue por María como Jesús entró en el
mundo. Cristo entrará siempre por medio de María en nuestra alma, y lo más
maravilloso de nuestra confianza en la maternidad inagotable de la Santísima
Virgen es que a cada instante podemos disponer del amor de la Virgen para
ofrecerlo a nuestro Señor.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm -2.85pt 6pt 0cm;"&gt;&lt;span&gt;Y aquí, creo yo que, &lt;b&gt;si
tuvieran que celebrar la misa, estarían conmovidas como yo en el momento de la
consagración&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-weight:normal;"&gt;, al decir esas palabras increíbles, revolucionarias, que no osamos
pronunciar, ya que decir&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;: &amp;quot;&lt;i&gt;Esto es mi cuerpo&lt;/i&gt;&amp;quot; es comprometerse a desaparecer en Jesús, a
transformarse en Jesús. ¿Cómo llevar la Alianza nueva y eterna, y todo el amor,
siendo uno un pobre hombre limitado, cansado, decadente, cómo decir esas
palabras sin traicionar a Dios, sin mentir en las palabras mismas que uno
pronuncia?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm -2.85pt 6pt 0cm;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;Ahí es donde la Virgen
es un refugio. Hay al menos alguien que puede decir esas palabras, alguien que
pudo decir: &amp;quot;&lt;i&gt;Esto es mi cuerpo&lt;/i&gt;&amp;quot;
poniendo en ellas toda la verdad que contienen, y es la Santísima Virgen.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-weight:normal;"&gt; Ella puede llenar siempre esas palabras con el amor que las justifica&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm -2.85pt 6pt 0cm;"&gt;&lt;span&gt;Lo que podemos hacer en la misa
es pensar: &amp;quot;&lt;i&gt;Esas palabras las va a
decir la Santísima Virgen en lugar mío. Yo soy solo un simio y un sacramento,
pero justamente, por ser yo solo eso, es necesario que alcancen la verdad en
alguna parte, y la alcanzan por el corazón de la Santísima Virgen&lt;/i&gt;&amp;quot;.
Así resuelvo yo mi problema en la misa, pensando: &amp;quot;&lt;i&gt;Hay alguien que va a sostener esas palabras, a llenarlas de l&lt;span&gt;uz y de vida y permitirles llegar a las
almas que están más profundamente comprometidas que yo en el camino de la luz y
del amor en el mundo&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span&gt;&amp;quot;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm -2.85pt 6pt 0cm;"&gt;&lt;span&gt;Yo creo de verdad que la
mediación de la Santísima Virgen es algo continuo y que no hay que hacer nada
sin su mediación, ya que ella prepara en nosotros la cuna de Jesucristo que
debemos ser nosotros por el brillo mismo de su persona. Por eso, cuando ya no
podemos más, cuando estamos desesperados, basta con volvernos hacia la Virgen sin
decir nada, con llamarla como mamá y exponernos al brillo de su luz.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm -2.85pt 6pt 0cm;"&gt;&lt;span&gt;Recuerdan en &lt;i&gt;La zapatilla de raso&lt;/i&gt; cuando Doña Prouhèze
desea estar con Rodrigo, le da su zapatilla de raso a la Santísima Virgen para
que ella la guarde. Es lo que deben y les conviene hacer a cada instante de su
vida, cuando tienen que trabajar y llegan quizás agotadas y dormidas a la
capilla.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm -2.85pt 6pt 0cm;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;Hay tal vez una especie
de suplencia para esa vida algo coja que es la nuestra, y es ofrecer a Cristo
el amor de su Madre y hablar a Cristo por medio del corazón de su Made.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-weight:normal;"&gt; Si estamos en el resplandor de María, es imposible que no estemos
sumergidos en la luz de Jesús&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm -2.85pt 6pt 0cm;"&gt;&lt;span&gt;Por eso tenemos siempre que
dejarnos conducir por María, porque no conocemos el camino, y no sabemos si es
bueno o malo. Ella nos dará serenidad y nos permitirá ver claro, mirar las
cosas con tranquilidad y ver que Dios no quiere quitarnos nada sino hacernos
perfectamente felices en su luz.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm -2.85pt 6pt 0cm;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;Hay finalmente otra
cosa en el misterio de la Virgen y es que ella nos traza la vocación. Nuestra
vocación es también ser madre de Dios. Justamente, Dios quiere nuestro don, nuestro
amor y nosotros debemos suscitar en el alma de los demás la cuna de Jesucristo.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm -2.85pt 6pt 0cm;"&gt;&lt;span&gt;Todo lo que había de ternura en
ustedes que estaban hechas para la maternidad, todo eso debe ser recogido en la
maternidad virginal, ya que están encargadas delante de Dios de toda la
humanidad por el brillo de su vida mediante la comunión de los santos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm -2.85pt 6pt 0cm;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;Es algo revolucionario
que Dios sea nuestro hijo al mismo tiempo que nuestro Padre. En la liturgia de
Navidad decimos: &amp;quot;&lt;i&gt;Nos ha sido dado
un Niñito&lt;/i&gt;&amp;quot;. Dios quiere nacer de nosotros como nosotros nacemos de él.
El secreto más profundo del Evangelio es que Dios quiere nacer de nuestro amor&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-weight:normal;"&gt;. Para estar seguros de encontrar a Dios, para estar seguros de seguir el
Evangelio, el mundo tiene que transformarse y el rostro de Jesús aparecer al
fin&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm -2.85pt 6pt 0cm;"&gt;&lt;span&gt;Como el escultor, el músico, o
el artista solo conoce su obra cuando la ha terminado, nosotros sabremos cómo
es Dios cada día cuando él haya nacido cada día de nuestra bondad, de nuestro
amor.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm -2.85pt 6pt 0cm;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;Cada vez que un rostro
humano se ilumina al contacto de nuestra caridad, se nos revela un nuevo rasgo
del rostro de Dios. No lo olvidemos, es verdad.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm -2.85pt 6pt 0cm;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;La misión del sacerdote
no consiste en predicar a Cristo sino en engendrar a Dios, en ser la cuna de
Dios al precio de su vida entera.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm -2.85pt 6pt 0cm;"&gt;&lt;span&gt;Esa es la misión de ustedes
que, a su manera, son sacerdotes en el único Sacerdote que es Jesús. &lt;b&gt;Su voto de castidad no es de permanecer
infecundas y estériles, sino de hacer de su vida la cuna misma del Dios vivo&lt;b&gt;.&lt;/b&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm -2.85pt 6pt 0cm;"&gt;&lt;span&gt;Ustedes conocerán a Dios cada
día más, no haciendo una oración abstracta, con palabras, lo conocerán a cada
paso, en su taller, en la oficina, en la comunidad, si a cada paso la sonrisa
de Dios aparece porque tienen un corazón capaz de ser su cuna.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm -2.85pt 6pt 0cm;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;Eso es ser cristiano,
es ser madre de Dios, es hacer de toda la vida la Navidad misteriosa,
revolucionaria, que trasforma la vida, la Navidad que debe ser hoy para que
toda alma que responde al llamado de Dios y que se expone a la luz del misterio
virginal de María y se convierte a su vez en madre de Dios.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p class="MsoNormal" style="margin:0cm -2.85pt 6pt 0cm;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;img src="http://sotamenta.net/communityserver/aggbug.aspx?PostID=895" width="1" height="1"&gt;</description></item><item><title>25-26/12/11 – Conversación con Mauricio Zundel</title><link>http://sotamenta.net/communityserver/blogs/zundel/archive/2011/12/27/25-26-12-11-conversaci-243-n-con-mauricio-zundel.aspx</link><pubDate>Tue, 27 Dec 2011 14:19:00 GMT</pubDate><guid isPermaLink="false">5fe81f9b-840c-4fb4-a66d-f81511ba6873:894</guid><dc:creator>Gustavo</dc:creator><slash:comments>0</slash:comments><wfw:commentRss xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/">http://sotamenta.net/communityserver/blogs/zundel/rsscomments.aspx?PostID=894</wfw:commentRss><comments>http://sotamenta.net/communityserver/blogs/zundel/archive/2011/12/27/25-26-12-11-conversaci-243-n-con-mauricio-zundel.aspx#comments</comments><description>
 
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&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span&gt;Para ir hasta el
pesebre seguimos primero los senderos de la poesía. Pero el pesebre también lo
podemos ver de otra manera, por los ojos de un hombre que, no solamente sabe
hablar mejor que nadie, sino que probablemente más que muchos, no cesa de vivir
su espíritu.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span&gt;Mauricio ZUNDEL
es un hombre que no quiere tener nada, que da todo a quien le pida poco y cuya
sonrisa discreta traduce la belleza del corazón, un&lt;span&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;hombre también que busca en Dios la fuente de
su libertad y en quien se adivina, mirándolo vivir, que es uno de los seres más
libres que existen.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Mauricio ZUNDEL,
¿cómo ve usted la Navidad?&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Para ir en seguida al centro del misterio,
yo diría que la &lt;b&gt;Navidad&lt;/b&gt;, en lenguaje
franciscano, &lt;b&gt;es la revelación de la
pobreza de Dios a través de una pobreza humana&lt;b&gt;.&lt;/b&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Tenemos que
explicarnos desde luego, pues un equívoco muy profundo pesa a la vez sobre la
noción de Dios y sobre la del hombre. Yo evocaría aquí la experiencia de san
Agustín que es una de las más luminosas, profundas y actuales y de las más
humanas que haya expresado en sus &lt;i&gt;Confesiones
&lt;/i&gt;al resumir su propia conversión en la estrofa que Ustedes saben de memoria:
&amp;quot;&lt;i&gt;Tarde te amé, belleza siempre
antigua y siempre nueva. Tarde te amé… y sin embargo, tú estabas dentro de mí,
pero yo estaba ausente, buscándote sin belleza corriendo tras las bellezas que
tú creaste. Tú estabas conmigo pero yo no estaba contigo&lt;/i&gt;.&lt;i&gt;&amp;quot;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Esta estrofa es
de una sencillez y de una humanidad incomparable. En efecto, nos introduce
inmediatamente en la experiencia que &lt;b&gt;Agustín&lt;/b&gt;
expresó en el lenguaje más humano y universal diciendo que en el momento en que
&lt;b&gt;descubre a Dios como &lt;i&gt;la belleza tan antigua y tan nueva&lt;/i&gt;, lo
encuentra como el que lo introduce en el corazón de su propia intimidad.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Hace la experiencia
increíble y magnífica de que, hasta ese encuentro, él estaba afuera, alienado
de sí mismo, no se conocía realmente, no había entrado jamás en su propia
intimidad y, de repente, en ese maravilloso encuentro, &lt;b&gt;descubre a la vez su propia intimidad y, en el corazón de su intimidad,
la Presencia que es su mismo centro&lt;b&gt;.&lt;/b&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Descubre a Dios
como el espacio en que respira su libertad. Descubre a Dios como el secreto más
profundo de su ser y entra inmediatamente en el diálogo con la Presencia que
llama &lt;i&gt;la belleza tan antigua y tan nueva.&lt;/i&gt;
Entra en el diálogo que lo transforma, lo libera, lo llena de un gozo inmenso,
tanto que puede decir: &amp;quot;&lt;i&gt;Viva será mi
vida en adelante, toda llena de ti&lt;/i&gt;&lt;span&gt;&amp;quot;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Vemos pues aquí
que Agustín toma conciencia de que Dios no está afuera, no es una causa primera
abstracta y lejana, que no es una potencia que lo domina, lo aplasta, lo somete
y lo amenaza sino que al contrario, es el único camino hacia él mismo.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Hace un descubrimiento esencial que debemos hacer nosotros porque,
precisamente, todo el equívoco del misterio de Navidad, que se ha hecho cada
vez más una fiesta profana cuyo verdadero héroe está completamente ausente,
pues se tiene de Dios y del hombre una ignorancia fundamental. Se toma al
hombre en su ser instintivo, en sus determinismos biológicos y síquicos, se lo
toma en la medida en que está embrujado por su propio inconsciente. &lt;b&gt;No se ve que el hombre nace justamente en
el momento en que es liberado de sí mismo, en que pasa de afuera a adentro, en
que cesa de ser objeto, en que cesa de sufrirse y ya no es mas que ofrenda para
con la Presencia maravillosa que descubre en lo más íntimo de su ser&lt;/b&gt;. Pero
al descubrirse a sí mismo como ofrenda, como pura mirada de amor hacia la Presencia
que lo invade tan maravillosamente, que lo colma y lo revela a sí mismo,
descubre a Dios mismo como amor infinito y como don siempre presente y como
ofrenda.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;El Dios con que
tratamos, si puedo expresarme así, es un Dios interior, es un Dios que siempre
está presente, es un Dios cuyo cielo está dentro de nosotros y un Dios que nos
revela nuestra propia trascendencia como el poder de hacer de toda nuestra vida
un don, pues sólo dándola dejamos de sufrir nuestra vida.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Pero para darla,
hay que saber a quién darla y justamente, en la experiencia de Agustín, Dios aparece
como el amor escondido en el fondo de nosotros y que no ha cesado nunca de
esperarnos, está presente siempre y su encuentro no cesa de hacer surgir el don
de nosotros mismos que es nuestra liberación y la única actualización auténtica
de nuestra libertad.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Entonces en
Jesús, el Dios que está siempre ahí, el Dios que está en el corazón de nuestra
humanidad, el Dios que nos está esperando siempre, ese Dios se hace
personalmente presente en la humanidad de Jesucristo de modo que no hay
presencia de Dios que pueda manifestarse de modo más profundo y total.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;En Jesús, por
medio de la humanidad de Jesús, encontramos verdaderamente a Dios en persona. Pero,
lo repito, es un Dios cuya Presencia presentíamos, es un Dios que encontramos a
nuestro nivel cada vez que llegamos auténticamente a nosotros mismos.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Ahora se
manifiesta plenamente en Jesús, en el despojamiento infinito que me hacía decir
que el misterio de Navidad es la manifestación o la revelación de la pobreza de
Dios a través de la pobreza humana.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:6pt;"&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;img src="http://sotamenta.net/communityserver/aggbug.aspx?PostID=894" width="1" height="1"&gt;</description></item><item><title>20-24/12/11 – Jesucristo, Cuerpo Místico de la humanidad</title><link>http://sotamenta.net/communityserver/blogs/zundel/archive/2011/12/27/20-24-12-11-jesucristo-cuerpo-m-237-stico-de-la-humanidad.aspx</link><pubDate>Mon, 26 Dec 2011 23:58:00 GMT</pubDate><guid isPermaLink="false">5fe81f9b-840c-4fb4-a66d-f81511ba6873:893</guid><dc:creator>Gustavo</dc:creator><slash:comments>0</slash:comments><wfw:commentRss xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/">http://sotamenta.net/communityserver/blogs/zundel/rsscomments.aspx?PostID=893</wfw:commentRss><comments>http://sotamenta.net/communityserver/blogs/zundel/archive/2011/12/27/20-24-12-11-jesucristo-cuerpo-m-237-stico-de-la-humanidad.aspx#comments</comments><description>
 
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&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;En Montolivet, Lausana, la
noche de navidad de 1965.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;Tengo que evocar el campo de excavaciones de Biblos, en el Líbano, donde se
sobreponen siete milenios. Llegamos al 5° milenio antes de Cristo y en ese
sitio incomparable hay un cementerio que data de 3500 donde hay esqueletos
encerrados en jarras&lt;b&gt;.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Nada es tan impresionante como esos esqueletos
que han tomado la forma de la jarra y parecen estar esperando en el seno
materno el retorno a la vida. Y &lt;b&gt;ante ese
cementerio, ante una jarra partida donde aparecía el esqueleto en posición de
espera y de esperanza, yo me preguntaba qué relación había entre esos hombres y
mi persona&lt;/b&gt;. Más de 5000 años nos separan. Este hombre vivió aquí, al borde
del Mediterráneo. Lo miró y lo escuchó, admiró todos los matices que se
despliegan en el mar, los colores y los sonidos, pensaba que era moderno, que
el mundo comenzaba con él, se sentía dueño y señor del universo, lo mismo que
nosotros, y hace ya más de 5000 años que está esperando en esa jarra.
¿Entonces?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Y nos acabamos de encontrar. Y ¿qué
relación hay entre él y yo? ¿Cuántas generaciones se han sucedido entre la era
del calcolítico y la humanidad actual, cuántas? Y, si la humanidad existe desde
hace millones de años ¡no es sino un breve intervalo de tiempo! ¡Cuántos
hombres han desaparecido y se han convertido en polvo anónimo mezclado con
todos los elementos de la tierra, y es imposible identificar la menor traza de
ellos!&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;¿Qué relación tenemos con todas las
generaciones desaparecidas? ¿Qué relación tenemos con esos miles de millones de
difuntos que no han dejado huellas en la historia? ¿La historia no tiene
consecuencias? ¿no tiene ningún sentido?&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-weight:normal;"&gt; ¿Pasan
simplemente las generaciones, una sepultada por la siguiente, o existe
continuidad entre todas y constituyen una sola historia con un sentido único,
porque las atraviesa un mismo designio?&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Eso me preguntaba yo en Biblos. ¿Qué
relación hay? ¿Quién establece un lazo entre ese esqueleto y mi persona, entre
el calcolítico y la época actual, entre mi persona y los miles de millones
anónimos que no dejaron huellas en la historia?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;Si constituimos una sola historia, si
existe una humanidad que responde a un solo designio, no soy yo el que hace su
unidad, ni nosotros, ni ustedes.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;¿Entonces, quién?&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;¿Hay alguien que pueda unir todas las
generaciones, hacerlas contemporáneas, reunirlas en un solo momento intemporal
y revelarles que ellas constituyen una historia única? &lt;b&gt;Y entonces pensé espontáneamente en la figura del segundo Adán del que
habla San Pablo: Jesucristo, el segundo Adán, es decir, el que vuelve a
comenzar, el que recapitula, el que une toda la cadena, la sostiene, le
confiere, le da su unidad&lt;b&gt;: Jesucristo.&lt;/b&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;No un hombre solamente, sino El Hombre, &lt;b&gt;El Hombre que contiene a&lt;b&gt; todos los
demás,&lt;/b&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-weight:normal;"&gt; el Hombre que es interior a cada uno de nosotros, el Hombre que puede
vivir nuestra vida como propia&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;¿Qué es lo que nos separa unos de otros
sino el yo propietario, el yo posesivo, el yo que nos aprisiona, que crea los
muros de separación, que nos encierra en nuestras fronteras, que nos impide ver
más allá, que nos levanta unos contra otros en una rivalidad loca y absurda,
como vemos en las competiciones cosmonáuticas en que las más hermosas
conquistas de la humanidad acaban en conflictos aldeanos entre dos imperios,
entre dos colonos militares?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Así, &lt;b&gt;así
entra Jesús en la historia. Así nos agarra en lo más profundo de nuestro ser,
responde a una cuestión insoluble que hace la unidad del género humano, reúne todas
las generaciones, sosteniéndolas, uniéndolas en un solo designio y en un solo
Amor, y puede hacerlas contemporáneas, reunirlas en un solo amor que las hace
eternas, Jesucristo, el segundo Adán,&lt;/b&gt; el hombre que no está en la cadena de
las generaciones como un eslabón que desaparece después de haber trasmitido una
vida efímera, sino &lt;b&gt;que sostiene toda la
humanidad,&lt;/b&gt; que vuelve a comenzar una nueva carrera y, a través de él,
encuentra ella su unidad divina&lt;b&gt;.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Pero si Jesucristo es eso, si Jesucristo
es el segundo Adán, si Jesucristo triunfa del espacio y el tiempo, si
Jesucristo nos permite ser contemporáneos, si Jesucristo nos enseña a amar a
todos los que fueron antes de nosotros, y a todos los que vendrán después
considerándolos como de nuestra familia y comulgar con ellos en el Banquete de la
Eucaristía… ¿quién es Jesucristo?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;¿Cómo es posible?&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;¿Cómo puede un hombre ser El Hombre? ¿Cómo
puede un hombre contener a todos los demás? &lt;b&gt;Para ello, tiene que contener toda la historia, sostenerla, darle
sentido, tiene que vivir un vacío, un vacío infinito&lt;/b&gt;… tiene que haber hecho
de sí mismo o que desde su origen sea como un espacio, un espacio inmenso, un
espacio ilimitado, un espacio en el que cada uno pueda estar como en su casa.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;Y en efecto, ese es el misterio de esta
noche, el misterio eterno de este nacimiento, ese es el regalo incomparable.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Jesucristo, el segundo Adán, introduce en
el mundo… la Presencia de la pobreza. No solo la pobreza material que es
necesario superar y que habrá que eliminar de la tierra un día, sino una
pobreza más profunda, la que es declarada bienaventurada: &amp;quot;&lt;i&gt;Felices los que tienen alma de pobre&lt;/i&gt;&amp;quot;
(Mt. 5,3). Esa es la pobreza que él trae. Él no tiene nada. Si puede
conducirnos a todos juntos y a cada uno personalmente, es por ser totalmente
desapropiado de sí mismo&lt;/span&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size:8pt;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;Piensen en lo difícil que es sostener
simplemente a un miembro de la familia, sostenerlo siempre y hasta el fin, en sostener
esta noche el sufrimiento del mundo,&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-weight:normal;"&gt; sostener
el sufrimiento de nuestro pobre capellán de Montolivet que está sufriendo
especialmente esta noche y por quien debemos orar de todo corazón para que
pueda respirar como lo necesita…&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Si es difícil sostener a un solo ser
siempre y continuamente, ¿cómo es posible que Jesucristo haya podido sostener a
los miles de millones de hombres, desde el comienzo del mundo hasta el final?
Es que, evidentemente, el vacío era infinito en él, infinito. ¿Y por qué, y
cómo era infinito el vacío? Pues porque en Jesucristo se revelaba la divinidad
del Verbo, la divinidad en persona, la divinidad que es precisamente una Pobreza
eterna en persona.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;Pues ¿qué quiere decir la Trinidad? Quiere
decir que Dios no posee nada, quiere decir que la vida de Dios es comunión de
amor, quiere decir que Dios sólo se conecta con su ser comunicándolo.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-weight:normal;"&gt; Y precisamente, esta noche de navidad es la Revelación adorable, única e
incomparable, a través de la humanidad de Jesús, humanidad universal, presente
a todos los hombres y capaz de contenerlos a todos… Esa humanidad es hermosa,
es universal, está tan soberanamente desapropiada y liberada de ella misma que,
por estar revestida del yo de la personalidad divina, la cual, ella misma es
infinita Pobreza&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Esta noche brilla en Jesús el reino de la
divina Pobreza y por medio de la humanidad de Jesucristo aprendemos que el Dios
que nos anuncia, el Dios que encarna, el Dios que comunica, el Dios al que nos
inicia y del que nos va a decir que es la vida de nuestra vida… ese Dios no es
un faraón que nos domina, no es un propietario que nos posee, sino un Amor que
se da eternamente, un Amor que es solo amor, un amor que no tiene nada, un amor
que está eternamente vacío de sí mismo y cuya personalidad en la multiplicidad
relativa de la Trinidad es puro impulso de amor.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;Es prodigioso. ¡Esta noche compartimos a
Dios!&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-weight:normal;"&gt; Quiero decir: aprendemos a
conocer otro rostro de Dios, otro rostro del Hombre, pues si Dios ya no es un
faraón, si Dios no es dominador, si Dios no es dueño, le enseñará al hombre el
camino de otra grandeza, no la del que domina y quiere tener esclavos… sino que
nos va a enseñar la grandeza suya, una grandeza que es la grandeza del Amor en la
que se trata de dar todo&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Aquí estamos de lleno en una sabiduría extraordinaria;
todos nacimos sin haberlo querido, fuimos arrojados al mundo sin haberlo pedido
y nos hemos encontrado con nosotros mismos, encerrados en una naturaleza de la
que estábamos cautivos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;¿Cómo salir de ahí? ¿Cómo no sentir una
inmensa rebeldía ante la necesidad de existir? Y Jesús nos quiere traer la
liberación… quiere enseñarnos lo que podemos hacer de todo lo que somos, de
todo lo que se nos impone, de toda la naturaleza que decimos humana y que lo es
tan poco: podemos recibirla, tomarla para hacer de ella un impulso de amor,
podemos desprendernos de ella y hacer de ella un don maravilloso a Dios en
respuesta a lo que él hizo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Y vemos que esto vale para toda la
personalidad, quiero decir, &lt;b&gt;para la
totalidad de la persona, llegamos a la libertad, somos de verdad fuente y
origen si nos damos totalmente…&lt;/b&gt; y justamente, Dios es Dios porque se da
totalmente, por ser el vacío eterno, por haber en él coincidencia absoluta y
original entre lo que es él y lo que da; es finalmente lo mismo, que no es sino
el don de un Amor eterno. Por eso él es Dios y es una fuente de luz, espacio
liberador y nos enseña a ser personas, a ser iluminadores, haciendo de nuestra
vida un don sin retorno.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;¡Esta noche nace el hombre a su dignidad
de persona! Esta noche se revela Dios en su pobreza eterna. Es el encuentro
prodigioso entre el rostro del Hombre que aspiraba a su liberación y el rostro
de Dios, nuestro liberador, impreso en nuestros corazones, es ese encuentro,
ese descubrimiento en Jesucristo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;No es un cuento de hadas, no es un cuento
para entretener la imaginación de niños que sueñan, los niños son más sabios
que nosotros en esta obra, ellos van al corazón de la realidad, y la realidad
es esa, la realidad es el Amor que es solo amor.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-weight:normal;"&gt; La realidad es la pobreza de Dios que solo llega a sí mismo dándose en
la comunión trinitaria. Y Navidad es eso: un mundo nuevo, una nueva humanidad,
un Dios todo nuevo, una historia que comienza, cuya unidad se manifiesta en el
que es capaz de unificarla en un solo proyecto, penetrándola del mismo soplo
del eterno amor&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Es necesario salir del mundo de los mitos,
no se trata de imaginar, ni de conmoverse de manera sentimental y artificial.
Era importante, es esencial situar a Jesucristo en la actividad humana más
ardiente. Y hay que saber justamente que la respuesta que es él, corresponde a
una pregunta que se nos plantea de manera tangente y cotidiana. ¿Cómo los miles
de millones que somos, los miles de millones que nos precedieron, y los miles
de millones que vendrán formamos una unidad, cómo es que somos una misma
historia, cómo podemos amarnos sin hacer muecas y sin mentiras? Pues bien, la
única respuesta es justamente que en el corazón de nuestra historia está el
corazón de Dios que late en la humanidad sacramento, en la humanidad
esencialmente despojada de sí misma que es la humanidad de Jesucristo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;Y a través del corazón de Dios, presente
en cada uno de nosotros, interior en cada uno, podemos encontrarnos,
reconocernos y amarnos.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Existe realmente una sola historia y
estamos seguros de ello porque Jesucristo está con nosotros desde el origen
hasta el fin de la historia, pues él, siendo el Hombre, contiene a todos los
hombres, y vamos a encontrarnos con él ahora, y lo vamos a escuchar, cada uno
en lo más íntimo, para aprender por medio de él a hacernos universales… Para
estar presentes esta noche a todos los sufrimientos, a todos los dolores, a
todas las hambres, a todas las angustias, a todas las soledades, a todas las
infamias, a todas las miserias morales, a todos los crímenes y también,
afortunadamente, a todas las infancias, a todas las alegrías, a todas las
esperanzas, a todas las ternuras, a todas las Resurrecciones… Entonces comenzaremos
a renacer y a revivir, y eso es lo que necesitamos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;No se trata de detener la historia, &lt;b&gt;no se trata de mirar al pasado… Jesucristo
no está en el pasado. Jesucristo es hoy y para siempre. Jesucristo está dentro
como centro de nuestro corazón&lt;/b&gt;, y por su medio es como podemos abrazar a
toda la humanidad y considerarnos unos a otros como miembros de un solo cuerpo
animado por un solo aliento, sostenidos por un solo amor, al menos así debería
ser. Eso es lo que vamos a pedir, &lt;b&gt;es lo
que vamos a pedir a Dios: que comience a dibujarse en nuestros corazones para
que Jesucristo no encuentre esta noche la puerta cerrada y que tan mediocres y
limitados como seamos brille esa llama como respuesta&lt;b&gt;:&lt;/b&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;¡Tú vienes, Señor! ¡Es verdad! ¡Tú estás
aquí, Señor! &lt;b&gt;Heme aquí, Señor, yo te
estaba esperando&lt;/b&gt;. Yo no sabía quién eras, pero ahora reconozco tu rostro.
¡Tómanos, Señor! ¡Arrástranos, Señor! &lt;b&gt;Haz,
Señor, que todos juntos seamos una humanidad finalmente humana y que, sin
ruido, en la verdad, en la autenticidad de cada día, llevemos a todos nuestros
hermanos la luz adorable de tu rostro, Señor, ese rostro impreso en nuestros
corazones que es el rostro que estábamos esperando, el rostro por el cual
suspiraba toda la tierra, el rostro del eterno Amor&lt;b&gt;.&lt;/b&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:6pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;img src="http://sotamenta.net/communityserver/aggbug.aspx?PostID=893" width="1" height="1"&gt;</description></item><item><title>10-19/12/11 – Del Discurso sobre Dios a la vivencia del Amor.</title><link>http://sotamenta.net/communityserver/blogs/zundel/archive/2011/12/19/10-19-12-11-del-discurso-sobre-dios-a-la-vivencia-del-amor.aspx</link><pubDate>Mon, 19 Dec 2011 13:13:00 GMT</pubDate><guid isPermaLink="false">5fe81f9b-840c-4fb4-a66d-f81511ba6873:892</guid><dc:creator>Gustavo</dc:creator><slash:comments>0</slash:comments><wfw:commentRss xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/">http://sotamenta.net/communityserver/blogs/zundel/rsscomments.aspx?PostID=892</wfw:commentRss><comments>http://sotamenta.net/communityserver/blogs/zundel/archive/2011/12/19/10-19-12-11-del-discurso-sobre-dios-a-la-vivencia-del-amor.aspx#comments</comments><description>
 
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	font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;
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	mso-bidi-language:#0400;}





&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Cenáculo de Ginebra, 27 de enero de
1974.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Durante esta semana ecuménica me
preguntaba yo: ¿En el fondo, somos cristianos? ¿Tenemos el mismo Dios?
¿Hablamos del mismo Cristo? ¿Tenemos el mismo concepto sobre el hombre? &lt;b&gt;Y me parecía que en el ecumenismo hay muchos
incidentes de fronteras. Nos planteamos la misma cuestión de la ínter-comunión
en particular, pero ¿estamos de acuerdo sobre el fondo del problema? &lt;/b&gt;¿Estamos
de acuerdo sobre Dios? ¿Estamos de acuerdo sobre el hombre? ¿Hemos tomado
conciencia de que Cristo nos reveló al hombre al revelarnos a Dios en las
profundidades de la Santísima Trinidad? ¿Estamos de acuerdo sobre la visión de
Dios como libertad infinita en razón de una desapropiación eterna? &lt;b&gt;¿Hemos penetrado en las regiones del
silencio donde encontramos al hombre precisamente cuando cesamos de escucharnos,
cuando cesamos de mirarnos a nosotros mismos&lt;b&gt;?&lt;/b&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;La unión no podrá,&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span&gt; pues, &lt;b&gt;realizarse mediante
discusiones sobre compromisos posibles,&lt;/b&gt; sino sumergiéndonos en el centro y
encontrando, o descubriendo el rostro de Dios impreso en nuestros corazones, el
rostro de la eterna pobreza que encantaba el corazón de San Francisco y lo
llevó por todos los caminos de la tierra a proclamar el mensaje de la pobreza
divina.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Es seguro que si el cristianismo
fuera considerado como la fuente inmensa de libertad, como la solución misma
del problema del hombre y la revelación del mismo, ya que no podemos plantearlo
sin haber entrevisto la humildad de Dios. Si estuviéramos de acuerdo en eso
todos estaríamos en el estado de Jesús en el lavatorio de los pies y nuestra
profesión eclesial, nuestra afirmación de la Iglesia sería precisamente la
presentación de ese rostro de amor, no en palabras sino en la entrega de nosotros
mismos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;Por la pobreza de espíritu, es
decir, asimilando la vida trinitaria en lo más íntimo nuestro, es como daremos
testimonio del Evangelio y no hablando de la unidad.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Es cierto que se ha abusado
demasiado de discursos. Y que no se ha subrayado bastante la dimensión mística
de toda vida espiritual. Mística, es decir, fundada sobre un matrimonio de amor;
mística, es decir, afirmada por una transformación de sí mismo, por una
liberación personal. ¿Cómo defender unas creencias si son simples tejidos de
nociones que no se traducen en realidades vividas?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Si Dios es la suprema realidad,
tiene que ser una realidad vivida. &lt;b&gt;Si
Dios es la suprema realidad, tiene que transformar nuestra vida&lt;/b&gt;. Y en la
medida de esa transformación será innegable su Presencia. No se puede rechazar
a Dios, no se lo puede negar si es una realidad vivida, si brilla en el centro
mismo de la experiencia humana.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Esa dimensión mística nos falta tremendamente.
Y eso se comprende en cierto modo por el hecho de que, como lo he dicho con tanta
frecuencia, la religión comenzó por ser un fenómeno colectivo, es decir una
manifestación de la vida grupal y no es necesario añadir nada sobre esta
situación. Era algo inevitable.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;La vida humana es difícil, y, (testigo
la policía, que es uno de los elementos indispensables a la vida de toda
sociedad), lo que el hombre ha temido siempre, por no tener la solución del
problema, es su propia libertad, su poder de iniciativa que de pronto puede
presentarse como elemento de anarquía.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Tomemos, por ejemplo, el caso tan
conocido del proceso de Sócrates, en 399 antes de Jesucristo. ¿Qué fue el
proceso de Sócrates? Sócrates no observa las leyes de la Ciudad, Sócrates
obedece justamente a un &lt;i&gt;demonio&lt;/i&gt;
interior, a una divinidad interior si quieren. Sócrates no honra los dioses de
la Ciudad, al menos de eso lo acusan, y la Ciudad se siente amenazada por el
que no honra a sus dioses, pues los dioses podrían abandonarla, sus dioses
podrían vengarse contra la Ciudad que no los honra. Entonces, el ciudadano que
no honra a los dioses de la Ciudad la pone en peligro y, para protegerla, es
necesario suprimir al ciudadano anárquico, o anarquista, que obstaculiza la
unidad de la Ciudad, que introduce el elemento imprevisible que es la
iniciativa de una libertad de la que no se sabe qué hará.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Y podemos pensar que desde que
vivieron en grupo, desde que se sintieron solidarios unos de otros al punto de
no poder subsistir los unos sin los otros, los hombres percibieron ese peligro,
mucho antes de poder definir la libertad y de tener una idea clara de ella. Pues
tampoco nosotros la tenemos. Se comprende su dificultad, lo difícil que les
habría sido definir la libertad, pero la sentían ante todo como poder
anárquico, como iniciativa que podía comprometerlo todo, entregando finalmente
a la muerte la biología colectiva. Y eso era tanto más temible por cuanto que
la humanidad primitiva estaba desprovista de instrumentos técnicos, tenían que
hacer frente a una naturaleza aún no conquistada, a una naturaleza salvaje que
ponía continuamente en peligro su existencia.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Entonces, nada es más natural y,
digámoslo, más legítimo que el hecho de que la religión tomara esa forma:
necesitaba subsistir. Y sabemos que &lt;b&gt;siempre
hubo colusión&lt;/b&gt;, siempre hubo cierta simbiosis, &lt;b&gt;comunidad de vida &lt;b&gt;entre el grupo y la religión, dicho en
términos modernos, entre el Estado y la Iglesia.&lt;/b&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Lo vemos claramente en el Imperio
romano cuando los cristianos se encuentran bajo el poder de emperadores
paganos. Los llamamos tales aunque fueran religiosos; tenían su religión y justamente,
en nombre de la religión perseguían el cristianismo. Porque para ellos, la
religión de los dioses, la religión de Júpiter Capitolino, la religión del
Emperador, la religión romana era el apoyo indispensable para la solidez del
Estado: era necesario reunir las poblaciones de orígenes diversos, sin ninguna
tradición común. Era necesario reunirlas en una religión común que fuera la
afirmación misma de la unidad del imperio.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Los cristianos parecían disidentes
que; introduciendo una falla en el edificio, lo llevarían a la ruina.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Cuando el imperio se hizo cristiano,
el mismo juego funcionó en sentido contrario: los emperadores cristianos
persiguieron el paganismo y lo prohibieron formalmente incluso en la vida
privada, en virtud del mismo principio de que el Estado necesitaba el apoyo de
la religión que era ahora la cristiana. Había pues que protegerla e impedir las
disidencias, impedir en particular la supervivencia del paganismo que parecía
entonces anacrónico.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;Y todavía no estamos curados de esa
alianza que era inevitable, necesaria, y, digamos, legítima en la misma medida,
con el carácter evidente de que esa alianza no tenía un elemento místico&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-weight:normal;"&gt;. Un Estado que confiesa la divinidad, como Suiza, con su constitución
que comienza por la evocación del Todopoderoso, un Estado que reconoce a Dios
no puede finalmente reconocerlo sino como un poder cuya protección espera. No
se trata de relación nupcial, de matrimonio de amor, sino de sumisión
respetuosa a un poder cuya protección espera&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;De modo que la religión pudo
convertirse en una forma de conveniencia, una forma de política, digamos, una
forma de policía, en el sentido que se le daba a esta palabra en el siglo 17,
es decir, un instrumento de la civilización. Y sabemos que un Maurrás, por
ejemplo, veía precisamente en la Iglesia un fermento de cultura, de cultura
greco-romana, un remedio, como decía él, contra la anarquía de la Biblia. Él
veía, pues, ante todo en la Iglesia una estructura que garantizaba la
supervivencia de la civilización greco-romana.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;Para desligarse de esa religión
equívoca, la cual, una vez más, no hay que criticarla, ¡no tengo por qué irme
contra la tradición en una aldea donde todos van a misa, so pretexto de que, oh
Dios, van en masa y sin convicción!&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-weight:normal;"&gt;
Van porque todo el mundo va y porque los señalarían si no fueran. Las
obligaciones sociales pueden tener un lado positivo. Como la mayoría de los
seres humanos son como ovejas, pues que vayan en un sentido de progreso más
bien que de degradación. Pueden ser protegidos por las estructuras&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;Pero en fin, sabemos muy bien que
finalmente no resisten a lo que viene de afuera, no resisten al exilio y es
necesario seguir la corriente. &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-weight:normal;"&gt;Y
ahora justamente más que nunca se impone un cambio. &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;Hay que volver a una religión que
esté en el corazón de la humanidad, que comprenda a fondo el problema del
hombre, que lo revele a sí mismo, que le lleve una solución única e
incomparable, mostrándole un Dios como lo vimos esta mañana, todo comprometido
en nuestra vida, y yo diría más, hasta la muerte de la cruz.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;Cristo nos trajo, justamente, la
Buena Nueva de que ya no éramos súbditos de Dios sino sus hijos, sus amigos&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-weight:normal;"&gt;, que lo que él deseaba era contraer con nosotros un matrimonio de amor,
que él se ponía en nuestras manos, que sólo nosotros podemos realizar su reino,
que la E&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span&gt;ncarnación
continuaba en nuestras vidas y que cada uno de nosotros era responsable de la
vida divina que sólo puede hacerse realidad histórica por medio de nosotros.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;Y evidentemente, bajo este punto de
vista debemos considerar el credo: &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-weight:normal;"&gt;todas
las afirmaciones de la Iglesia cristiana, &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;todas las afirmaciones condensadas
en el credo sólo pueden tener sentido si se inmergen, si se enraízan en el
corazón de la Trinidad&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-weight:normal;"&gt;,
si nosotros encontramos el itinerario de nuestra liberación&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;Mientras no comprendamos que el &lt;i&gt;dogma&lt;/i&gt;, que no es otra cosa que la
proclamación, bajo inspiración, o al menos bajo la asistencia del espíritu
Santo, de la tradición apostólica, si no comprendemos un dogma en el sentido de
la liberación, es que definitivamente no lo hemos comprendido.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Entonces dejémoslo en reposo hasta
que entreveamos precisamente que el dogma se limita a desarrollar esa
perspectiva central, que es sólo el resplandor de la afirmación central, que es
que Dios es libertad, que Él nos llama a la libertad y que la vocación de toda
criatura es ser semejante a Él y, en vez de sufrir la existencia, hacer de ella
una ofrenda y un don.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;La palabra &lt;i&gt;dogma&lt;/i&gt; se ha
convertido en una especie de injuria; en fin, cuando se quiere decir que una
persona es cerrada, decimos que es dogmática y eso es incorrecto pues
justamente el dogma sólo se puede comprender si es fermento de vida. Sólo es
comprensible en una perspectiva mística.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Les recuerdo unas distinciones que
ustedes conocen bien entre un conocimiento instintivo, carnal y sujetivo, que
es al que cedemos con mayor frecuencia, siguiendo los imperativos del
inconsciente, los impulsos venidos de esas zonas tenebrosas; la mayor parte del
tiempo, nuestros juicios son pasionales, eminentemente sujetivos y no hacen
sino traducir nuestro aprisionamiento, es decir nuestra toma de posesión por el
yo que no hemos escogido, el yo que nos encierra en nosotros mismos y que erige
entre nosotros y los demás y entre nosotros y nosotros mismos un muro
infranqueable de separación. Ese conocimiento instintivo es muy común; alimenta
casi todos los discursos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Hay otro, el discurso científico,
que es puro y admirable en su orden, el discurso científico que comprendió
justamente que habría que elevarse por encima del universo pasional, pero
haciendo abstracción de toda obsesión, de toda opción personal. Porque las
opciones personales, primero varían en nosotros, varían en cada uno, cambian
durante la vida. Y las opciones pasionales que coinciden con un compromiso que
puede crecer o disminuir, las opciones personales que jamás pueden ponerse de
acuerdo espontánea y universalmente. Si queremos llegar a un lenguaje común es
necesario limitarse al objeto, considerar únicamente el objeto, es decir un
conocimiento que, a base de cálculos y de instrumentos, cálculos de
instrumentos que son los mismos en todas partes, y que dan lugar a las mismas
investigaciones o a investigaciones idénticas, suponiendo competencias iguales.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;Se ha logrado algo magnífico: un
lenguaje universal, pero que solo es válido a condición de que cada sabio
permanezca, deje sus opciones personales en la puerta de su laboratorio.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span&gt; Pero con esa condición, que es la
condición misma del éxito de la ciencia y esos éxitos son positivos, no se ha
resuelto ningún problema humano porque el problema humano como tal, el que
decide de nuestra actitud en la vida, sea en nuestras relaciones con nosotros
mismos o en nuestras relaciones con los demás, los problemas humanos no pueden
resolverse por la ciencia objetiva que se propone metodológicamente
precisamente dejar de lado toda opción personal para evitar conflictos y
obtener una visión común.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;Pero más allá&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-weight:normal;"&gt;, y muy justamente&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span&gt;, &lt;b&gt;el conocimiento de los
conocimientos, el conocimiento esencial&lt;b&gt;, es el que importa en la vida y
decide del sentido de la vida, es un conocimiento interpersonal&lt;/b&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-weight:normal;"&gt;. El que tienen ustedes
con sus padres, con sus hijos, con los cónyuges. El conocimiento en que cada
uno se acerca, más o menos, a la intimidad del otro, el conocimiento por
interioridad, el conocimiento que sólo es posible en virtud de un compromiso y
que es tanto más profundo cuando más total sea el compromiso&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Y es evidente que en el conocimiento
de Dios estamos eminentemente en un conocimiento interpersonal, tanto más
cuanto que a través de él somos personas. Él es el único que nos hace ser
fuente y origen. Si podemos despegarnos del yo prefabricado, es en la medida en
que nos hacemos mirada hacia él, en la medida en que el yo posesivo se vuelve
yo oblativo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;Él es pues el que nos personaliza&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-weight:normal;"&gt;. Es pues claro que las relaciones con él son esencialmente
interpersonales, las cuales son tanto más profundas cuanto más radical sea
nuestro compromiso: mientras más nos comprometemos, más conocemos&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Entonces, justamente, y eso se debe
observar, es que, sobre todo &lt;b&gt;en
Occidente, se ha abusado mucho de los discursos&lt;/b&gt;. No es que el discurso sea
malo en sí, pmero justamente un discurso sobre Dios, y un discurso sobre el
hombre, en cuanto tal, sólo es válido si se basa en un compromiso. Si no, queda
superficial y no evoca ningún problema auténtico, ni puede dar una solución
válida.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;En teología, sea en Friburgo o en
Roma, tuve a menudo la impresión que eran discursos. Lo sobrenatural estaba sin
duda subentendido pero lo estaba tanto que uno terminaba por no pensarlo. Se
podía hablar de Cristo o de la Santísima Trinidad, se podía hablar de los
ángeles, pero sacándolos de silogismos interminables que terminaban por
transformar la realidad divina en materia de examen. En el fondo, se podía
hacer un doctorado en teología sin comprometerse. No digo que eso fuera voluntario,
claro está, pero uno se confía demasiado en el poder mismo de la estructura
lógica, sin pensar que &lt;b&gt;para que el
razonamiento sea válido era necesario que se apoyara constantemente en una
unión con Dios cada vez más profunda&lt;b&gt;.&lt;/b&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;Con esa condición, el dogma aparece
de inmediato como Eucaristía de luz y de verdad&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-weight:normal;"&gt;. Nada es más apasionante, por ejemplo, que estudiar la cristología de
los primeros siglos cristianos, nada es más luminoso por ejemplo, que el &amp;quot;&lt;i&gt;homoúsios&lt;/i&gt;&amp;quot;, el &amp;quot;&lt;i&gt;consustancial&lt;/i&gt;&amp;quot; de Nicea. Es algo prodigioso
y aclara inmensamente el Evangelio porque, justamente, el &amp;quot;&lt;i&gt;consustancial&lt;/i&gt;&amp;quot; nos hace escapar a
la idea de generación en Dios, como si en el corazón de Dios hubiera nacimiento
de un nuevo ser, lo que siempre ha rechazado el Islam diciendo: &amp;quot;&lt;i&gt;Dios no engendra ni es engendrado&lt;/i&gt;&amp;quot;
porque comprendió la Trinidad como el surgimiento de un ser que no existía
antes: primero el Padre existe por sí mismo, y surge el Hijo que nace del
Padre, pero el &amp;quot;&lt;i&gt;consustancial&lt;/i&gt;&amp;quot;
significa precisamente que no se trata de otra cosa que el concierto de
relaciones en Dios, de relaciones que dinamizan la vida divina haciéndola
estallar en un himno eterno de amor&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;Esta mañana vimos, justamente, que
el yo, el yo que es el centro de gravedad de todo el ser espiritual, que el yo
en Dios es esa relación pura que es total desapropiación. Y eso es lo que
significa el &amp;quot;&lt;i&gt;consustancial&lt;/i&gt;&amp;quot;:
la vida divina circula totalmente de una persona a la otra sin jamás ser poseída
por ninguna ya que pasa por cada una, o que cada una subsiste sólo comunicándola.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Es el modelo perfecto de una caridad
absoluta que es todo Dios, de un amor sin restricción, de un amor que es solo
amor. Y &lt;b&gt;en esta perspectiva es como se
debe comprender toda la dogmática que, vista bajo su aspecto místico, es un
alimento esencial de la vida espiritual.&lt;/b&gt; Y yo quisiera ilustrarlo tomando
dos o tres temas, si ustedes me lo permiten, comenzando por el más ingrato, que
es el infierno.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;El infierno ha jugado un papel muy
grande en la iconografía cristiana, con todas sus diabluras. &lt;b&gt;Pero, ¿Qué quiere decir el infierno&lt;b&gt;?&lt;/b&gt;&lt;/b&gt;
¿Cómo situarnos hoy, siendo nosotros hombres apasionados de libertad, no
pudiendo abordar el problema de Dios sino como problema de liberación, como lo
han hecho todos los grandes místicos de todos los tiempos, &lt;b&gt;cómo situarnos en relación con la verdad del infierno que parece tan
anacrónica?&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Es claro que en la afirmación del
infierno, afirmación que está en el evangelio, hay que buscar inmediatamente su
enraizamiento en nuestra liberación. En efecto, &lt;b&gt;el infierno significa ante todo una responsabilidad infinita&lt;/b&gt; y esa
responsabilidad infinita &lt;b&gt;surge, resulta
inmediata­mente de la toma de conciencia de lo infinito en el hombre&lt;/b&gt;. Si
hay algo infinito en el hombre, y eso es lo que constituye específicamente al
hombre, si hay algo infinito en el hombre, las decisiones de mismo tienen que
tener consecuencias infinitas. Si se suprime esta responsabilidad no queda nada.
¡No queda nada! El juego ya no es real. La dignidad del hombre ya no significa
nada, justamente porque el hombre es un creador. Dios creó creadores, como
decía Bergson: &lt;i&gt;Dios creó creadores que se
deben crear a sí mismos, recreando consigo mismos el universo entero&lt;span&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;Dios solo no puede crear todo ya que
no quiso un mundo de robots sino un mundo de libertad.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-weight:normal;"&gt; Entonces entregó su destino a cada criatura en la medida en que era
capaz de conocer y de amar. Le entregó su destino y a ella le toca
pronunciarse. Y la decisión que ella tome es seria, es válida, implica su ser,
implica al universo, implica a Dios el cual puede morir pues, justamente, el
compromiso de Dios va hasta la muerte de la cruz ya que su amor no puede
afirmarse sino yendo hasta el final de sí mismo&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;El amor está inerme, sin defensa
contra los rechazos de amor. Sólo puede perseverar en su ser yendo hasta el
final, y eso se cumple en la historia humana de nuestro Señor, en su muerte en
la Cruz. Entonces no se puede tomar en serio la dignidad humana, no se puede
percibir lo infinito en&lt;span&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;el hombre sin
percibir la responsabilidad infinita del hombre.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;En un ser cargado de crímenes, esa
responsabilidad puede tomar un aspecto de terror cuando ese ser toma conciencia
y ve cómo ha desvirtuado su dignidad, cómo ha rehusado asumirse y asumir a los
demás. Puede sentirse lleno de terror, sentirse perdido y condenado al
infierno, en el sentido más exterior, condenado al infierno donde será
castigado por un poder al cual no podrá escapar, lo que un gran teólogo protestante
tradujo con estas palabras admirables: &amp;quot;&lt;i&gt;Una ausencia irremisible de Dios en una irremisible relación con Dios&lt;/i&gt;&amp;quot;.
El hombre está en relación con Dios. Dios es la vida de su vida. Si él rechaza
a Dios, se arroja fuera de su vida, está fuera de circuito y el ser al que
tenía que integrarse va a pasar sobre él como una aplanadora pues, justamente,
¡está fuera del orden esencial por estar fuera del amor!&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;Puede sentir ese terror como primer
paso hacia una crisis de conciencia de su inmensa responsabilidad que es un
aspecto de su inmensa dignidad.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-weight:normal;"&gt;
Porque es lo mismo: si es creador, eso se ve; si es creador es que su acción
cuenta… infinitamente y su decisión se toma en serio y decide de su destino.
Entonces, si estoy en mal camino y tomo conciencia de ello, puedo pasar por un
momento de terror y tener un sentimiento de condenación como el maleante cuya
historia les conté, que encontró en la nieve ese papel sobre el &amp;quot;Perpetuo
Socorro&amp;quot; y comenzó la novena a Nuestra Señora del Perpetuo Socorro y la
hizo hasta nueve veces seguidas y, habiendo comenzado por el terror llegó al
puro amor&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;Y ahí, justamente, vemos que el
dogma que es, como decía Pinard de la Boullaye, una &amp;quot;&lt;i&gt;dirección del pensamiento&lt;/i&gt;&amp;quot; – esta expresión es admirable – una
dirección de pensamiento que puede crecer sin cesar, sin cesar, sin cesar hasta
llegar al centro que es la Trinidad divina. Cada dogma es finalmente un
resplandor de la confidencia esencial que es la Revelación de la Trinidad
divina.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Entonces, evidentemente, el primer
movimiento de temor, que está afirmado en el Evangelio, ese primer movimiento
de temor puede ser una experiencia válida y decisiva, pero puede y normalmente
debe seguir interiorizándose; justamente,&lt;b&gt;
a medida&lt;/b&gt; &lt;b&gt;que se interioriza la
visión del bien, la visión del mal se interioriza también y la visión de la
sanción sigue el mismo proceso&lt;/b&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Ese malhechor que está asustado y
temblando a la idea de la condenación inevitable va a ver abrirse poco a poco
las puertas del arrepentimiento. Va a entrar en una contrición que, basada primero
en el temor, va a estar finalmente basada en el amor. Va a comprender, a
descubrir que el Bien es Alguien por amar, que no es una regla impuesta de
afuera, un mandamiento al que se debe someter sino una vida puesta entre sus
manos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Y va a descubrir más y más que no
era Dios el que lo metía en el infierno sino él quien mandaba al infierno a
Dios. Va a descubrir que sus faltas han herido un amor frágil e indefenso.
Entonces olvidará su suerte, olvidará que sus responsabilidades podrían recaerle
sobre la cabeza y se arrojará en los abismos de amor y querrá liberar de él a
Dios y salvarlo del infierno al que condenamos a Dios en la medida en que
rehusamos amarlo. Pero Él no rehusará jamás amar, ¡jamás! Él amará siempre
porque la existencia misma, la existencia misma, toda existencia está ligada a
su amor, es el fruto de su amor y depende de su amor. Si un solo ser se pierde,
¡Dios estará por siempre crucificado! Lo contrario es imposible porque Dios es
amor, sólo amor y llamó a la creación a ser amor al nivel mismo de su corazón
en la relación nupcial que quiere contraer con nosotros.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Ven entonces que el sentido de este
dogma no cesa de cambiar según las leyes de la analogía, yendo de un nivel
inferior a un nivel superior y, pasando del exterior al interior, como dice
Agustín, de afuera a dentro, y llega un momento, justamente, en que el sentido
de la responsabilidad no traduce ya el temor de fallar en su propio destino
sino el temor de que Dios fracase, que Dios fracase, que su amor sea estéril,
que se haya dado en vano.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Entonces el maleante mismo, el
maleante que somos virtualmente todos además, ese maleante se siente llamado a
ser la Povidencia de Dios y, como dice Graham Greene en &lt;i&gt;El poder y la gloria&lt;/i&gt;, descubre que amar a Dios es querer protegerlo
de nosotros mismos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Entonces, &lt;b&gt;de repente, no se trata de decir: &amp;quot;¡El infierno es absurdo y
ridículo!&amp;quot; sino de ver que ahí hay un dato eminentemente espiritual con
una dimensión mística &lt;/b&gt;y que es necesario partir siempre de la experiencia
esencial de la dignidad humana. Yo no puedo creer, no puedo vivir la dignidad
humana sin reconocer su poder de decisión infinita y por lo mismo la
responsabilidad infinita de que está investida esa dignidad.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Es sólo una indicación pero que
muestra bien que la dogmática cristiana se aclara mucho, que tiene su punto
focal en el corazón de la Trinidad divina que es la liberación en su fuente,
porque es la revelación de la libertad de Dios respecto de su propio ser: Dios
no sufre su ser. Lo vive dándose.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Podemos, si quieren, &lt;span&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;considerar &lt;b&gt;otro aspecto del dogma&lt;/b&gt;, que es &lt;b&gt;el
de la Inmaculada&lt;b&gt; Concepción.&lt;/b&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Encuentran en los Evangelios el
relato de la maternidad virginal, de la concepción virginal de Jesús. Está en
Mateo y en Lucas, como ustedes saben, y esos relatos son además trasparentes,
son de una delicadeza sorprendente, pero son formales. Jesús nació de una
virgen.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Esta afirmación tal cual plantea
evidentemente muchos problemas… &lt;b&gt;¿Qué
significa eso? ¿Y por qué tiene alguna importancia? ¿No habría podido Jesús
nacer como todo el mundo?&lt;/b&gt; ¿Habría sido criticable su nacimiento si hubiera
nacido de una unión normal entre un hombre y una mujer?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;La Inmaculada Concepción es el aspecto
interior de la concepción virginal.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span&gt; Es decir: la Virgen dio a luz, ¿y cómo dio a
luz? Pues del fondo de su libertad; ¡dio a luz del fondo de su liberación!
Justamente; ella no es, no fue un eslabón en la vida de la especie. Fue fuente
y origen porque estamos aquí al comienzo de una nueva humanidad, estamos ante
el segundo Adán, estamos en la retoma de la creación que cambió con la caída en
que, justamente, el primer pensamiento fue infiel a su vocación y en que el
universo, en vez de centrarse en el Espíritu, siguió como estaba, entregado a
los determinismos. Estamos volviendo a comenzar, recapitulando la creación que
va a surgir, justamente, como el acontecimiento mismo del Espíritu. El segundo
Adán va a nacer de la segunda Eva, y la segunda Eva va a engendrar del
Espíritu, toda su biología será puesta en movimiento por su contemplación.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Se han observado casos de
partenogénesis, se han hecho experiencias de partenogénesis en el reino animal,
con éxito considerable. Por lo poco que se ha ensayado, una fecundación sin
concurso del hombre o del macho es posible. Pero eso no tiene nada que ver con
la concepción virginal que es un acontecimiento eminentemente espiritual que
supone que la Virgen, desde el primer instante de su existencia, fue liberada
de sí misma y orientada hacia el Salvador que estaban esperando sin que supiera
además ella iba a ser la madre. &lt;b&gt;Había
una aspiración inmensa que concernía todo su ser y lo personalizaba como
relación con Cristo&lt;b&gt;.&lt;/b&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;Entonces, de la contemplación en que
ella es radicalmente liberada de sí misma por su relación con Jesús, va a
brotar su maternidad. Cuando toda su mente, cuando todo su ser haya sido
penetrado de la luz del Salvador que va a venir, su maternidad va a dispararse,
si puedo decir, y su biología se va a poner al servicio y será la cuna del
Verbo hecho carne.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Es pues claro que la Inmaculada Concepción
quiere precisamente sacarnos de la contemplación de la concepción virginal como
misterio físico que seguiría siendo insoluble e incomprensible. Se trata del
advenimiento del Espíritu, se trata de un acontecimiento en que se afirma,
precisamente, la vocación esencial del hombre, que es liberarse de sí mismo,
que es, como dice nuestro Señor a Nicodemo, nacer de nuevo. Pues bien, el nuevo
nacimiento comienza en la Inmaculada Concepción, en la santificación inicial de
la Virgen totalmente orientada hacia su hijo y que, en el momento deseado, en
el &lt;i&gt;Sí&lt;/i&gt; de la Anunciación, se va a
ofrecer totalmente como cuna del Verbo encarnado.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Volvemos pues a encontrar una vez
más, y es la única manera de considerarlo, volvemos a encontrar siempre las
mismas coordenadas, volvemos a encontrar siempre la misma inspiración: &lt;b&gt;se trata del Espíritu, de la vida según el
Espíritu&lt;/b&gt; que es, ya lo vimos, la capacidad de no sufrir el ser sino de
escogerlo, de escogerse dándose ya que no hay otro medio de emerger de sí mismo
que el de hacer de todo su ser una ofrenda de amor.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;Si quieren, podemos considerar
también la Eucaristía en esta perspectiva.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;La eucaristía es todo un universo.
Pero podemos de inmediato ver &lt;b&gt;en la
Eucaristía&lt;/b&gt;, y a veces lo hago, pensar que &lt;b&gt;todo el cosmos&lt;/b&gt;, todo el cosmos, &lt;b&gt;todo el universo es trasfigurado en un resumen prodigioso en que,
justamente, lo más material que hay en el universo es desposado por Dios y
trasformado por Él hasta convertirse en el vehículo de su Presencia real&lt;b&gt;.&lt;/b&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Dijimos, justamente, que el sentido
de la creación era ése: la creación está llamada a ser grávida de Dios, a
florecer en Dios, a ser como Dios, a entrar en el diálogo nupcial en que todo
es libertad en nuestra liberación. Pero es evidente que esa vocación no es solo
para el ser humano. Ahí es donde el juicio de la prueba original revela toda su
inmensidad, pues se trata de toda la naturaleza, de todo el universo, de todo
el universo, de toda la vida, animal, vegetal y mineral.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;La prueba original se realiza además
en cada uno de nosotros&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span&gt;. Cada uno de nosotros ha pasado por la prueba original que es escoger,
escogerse y, al escogerse, escoger su universo. Esa prueba concierne entonces
toda la creación: lo cual, como lo sugería esta mañana, es verificable ya a la
escala de la ciencia, cuando se vive la ciencia, cuando el sabio la vive como
búsqueda de verdad, es decir como búsqueda de una Presencia en el universo,
cuando se vive la ciencia con pasión, como lo vemos en Einstein o en Jean
Rostand…&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;______________________________________________________________&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Tratan el universo como un ser vivo,
percibido como presencia o como persona. Y ante él, como dice Einstein, uno
siente admiración y respeto.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Por qué admiración y respeto sino
porque a través del universo se siente la inmensa respiración de la Presencia
divina: todo se hace sagrado porque por doquiera se encuentra el rastro de Dios.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;La vocación del universo es vocación
de libertad, pero sólo puede realizarse plena y concientemente desde luego a
través de las criaturas dotadas de inteligencia y que tienen la posibilidad y
la vocación de crearse escogiéndose a sí mismas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;Si la Eucaristía ilumina
inmensamente esa vocación cósmica, esa vocación del hombre en relación con el
universo, es porque justamente, en esa síntesis la materia es promovida de un
solo golpe a devenir signo y sacramento que nos comunica realmente la Presencia
del Señor.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Es pues, como en síntesis, toda la
historia del universo, toda, toda la realización de su vocación última, la de
su trasfiguración en la luz de Dios, y a menudo, contemplando la Hostia
consagrada, pienso: ¡jamás, jamás la materia, lo que llamamos materia, ha sido
tan profundamente glorificada! ¡Jamás alcanza un tal estado de pureza sino por
la Eucaristía! Es como la imagen del cuerpo glorioso, del cuerpo unificado, del
cuerpo que finalmente, en su unidad, ya solo significa la Presencia infinita
que la penetra y que es su vida.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;La materia, no sabemos qué es. Nadie
puede hoy definirla. Vemos por doquiera estructuras, es decir, finalmente,
ciertas reparticiones de energía, ciertos niveles de energía, ciertas
disposiciones de nudos de energía, es todo lo que se puede decir de la materia.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Y el materialismo, como lo he dicho
a menudo, no consiste en el universo visible y todos los fenómenos que ahí se
manifiestan, sino en una actitud mental, de la mente sometida a los elementos
del mundo, de la mente que se cierra en su rechazo, de la mente que se encierra
en el yo propietario totalmente incapaz de comunicación consigo misma, con la
humanidad y con el universo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;No hay que atacar ni subestimar el
mundo visible puesto que es trasparente al universo invisible. Precisamente,&lt;b&gt; todas las músicas del mundo testimonian&lt;/b&gt;
&lt;b&gt;de esa Presencia en el Universo&lt;/b&gt;. Todos
loas artes, desde que el hombre de las cavernas copió el movimiento de la vida
animal, todos los artes del mundo cuando son espontáneos y sinceros, cuando no
son mero exhibicionismo, todos los artes del mundo dan testimonio de esa
Presencia. Y el hecho de verla aflorar ya en los fenómenos visibles, pone al
centro la Eucaristía, como mostrador, como la custodia, la custodia inmensa de
la Presencia que quiere llenar la creación entera para que toda la creación
respire a Dios.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Esta manera de considerar la materia
con esa ductilidad, con esa flexibilidad, con esa trasparencia y esa
interioridad es algo maravilloso que nos da una comprensión cada vez más
profunda de la investigación humana: &lt;b&gt;¿por
qué esa inmensa procesión de investigadores a través de toda la historia, sino
porque en el universo hay un inmenso llamado a realizarse en Dios&lt;b&gt;?&lt;/b&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Me parece pues cierto que la
dogmática comprendida en su dimensión mística – y no puede entenderse de otra
manera – sólo puede alimentar la vida espiritual con el único alimento que sea
verdaderamente asimilable por ella.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;¡La Trinidad es un pozo sin fondo!&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span&gt; Es un abismo de luz y de amor que
podremos estar eternamente descubriendo sin jamás alcanzar su fondo. Y como
todos los dogmas son como reflejos de esa confidencia, reflejos de esa realidad
suprema, todos los dogmas nos llevan finalmente a esa libertad infinita fundada
sobre la comunicación que hace Dios de sí mismo, ya que no tiene otro modo de
contactar su propio ser sino comunicándolo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Hay pues que ser muy sobrios cuando
apreciamos los enunciados dogmáticos, o los artículos del credo. Hay que ser
muy sobrios. No hay que desvalorizarlos jamás. Si no los entienden, si no los
entendemos, dejémoslos reposar. No estamos obligados a comprenderlo todo de una
vez. &lt;b&gt;Basta con que fundamentalmente nos
dirijamos hacia liberación apoyándonos en la libertad infinita que es Dios. Lo
que no hayamos asimilado, lo que no podamos comprender, lo comprenderemos un
día tanto mejor, quiero decir, nos alimentaremos de ello&lt;/b&gt;, tanto más
fácilmente cuanto más liberados estemos&lt;b&gt;.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Hay que evitar pues los discursos
que se convierten en charlas, los discursos en que cada uno pretende expresar
las ideas que se hace del credo, en vez de arrodillarse, en vez de recibir la
Eucaristía de luz y de amor que es la Revelación, como si, justamente, el
discurso pudiera unirnos con Dios, ¡cuando no funciona en las relaciones
interpersonales! Sólo podemos conocer a los demás comprometiéndonos con ellos…
¿cómo podríamos conocer a Dios sin comprometernos para con Él?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;Por eso sigo convencido de que la
vida cristiana está enraizada en la fe cristiana, en la confidencia que Dios
nos hace respecto de sí mismo, se enraíza en la libertad esencial que brilla en
Cristo cuyas raíces se hunden en la Trinidad divina y revestida subsiste en la
desapropiación infinita que es la raíz misma de nuestra liberación.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Se trata pues de que entremos en el
silencio, porque solo en el silencio se revelan los misterios de silencio, como
dice Ignacio de Antioquía: &amp;quot;&lt;i&gt;los
misterios que gritan en el silencio de Dios&lt;/i&gt;&amp;quot;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;La verdadera teología, es la que se
arrodilla&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-weight:normal;"&gt;. La verdadera teología es
la que escucha. La verdadera teología es la que contempla. &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;Y cada uno de nosotros puede ser ese
teólogo que renuncia al discurso y se convierte en palabra de Dios.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Creo que así, recordando las
palabras de Pinard de La Boullaye: &amp;quot;&lt;i&gt;El
dogma es una dirección de pensamiento&lt;/i&gt;&amp;quot;, no tendrán dificultad para ver
el orden del &lt;b&gt;descubrimiento &lt;/b&gt;que &lt;b&gt;va de nivel en nivel hasta que al fin caigamos
en los abismos de Dios en el corazón de la Trinidad divina&lt;b&gt;.&lt;/b&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;img src="http://sotamenta.net/communityserver/aggbug.aspx?PostID=892" width="1" height="1"&gt;</description></item><item><title>05-08/12/11 – Mi encuentro con un testigo de la Fe: Mauricio Zundel</title><link>http://sotamenta.net/communityserver/blogs/zundel/archive/2011/12/06/05-08-12-11-mi-encuentro-con-un-testigo-de-la-fe-mauricio-zundel.aspx</link><pubDate>Tue, 06 Dec 2011 13:41:00 GMT</pubDate><guid isPermaLink="false">5fe81f9b-840c-4fb4-a66d-f81511ba6873:886</guid><dc:creator>Gustavo</dc:creator><slash:comments>0</slash:comments><wfw:commentRss xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/">http://sotamenta.net/communityserver/blogs/zundel/rsscomments.aspx?PostID=886</wfw:commentRss><comments>http://sotamenta.net/communityserver/blogs/zundel/archive/2011/12/06/05-08-12-11-mi-encuentro-con-un-testigo-de-la-fe-mauricio-zundel.aspx#comments</comments><description>&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;Por
Antoine Schülé:&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span&gt;Desde hace 43 años Mauricio Zundel ha sido
mi compañero en el camino de la Fe, y doy mi testimonio con placer sobre la
experiencia espiritual que él me ha permitido y me permite vivir. A los 51
años, mido ahora la suerte que tuve de conocerlo en vida cuando yo era niño:
Fue su primera influencia; durante mi adolescencia, de 1974 a 1978, y después de su
paso de la vida al Nuevo Nacimiento, me siguió instruyendo con sus libros
publicados durante su vida: segunda influencia; como adulto, numerosas
publicaciones inéditas y grabaciones preciosas me han ayudado a explorar las
riquezas de la espiritualidad cristiana (católica y también ortodoxa) a partir
de sus reflexiones y según las cuestiones que me preocupan: tercera influencia.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;u&gt;&lt;span&gt;Infancia&lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;De niño en la parroquia del Sdo. Corazón
de Ouchy-Lausana (Suiza) donde fui bautizado, encontré a menudo al Padre
Mauricio Zundel entre 1967 y 1973, en el camino de la escuela o en actividades
parroquiales. La imagen más antigua que se grabó en mi memoria fue la de su
rostro grave, pero iluminado por una sonrisa. Pero lo que más me marcó fue su
manera de celebrar la Misa: él la vivía con tanta intensidad que, sin
comprender todo, yo percibía una hermosura que me daba una profunda alegría
interior. La celebración estaba puntuada de silencios llenos de una Presencia
que hablaba al corazón. En las misas para los niños sabía resumir un cuento o
una parábola para sacarle todo su sentido y los adultos no faltaban tampoco: la
iglesia se llenaba siempre. Dos rasgos principales lo caracterizaban: sabía
escuchar (en las confesiones) y cautivar la atención (misas y catecismos). El
tiempo pasaba con él sin que uno se diera cuenta. Sus palabras me marcaron porque
venían del corazón y eran fruto de meditaciones; ellas me prepararon para que
pudiera leerlo con provecho. Más tarde, a mis 15 años, el año de su nacimiento
para el cielo, comprendí que él nos ofrecía el fruto de su contemplación
permanente del Nuevo Testamento. Habiendo dejado la ciudad de Lausana en el 74,
pude beneficiar de su segunda influencia a través de sus libros.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;u&gt;&lt;span&gt;Adolescencia&lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Tuve la suerte de comenzar la lectura por
sus libros más fáciles de abordar: &lt;i&gt;Búsqueda
del Dios desconocido&lt;/i&gt;, que sigue siendo útil para comenzar a descubrir su
obra escrita para el que desea ocuparse de catequesis de adultos. Mi pasión
aumentó con &lt;i&gt;El poema de la Santa Liturgia&lt;/i&gt;:
mi manera de vivir la Misa cambió completamente gracias a ese texto porque me
dio todo su sentido (sin M. Zundel, yo no habría podido saberlo a mi edad, aunque
estaba en un colegio católico). Después, último juego del azar o de la
Providencia, compré &lt;i&gt;El Evangelio interior&lt;/i&gt;:
desde ese momento hasta mis 20 años leí alrededor de 13 libros de los 19 publicados
durante su vida. Y nunca he cesado de frecuentarlo para profundizar mi Fe.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;u&gt;&lt;span&gt;Adulto&lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;En los años 80 fui realmente feliz con las
publicaciones de sus homilías en las editoriales Sigier y Desclée y con algunos
de sus retiros grabados en casetes, distribuidos por el Taller del Carmelo.
Después vinieron numerosas ediciones de calidad que difunden bajo formas
diferentes el pensamiento de Mauricio Zundel: no he leído todo, pero sí una gran
parte. Sin ninguna duda, ha alimentado mi búsqueda de la verdad en la Fe su
intuición fundamental de la presencia de Dios en la vida, confortada más que
debilitada por la razón.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;u&gt;&lt;span&gt;Los frutos del encuentro&lt;/span&gt;&lt;/u&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;En el plano interior, Mauricio Zundel me
ha ofrecido la serenidad que procura la confianza que ponemos en Dios, que es
tanto Padre como Madre. Pero necesité varios años para comprender que todo
hombre puede ser una catedral para la gloria de Dios y su corazón un
tabernáculo. Nadie sino el Creador conoce los secretos de un corazón.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;¿Cómo puede Dios seguir creyendo en el
hombre? Como historiador y habiendo vivido numerosas circunstancias
particulares, he estudiado y visto tantas bajezas humanas que eso me parecía
totalmente imposible. Finalmente, la experiencia de la vida me ha permitido dar
razón a Mauricio Zundel: no hay que reducir la persona a uno de sus actos, tan
cruel como pueda ser; hay que aceptar que el peor criminal tiene todavía la capacidad
potencial de hacer el bien si su corazón se convierte: nada es imposible para
Dios. Pero ¡cómo me gustaría que hubiera más milagros! Repitiendo las palabras
del P. Pío a una persona que decía no creer en Dios, Zundel afirmaba con voz
fuerte: &amp;quot;¡Dios cree en el hombre!&amp;quot; El haber encontrado personalidades
admirables por su entrega, tanto conocidas (en el trabajo, por ejemplo) como
ocultas (en sus casas o en conventos) – hay tantas que los medios no mencionan
jamás, pero que existen – me ha reconciliado con el género humano. Pero los
celos, la hipocresía, la cobardía y el orgullo hacen estragos: el hombre tiene
que hacer tantos esfuerzos para no caer.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;La lectura de Zundel cambió mi manera de
leer el Evangelio de san Juan y comprendí también la fuerza y la riqueza del
contenido de las epístolas de san Pablo. Me invitó también a leer los escritos
de san Agustín: eso fue y sigue siendo una dicha para mí. Pero, como para comer
el todo está en comenzar, seguí con la lectura regular de otros Padres de la
Iglesia y constato que me quedan muchos tesoros espirituales por descubrir y
que mi vida no será suficiente: continué con san Francisco de Sales, san
Ignacio de Loyola, Gregorio Nacianceno, Isaac el Sirio, san Bernardo, las
meditaciones de un Cartujo y muchas otras maravillas. Hay una sombra en el
tablero: la mayoría de los contemporáneos no los leen y no conocen esos
preciosos autores. ¡Si supieran todo lo que se están perdiendo!&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Mi relación con los demás cambió: pude
acompañar a personas en dificultad, que no encontraban sentido, enfermos, en
fin de vida o buscando la Fe. La lectura de Mauricio Zundel permite sobre todo
ayudar al hombre legítimamente indignado a transformar su rebelión en actos
constructivos más bien que destructivos: en la época de crisis que conocemos,
sería bueno volver a leer a Mauricio Zundel para buscar otras soluciones que
las revoluciones que terminan en regresiones. Cada acompañamiento o acción que
he podido asumir ha aumentado mi Fe y me ha hecho saborear todas las
delicadezas espirituales de su pensamiento.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Discutiendo con no creyentes que se dicen
convencidos, he comprobado a menudo que esos no creyentes son en realidad
personas que creen en falsas imágenes de Dios: falsas imágenes dadas a veces
por &amp;quot;católicos practicantes&amp;quot;. Nuestras sociedades occidentales se
descristianizan y se &amp;quot;sectarizan&amp;quot; en algunas minorías (y a veces como
en el mismo contexto social): Mauricio Zundel presenta pistas de reflexión
útiles para los cristianos que desean actuar en esa situación.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Él enfrentó los problemas de su época, que
son los mismos y quizá en otro grado que los de ahora. Su mensaje aporta elementos
esenciales para pensar en soluciones de futuro. Su estudio de las grandes
corrientes filosóficas le hizo subrayar sus fuerzas y sus flaquezas. Es un
teólogo &lt;i&gt;pragmático&lt;/i&gt;, si puedo utilizar
este calificativo. Es también un &lt;i&gt;místico &lt;/i&gt;y
me arriesgo a emplear esta palabra peligrosa que atemoriza a más de uno y
merece una breve aclaración. Él lo dice y lo repite: La Iglesia es el cuerpo
místico de Cristo y cada uno de sus miembros, según sus dones, debería
transparentar a Dios, como un vitral deja pasar la luz. Esperemos no ser un
vidrio opaco para los demás.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Su palabra es liberadora pues quiere que
cada uno escape a los determinismos culturales, sociales, familiares: el Nuevo
Testamento no cesa de dar ejemplos de ello pero es necesario tomar conciencia
de ello… Finalmente, Mauricio Zundel es un diapasón que nos pone en acorde con
la Voz interior, la Palabra de Dios, y hace posible una relación fecunda con
Dios en medio de nuestras actividades humanas: ése es el milagro de la Fe. En
su lectura del Nuevo Testamento, Mauricio Zundel da la definición mística del
hombre: no más que por eso sería necesario descubrirlo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Mauricio Zundel puede hacer arder la Zarza
ardiente en el corazón del hombre: ese fuego que purifica, que calienta, que es
la Vida, que quema las escorias de todos los determinismos posibles a fin de
que el hombre pueda ser realmente hombre siguiendo al Hijo de Dios, en las
huellas de Jesús y empujado por el soplo del Espíritu.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;La Tourette, noviembre de 2011.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;&lt;a href="mailto:antoine.schule@free.fr"&gt;antoine.schule@free.fr&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:6pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;img src="http://sotamenta.net/communityserver/aggbug.aspx?PostID=886" width="1" height="1"&gt;</description></item><item><title>2-4/12/11 - ¡Dios, es cuando nos maravillamos!</title><link>http://sotamenta.net/communityserver/blogs/zundel/archive/2011/12/05/2-4-12-11-161-dios-es-cuando-nos-maravillamos.aspx</link><pubDate>Mon, 05 Dec 2011 01:00:00 GMT</pubDate><guid isPermaLink="false">5fe81f9b-840c-4fb4-a66d-f81511ba6873:885</guid><dc:creator>Gustavo</dc:creator><slash:comments>1</slash:comments><wfw:commentRss xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/">http://sotamenta.net/communityserver/blogs/zundel/rsscomments.aspx?PostID=885</wfw:commentRss><comments>http://sotamenta.net/communityserver/blogs/zundel/archive/2011/12/05/2-4-12-11-161-dios-es-cuando-nos-maravillamos.aspx#comments</comments><description>
 
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&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;text-align:justify;"&gt;&lt;span&gt;5 de febrero de
1961, en Lausana, en Nuestra Sra. del Valentín.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;text-align:justify;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;Un sacerdote
al que vi una sola vez en mi vida, vino a mi pieza un día en Neuilly&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-weight:normal;"&gt; y me dijo: &lt;i&gt;Por favor, dígame algo,
algo que pueda llevar en mi viaje.&lt;/i&gt; Yo le dije: &lt;i&gt;¡Que Dios sea nuevo para Usted cada mañana!&lt;/i&gt; Y él se fue, de prisa,
a coger su tren. Ya murió, y me emociona pensar que el único lazo entre
nosotros fue esa frase: ¡&lt;i&gt;Que Dios sea
nuevo para Usted cada mañana&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span&gt;!&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;text-align:justify;"&gt;&lt;span&gt;En efecto, &lt;b&gt;es imposible concebir una religión viva si
Dios no es para nosotros nuevo cada mañana.&lt;/b&gt; Nos cansamos de lo que ya hemos
visto, sentimos constantemente la necesidad de novedad. Y un amor que no
descubre cada día en el rostro amado un rasgo que aun no había percibido está
condenado a morir pronto.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;text-align:justify;"&gt;&lt;span&gt;La vida
espiritual es un descubrimiento inagotable y, para que Dios sea objeto de amor
apasionado, es indispensable que sea para nosotros cada día un nuevo
descubrimiento. Estamos acostumbrados a hablar de Dios con palabras de catecismo,
y nos parece estar en un circuito cerrado. &lt;b&gt;En
realidad, las palabras del catecismo&lt;/b&gt;, bien entendidas, son palabras
sacramentos, son palabras abiertas, &lt;b&gt;son
palabras que nos invitan a entrar en una aventura inagotable y maravillosa&lt;b&gt;.&lt;/b&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;text-align:justify;"&gt;&lt;span&gt;No es un azar si
en su liturgia la Iglesia ha reunido alrededor del altar los perfumes, los
colores y los sonidos. No es un azar si los más grandes artistas trabajaron
para la Iglesia y edificaron sus más hermosas obras maestras en la catedral y
alrededor del altar del Cordero eternamente inmolado. Es justamente porque
sentían que toda su nostalgia de la Belleza encontraría su más alta expresión y
su realización suprema en Dios y para Dios.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;text-align:justify;"&gt;&lt;span&gt;Todos los
grandes hombres, todos los genios, todos los sabios, todos los que van a la cabeza
en la carrera de la humanidad son seres que han sabido admirar y maravillarse.
Y fue &lt;b&gt;Einstein&lt;/b&gt;, uno de los más
grandes sabios de todos los tiempos, el que &lt;b&gt;dijo estas palabras magníficas en que nos revela su alma:&lt;/b&gt; &lt;i&gt;El que ha perdido la capacidad de maravillarse
y de sentir respeto es como si estuviera muerto&lt;span&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;text-align:justify;"&gt;&lt;span&gt;Es pues
necesario que, de acuerdo con la belleza de este día en que sentimos tanta
alegría volviendo a ver el sol, aprendamos a maravillarnos. Porque las
oraciones que decimos juntos aquí en la iglesia, quieren introducirnos en la
oración secreta y silenciosa, en la oración personal en que se expresa lo más
íntimo nuestro.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;text-align:justify;"&gt;&lt;span&gt;Cada uno de
Ustedes tiene sus gustos. Cada uno se siente atraído por cierto aspecto del
universo: a unos les gustan los bosques, a otros el mar, a otros la montaña; a
unos les gusta la música, a otros la poesía; a unos les gustan las matemáticas,
a otros la astronomía, que las comprende de modo necesario, pero en su
búsqueda, en su pasión, cada uno encuentra su fuente, la fuente que Jesús
reveló a la samaritana cerca del pozo de Jacob, la fuente que nos hace entrar a
todos y a cada uno en la vida eterna que es el Dios que vive en lo más íntimo
de nuestros corazones.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;text-align:justify;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;No hay
pues que pensar que nuestra oración se limite a las fórmulas que recitamos en
la iglesia, en el rosario, en el vía crucis, en el padrenuestro o en el
avemaría. La oración es la respiración misma del alma que descubre de repente
el rostro impreso en nuestro corazón.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;text-align:justify;"&gt;&lt;span&gt;Y como cada uno
es diferente, como cada uno es irremplazable y único, como &lt;b&gt;Dios no se repite jamás al crear un alma sino que, justamente, le da,
le confía un rayo de su propia luz y la llama a expresar su belleza en su
propio lenguaje que es único, a fin de que todas las almas juntas constituyan
una inmensa sinfonía en que no cesa jamás de cantarse la belleza de Dios&lt;b&gt;.&lt;/b&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;text-align:justify;"&gt;&lt;span&gt;Es pues
necesario que cada uno consultemos nuestros gustos, que fuera de la oración
comunitaria tengamos cada uno nuestra oración personal y que, cada día,
siguiendo justamente el impulso interior, dando una vuelta a la pista, mirando
los juegos de luz, admirando el ocaso sobre las montañas, respirando el
silencio de la mañana, escuchando el canto de los pájaros, o escuchando un
bello disco, leyendo un libro o contemplando una bella obra de arte, o
admirando el sueño de un niñito, es indispensable que por todos esos caminos
renovemos nuestra admiración, sin la cual el amor no puede mantenerse.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;text-align:justify;"&gt;&lt;span&gt;En el fondo,
todos los santos fueron grandes apasionados y el mayor de todos, &lt;b&gt;san Francisco de Asís, quiso morir
escuchando el &lt;i&gt;Cántico del Sol&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;. Y
san Agustín, queriendo expresar el movimiento más íntimo de su conversión, se
vuelve hacia &lt;i&gt;la belleza siempre nueva y
siempre antigua&lt;/i&gt; que está dentro de nosotros, y en la cual encontramos la
revelación más personal y viva de Dios, pues es Dios mismo escondido en
nosotros como un sol cuya luz ilumina nuestra inteligencia y es el reposo de
nuestro corazón.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;text-align:justify;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;Todos
los santos son grandes apasionados y justamente porque son el entusiasmo de
Dios, su vida se expresa y florece naturalmente en Dios.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;text-align:justify;"&gt;&lt;span&gt;También para
nosotros la santidad, es decir la plenitud de adhesión que hace de la vida
divina, como decía san Agustín, &lt;i&gt;la vida
de nuestra vida&lt;/i&gt;, para nosotros también, la santidad debe amoldarse al
interior de ese impulso, de esa atracción que constituye nuestro gusto esencial,
nuestra pasión dominante, y a través de la cual alcanzamos nuestro entusiasmo
más total y profundo. Es, pues, necesario que cada uno, saliendo de los caminos
trillados, no se sienta atado a fórmulas ni piense que para orar por la mañana
o por la noche sea necesario decir cualquier cosa. Lo esencial es recogerse. Lo
esencial es escuchar. &lt;b&gt;Lo esencial es
maravillarse. Porque cuando nos maravillamos, cuando admiramos, salimos
necesariamente de nosotros, quedamos suspendidos de la belleza de Dios, gozamos
de su Presencia, nos perdemos en su amor&lt;b&gt;.&lt;/b&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;text-align:justify;"&gt;&lt;span&gt;Y por eso, para
nosotros, para cada uno, lo esencial no es tanto seguir tal o cual proceso
conocido, sino mucho más, darnos cada día la posibilidad de maravillarnos. Si
cada día durante cinco a diez minutos respiramos el silencio en que encuentra
su origen nuestra vida, si cada día Dios se nos presenta bajo rasgos
absolutamente nuevos, si, como dice un gran poeta, cada día somos promovidos &lt;i&gt;a la dignidad de admiradores&lt;/i&gt;, entonces
Dios ya no tendrá para nosotros ese rostro conocido que nos cansa y nos aburre&lt;i&gt;.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;text-align:justify;"&gt;&lt;span&gt;¿Cómo podría
Dios ser para nosotros fuente de aburrimiento y lasitud siendo realmente el
origen de toda belleza, si todos los cantos del mundo tienen en Él su origen,
si Él es el lazo de todas las ternuras y si todos los grandes contemplativos,
sean sabios, poetas, músicos o místicos, si todos los grandes contemplativos a
través del universo, que llega a ser para ellos transparente a Dios, han
sentido en Él la fuente de un descubrimiento siempre inagotable.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;text-align:justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span&gt;El enamorado
canta&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span&gt;, dijo san Agustín. El que ama canta, justamente porque el amor brota
de la admiración&lt;/span&gt;&lt;span&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Tratemos de descubrir cuál es nuestra
fuente de agua viva. Vamos cada día a ese pozo de Jacob donde nos está esperando
Jesús para revelarnos el secreto más profundo de nuestro amor. Escuchemos,
escondámonos en el corazón del silencio.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Entremos en la gran procesión de la
Belleza y entonces descubriremos efectivamente un Dios que será nuevo cada
mañana para nosotros, que revoluciona el lenguaje pero que contiene una verdad
tan profunda: &lt;b&gt;¡Dios, Dios, es cuando nos
maravillamos!&lt;/b&gt; ¡No lo olvidemos! ¡Dios, es cuando nos maravillamos!&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;-----------------------------------------------------------------------------------------------------------------&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Dios es el amor mismo, y nada más. «¡Mírame!»
decía Cristo a santa Ángela de Foligno: «¡Mírame y dime si ves en mí otra cosa
que el amor!» Y la palabra amor que estaba tan prostituida, tan profanada, tan
usada, esa palabra es una palabra divina. Es la única que en lengua humana
pueda designar nuestro cielo interior, el sol escondido en toda conciencia
humana, la ternura de la cual nuestras ternuras son mero reflejo. Pidamos pues
al Señor ahora que nos abra los ojos, que dilate nuestro corazón y nos enseñe
en el silencio en que su voz puede escucharse, que nos enseñe quién es Él y
quiénes somos nosotros, para que salgamos de esta iglesia no como de costumbre,
después de cumplir un rito obligatorio, sino con el deseo de saborear por fin
toda la grandeza de nuestra vida, de darle todas sus dimensiones, de dejar
transparentar a través de ella el rostro adorable del Eterno Amor. Y por eso,
recojámonos para escuchar. En lo más profundo de nosotros mismos, digamos al
Señor que no cesa de esperarnos allá en lo más íntimo nuestro: ¡Señor, ayúdanos
a revelar tu rostro en nuestra sonrisa! Amén.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:6pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;img src="http://sotamenta.net/communityserver/aggbug.aspx?PostID=885" width="1" height="1"&gt;</description></item><item><title>1/12/11 – Nuestro pasado está en nuestro porvenir.</title><link>http://sotamenta.net/communityserver/blogs/zundel/archive/2011/12/01/1-12-11-nuestro-pasado-est-225-en-nuestro-porvenir.aspx</link><pubDate>Thu, 01 Dec 2011 03:14:00 GMT</pubDate><guid isPermaLink="false">5fe81f9b-840c-4fb4-a66d-f81511ba6873:884</guid><dc:creator>Gustavo</dc:creator><slash:comments>1</slash:comments><wfw:commentRss xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/">http://sotamenta.net/communityserver/blogs/zundel/rsscomments.aspx?PostID=884</wfw:commentRss><comments>http://sotamenta.net/communityserver/blogs/zundel/archive/2011/12/01/1-12-11-nuestro-pasado-est-225-en-nuestro-porvenir.aspx#comments</comments><description>
 
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&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;text-align:justify;"&gt;&lt;span&gt;Cenáculo de
Ginebra, 27 de noviembre de 1948.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;text-align:justify;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;Nuestro
pasado está en nuestro porvenir: es el pensamiento de este primer domingo de Adviento.
La Iglesia recapitula en Cristo toda la historia del mundo.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;text-align:justify;"&gt;&lt;span&gt;Cristo está al
comienzo, al final y al medio. Contiene todos los siglos y su Pasión comienza
con la historia, el diálogo de amor que es el secreto de la Historia en que
Dios hace siempre su parte y el hombre hace casi siempre la suya, que es
rechazar y sabotear la obra de Dios.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;text-align:justify;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;En Dios
todo es siempre nuevo y siempre es posible comenzar&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-weight:normal;"&gt;. La Iglesia Cristo nos invita a la esperanza, a la eterna juventud. Hoy
comienza el mundo: todos los siglos que parecen pasados están comenzando; todos
los muertos, los héroes que parecen muertos, están comenzando pues están vivos
en su Amor y en el pensamiento de Dios&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;text-align:justify;"&gt;&lt;span&gt;Volvemos pues a
comenzar la historia del mundo. &lt;b&gt;Todos
los que tienen influencia en el mundo han hecho brillar una luz. Podemos
resucitarlos hoy, pues todo comienza en la eternidad de Dios, nada es
irreparable, el amor puede lograrlo todo, excepto el rechazo del amor: todo
puede resucitar y nuestro pasado está en nuestro porvenir&lt;b&gt;.&lt;/b&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;text-align:justify;"&gt;&lt;span&gt;Magdalena la
pecadora que descubre por fin el Amor, es la primera que descubre a Cristo
resucitado, la primera que persevera en la fe de su amor. La Iglesia hizo de
Magdalena una catedral de la misericordia sobre toda una vida de desorden y de
pecado. Sus pecados eran el comienzo, podían llevarla a una decadencia
monstruosa, ella habría podido ir más lejos, hacer una filosofía de sus pecados
y declarar que todo estaba bien. &lt;b&gt;Un acto
humano jamás está cerrado: la gracia puede siempre intervenir. &lt;/b&gt;Habiendo
experimentado a través de la luz de Cristo que su pecado era una espera, una
búsqueda de Dios, va a poner todo el impulso de su amor y de su mente en la
edificación de esa catedral de prudencia, de esperanza y de amor y llegar a ser
la contemplativa que entró más profundamente, y antes que los apóstoles, en la
victoria del eterno amor.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;text-align:justify;"&gt;&lt;span&gt;En nuestro
pasado hay muchas cosas que quisiéramos borrar, cosas oscuras e indignas de
Dios y de nosotros, pero nuestro pasado está en nuestro porvenir. No hay que
lamentarse sino tomar todo lo que está vivo y puede volverse fuente de acción
de gracias, de confianza y de entrega. No hay ninguno de nuestros actos que no
esté llamado a ser piedra angular de la catedral en que debemos transformarnos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;text-align:justify;"&gt;&lt;span&gt;Nada está
perdido, todo está comenzando, nuestra juventud está por delante... En Dios
todo es nuevo, nada está cerrado nunca, todo permanece abierto. Esta mañana
Dios es totalmente nuevo y quiere volver a comenzar en nuestra vida y brotar
del fondo de su Amor como maravilla imprevisible.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;text-align:justify;"&gt;&lt;span&gt;Entremos en este
surco de esperanza y de luz… &lt;b&gt;No nos detengamos
en nuestras costumbres, no nos aferremos a lo que va envejeciendo, no creamos
que no hay nada que cambiar, que jamás podremos ser distintos: eso no es
cristiano.&lt;/b&gt; Todo puede cambiar, ninguna actitud debe endurecerse, todo
pliegue puede ser allanado, no hay muerto que no esté llamado a resucitar.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;text-align:justify;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;La
creación del mundo vuelve a comenzar en este primer domingo de Adviento.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-weight:normal;"&gt; Pidamos a Dios que ordene todos los planos, y fecunde todos los
sufrimientos y todas las alegrías&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;text-align:justify;"&gt;&lt;span&gt;Llenarnos de la
novedad de su vida… ¡Navidad!&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:6pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;img src="http://sotamenta.net/communityserver/aggbug.aspx?PostID=884" width="1" height="1"&gt;</description></item><item><title>23-30/11/11 - A través de los textos y más allá.</title><link>http://sotamenta.net/communityserver/blogs/zundel/archive/2011/11/28/23-30-11-11-a-trav-233-s-de-los-textos-y-m-225-s-all-225.aspx</link><pubDate>Mon, 28 Nov 2011 16:44:00 GMT</pubDate><guid isPermaLink="false">5fe81f9b-840c-4fb4-a66d-f81511ba6873:883</guid><dc:creator>Gustavo</dc:creator><slash:comments>0</slash:comments><wfw:commentRss xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/">http://sotamenta.net/communityserver/blogs/zundel/rsscomments.aspx?PostID=883</wfw:commentRss><comments>http://sotamenta.net/communityserver/blogs/zundel/archive/2011/11/28/23-30-11-11-a-trav-233-s-de-los-textos-y-m-225-s-all-225.aspx#comments</comments><description>
 
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&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;En Bourdigny, cerca
de Ginebra, el 21 de agosto de 1937.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Se podría
escribir un libro con el título de: &lt;i&gt;A
través y más allá&lt;span&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;A través y más
allá, es lo que trataremos de decir esta mañana mostrando que &lt;b&gt;nuestro conocimiento tiene su fundamento en
las necesidades y las rebasa para orientarse a través de ellas y más allá de las
mismas&lt;/b&gt;.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Y es quizá la
única crítica contra la filosofía de Bergson, el haber minimizado, rebajado
demasiado el conocimiento cotidiano, so pretexto de que es demasiado
utilitario. Es quizá la única crítica contra este sistema lleno de luz y de
fidelidad a la verdad.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;En el fondo, la
vida cotidiana no es tan cerrada al espíritu como se podría pensar. A través de
todas nuestras necesidades, de manera oscura, estamos continuamente orientados
hacia algo que nos rebasa: a través y más allá.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Cuando nos
reunimos para una comida, esa necesidad misma puede ser símbolo de lo que la supera.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Eso es muy claro
en el terreno de la arquitectura; precisamente en el momento en que de la
necesidad, de la función, surge la belleza, es cuando el sentimiento de armonía
es más intenso y alegre.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Tenemos un
sentimiento de liberación al entrar en la iglesia de Santa Sabina en Roma.
Cuando uno se llena viendo todos los mármoles, todo el oro de los palacios, toda
la opulencia del Renacimiento… es magnífico, toda esa riqueza, el oro difundido
en el cielorraso de Santa María la Mayor; pero hay algo mucho más grande y es
la sencillez ya que no hay sino lo indispensable; las columnas están ahí no
como ornamentos, como algo añadido, sino como algo necesario: sostienen la
estructura y reúnen todas las vigas del templo. ¡Es maravilloso! Las columnas
son hermosas: cumplen su función con sencillez; tienen toda la belleza de la
necesidad y por eso revisten tanta alegría. &lt;b&gt;Es quizá la fórmula, la más alta imagen de la perfección cristiana: a
través y más allá&lt;b&gt;.&lt;/b&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;Sin evadirse ni
rehusar su tarea, sino entrando tanto en ella que lleguemos al centro, donde
brota el amor, donde se recrea la función porque se cumple libremente.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Así es talvez
como la mística, la doctrina de Jesús, revela admirablemente sus raíces
terrestres, como se inscribe, en efecto, en el corazón de la realidad, no para
sustraernos a ella sino para hacernos entrar en ella, hasta encontrar el amor
en la libertad.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;Esas dos
palabras: a través y más allá, contienen toda la filosofía, son las
características de toda la doctrina de Cristo.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Quisiera abordar
otro tema, aunque en el fondo es siempre el mismo, y hablarles de la persona de
Jesús y de su misión.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;En un libro en
alemán, Albert Schweitzer estudió con admirable lucidez la historia de la
exégesis alemana del siglo 19. Allí analizó con lucidez diamantina todas las representaciones
que se hicieron de Jesús los exégetas de Alemania. Y él mismo, médico, teólogo
y profesor en Estrasburgo, trazó &lt;i&gt;su &lt;/i&gt;retrato
de Cristo y mostró que, en el fondo, cada uno de los exégetas del siglo 19
buscaba en Cristo la imagen de su propio pensamiento, de su propio deseo, y
cada uno sacó del Nuevo Testamento lo que le convenía, lo que concordaba con lo
suyo, y les dio a los textos la especie de inflexión personal y, habiendo
eliminado todo lo que no concordaba con su sueño, trazó un retrato de Cristo
que no era sino proyección de sus propios sueños.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Nada hay más
patético que esa lectura que muestra a la vez que en la persona de Jesús hay algo
tan atrayente, tan único, tan admirable, que cada uno quisiera apropiárselo,
hacer de él el héroe de sus sueños, aunque su persona supera tanto todos los
sueños humanos que cuando uno quiere medirlo con sus sueños lo mutila, lo
deforma inconscientemente y lo reduce a su propio nivel.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Y lo más
característico de ese libro, escrito por un hombre que es la sinceridad misma,
es que él mismo, al final del libro, traza una historia de Jesús desde su
propio punto de vista, sin hacer justicia, además, a todos los datos del Nuevo
Testamento.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;Nada es más
difícil que escribir una historia de Jesús. Los datos del Nuevo Testamento
tienen apariencias contradictorias si nos atenemos a la letra de los
documentos, tanto que si chocamos con uno de esos textos sin ir a su contenido,
arriesgamos pensar: talvez el Nuevo Testamento expresa el pensamiento y la
misión de Jesús como una misión terrestre.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Han podido decir
que Jesús era judío y no cristiano y que era una extrapolación injustificada
haber querido hacer de él el autor de una religión nueva, siendo un simple
continuador de la tradición judía.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Vean el pasaje
en que Jesús dice a la cananea: &amp;quot;&lt;i&gt;Yo
fui enviado solo a las ovejas perdidas de la Casa de Israel&lt;/i&gt;&amp;quot; (Mt 15,
24). Lo van a utilizar contra la universalidad de la misión de Cristo, que no
sería enviado para el mundo entero.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Jesús dice a sus
discípulos: &amp;quot;&lt;i&gt;Los envío a predicar la
Buena Nueva del Reino, no entren en las ciudades de los gentiles ni penetren en
casa de samaritanos&lt;/i&gt;&amp;quot; (Mt 10, 5).&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;Podemos
preguntarnos si Jesús había esperado convertir a Israel antes de las demás
naciones. ¿Pensó en la conversión de toda la nación, en masa? ¿Esperaba que el
Reino de Dios se difundiera a partir de Israel?&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Ese es un
problema muy delicado. Vean el texto del fin de los tiempos: &amp;quot;&lt;i&gt;Esta generación no pasará sin que todo eso
se cumpla&lt;/i&gt;&amp;quot; (Mt 24, 34). Parece que en la mente de Cristo el fin de los
tiempos debía cumplirse en la generación actual. Y ustedes saben que la Iglesia
cristiana vivió esa esperanza y los Apóstoles esperaban el retorno de Cristo.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;Entonces, ¿se
equivocó Jesús pensando que el fin de los tiempos era inminente, sin pensar en
fundar una Iglesia que durara, una organización del Reino de Dios en la tierra?&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Este punto de
vista ha llamado la atención de los exégetas, tanto que algunos han construido
toda su tesis sobre ese dato escatológico: Jesús creyó exclusivamente en su
misión como preparación de la parusía inmediata.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Para ellos,
Jesús se entregó con fervor admirable a la difusión de ese mensaje, por demás erróneo.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Vean otro
aspecto de la cuestión: Jesús dijo: &amp;quot;&lt;i&gt;No
beberé más del fruto de la vid antes de que se cumpla el Reino de Dios&lt;/i&gt;&amp;quot;
(Mt 26, 29).&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;¿Imagina Jesús
que el Reino de Dios es un lugar donde se come y se bebe? ¿Considera la vida
eterna como un ideal material, como un paraíso donde el vino fluye en abundancia?&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Veamos otro
texto, donde habla del fuego eterno, Mt 25, 41: &amp;quot;&lt;i&gt;Id, malditos, al fuego eterno&lt;/i&gt;&amp;quot;. ¿&lt;b&gt;Tenía Jesús un concepto material del infierno, donde los cuerpos serían
arderían eternamente&lt;b&gt;? &lt;/b&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Cuando
encontramos uno u otro de estos textos, nos impresiona su carácter incisivo. No
nos gusta mucho que nos hagan notar las contradicciones. &lt;b&gt;Hay en esos textos una apariencia de contradicción que puede explicar
porqué pudieron sacarse del mismo texto tantas historias diferentes&lt;/b&gt;. Siendo
esto cierto, no hay que olvidar que en la historia hay una multitud de
criterios diferentes.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;El criterio
analógico hace que, para entender el fenómeno que el historiador desea
explicar, hay que situarlo en el orden que le es propio. El reportero
periodístico que sigue una carrera ciclística no aplicará evidentemente los
mismos criterios para reportar los estados misteriosos actuales de Teresa
Neumann.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;Para enfocar este
fenómeno, se necesita evidentemente otra mirada, un clima de respeto que
alcanza cierta interioridad de vida; hay que ponerse un poco en el centro del
misterio para dar su verdadero significado a los estigmas.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Si se quiere ver
la historia en su sentido profundo, si se quiere dar una explicación veraz de
los acontecimientos, para comprenderlos hay que situarlos en su propio contexto.
&lt;b&gt;Entonces, el hagiógrafo se sitúa en el
orden de la vida interior y en el más alto grado, la historia de Cristo exige
un criterio interior&lt;b&gt;.&lt;/b&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Todos los
gestos, los movimientos, los fenómenos, son apariencias. Para comprender el
sentido de las palabras, los movimientos, hay que ponerse en el interior, en la
vida del espíritu, sentir lo que es la santidad. A partir de ese centro se
puede ir a la periferia.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Siguiendo este
criterio interior comprenderemos que conocemos más a Cristo a través del
movimiento que suscitó en el mundo por medio de la Iglesia.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Ustedes saben
que los textos cristianos, los textos del Nuevo Testamento, son posteriores a
la existencia de la Iglesia. Fueron escritos en la Iglesia, por ella y para
ella. Constituyen simplemente una parte del testimonio a través del cual
podemos ver a Jesús.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Y existe cierta
dirección absolutamente paradójica e inverosímil, según la cual se desarrolló
toda la enseñanza de la Iglesia sobre Jesús.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;Los cristianos
representan toda la misión de Jesús mediante el signo de la cruz; el misterio
de la cruz es su piedra angular. Pero no hay dato más contrario a las
esperanzas de Israel.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-weight:normal;"&gt;
Tampoco hay dato que represente más vitalmente el sentido mismo de la misión de
Jesús. Si había algo que el medio era incapaz de inventar, algo recibido de él,
algo revestido de su persona, es sin duda alguna el signo de la cruz: toda la
locura en que san Pablo veía la paradoja de su apostolado: &amp;quot;&lt;i&gt;Sólo sé una cosa, y es Jesús crucificado&lt;/i&gt;&amp;quot;
(I Co 2,2)&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span&gt;.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Ahí tenemos algo
absolutamente fundamental: la misión de &lt;b&gt;Cristo
inseparable de la Iglesia&lt;b&gt;.&lt;/b&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Es lo que hace
que los textos de que disponemos y que emanan de esa sociedad estén tan llenos
de su vida. Ahí tenemos el centro de un dato sencillo: el misterio de la Cruz
es el centro de esos textos, el centro de la Iglesia.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Pero ¿qué
representa el misterio de la Cruz sino la negación de todas las esperanzas de
Israel?&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Basta leer los
Salmos para entrar en el clima de Israel que es algo magnífico. Todas las
concepciones de Miguel Ángel, todo ese tumulto, ese poder, todo eso es solo un
reflejo de la piedad judía que veía en Dios la omnipotencia, porque Dios es
para ellos ante todo la majestad, el Dios que fulmina la creación. Y cuando el
salmista quiere alabar a Dios, dice que no ha dejado realizar toda su ira y que
ha retenido el brazo de su furor. Piensa que Dios puede romper y destruir a su
criatura porque es el Dios todopoderoso.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Ese concepto
titánico, inmenso y magnífico dio origen a los acentos de la piedad más sincera
y auténtica. Pero así mismo da pie para otras cosas.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;¡Qué distancia
entre este clima, entre esta concepción de Dios, entre esta actitud del alma
ante Dios y la de san Francisco de Asís! ¡Qué abismo entre esas dos montañas,
el Sinaí y el Albernia...!&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Aquí tenemos
justamente el centro de la novedad misteriosa que Cristo introduce en el mundo.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Si decimos que
Jesús es judío y que cumplió las profecías, lo es realmente en un sentido tan
eminente que se podría también decir que él niega toda la historia de Israel,
todas las concepciones del judaísmo. Se sitúa a tal punto más arriba de todos
los conceptos humanos.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Es tan cierto
que Israel, inclinado sobre sus profetas, que &lt;b&gt;todos sus doctores, todos sus sacerdotes rodeados de filacterias y
llevando los textos sagrados&lt;b&gt;, fueron incapaces de ver en él el
cumplimiento de las profecías. Las cumplía, sí, pero en espíritu, a una altura
infinita, de tal manera que solo la fe podía hacer la unión entre el dato
material, abierto hacia Cristo y el cumplimiento de ese impulso material por
Cristo.&lt;/b&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Él es su
cumplimiento divino en un grado infinito e imprevisible.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;Así comenzamos a
entrar en el drama de Jesús, comprendemos, adivinamos qué necesidad se va a
imponer al Salvador cuando deba soltar el gran secreto de la debilidad de Dios.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;¿Cómo hacer
entender a esa gente, sin parecer blasfemar, que nada de lo que esperan se va a
cumplir, que el Reino de Dios no va a venir como milagro, que no va a ser el
cumplimiento milagroso en que el hombre va a recibir terminadas las cosas de lo
alto? ¿Cómo decirlo sin aniquilarlos? ¿Cómo encontrar su audiencia? &lt;b&gt;¿Cómo ganarse su confianza viniendo a
traerles lo contrario de lo que esperaban&lt;b&gt;?&lt;/b&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Pues, en fin, es
una locura concebir que Dios pueda ser débil y que el Mesías deba terminar su
carrera muriendo como un bandido. Y para medir la locura de esa concepción,
tenemos el criterio y la actitud de san Pedro.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Es un hombre,
amigo de Cristo, la piedra sobre la cual va a ser fundada su Iglesia, el hombre
de la fidelidad, el hombre apasionado y ardiente de amor. Pues bien, ese hombre
va a flaquear, va a negar al maestro, porque su vida se derrumba, porque hay
que renunciar a la esperanza de todo Israel si Dios es el Dios de la debilidad
y si el Mesías es vencido.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;En verdad no lo
conoce. No lo conocía sino a través de la perspectiva de sus esperanzas, lo veía
como el que iba a realizar, el que iba a salvar a Israel y a hacer sentar a sus
discípulos sobre doce tronos como ministros suyos.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Cuando lo ve
preso, no lo conoce.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Si un hombre así
no reconoció a Cristo en el momento en que debía cambiar de visión y adoptar la
religión de la misericordia, &lt;b&gt;si en ese
momento Pedro negó a Jesús, ¿qué sería de los demás,&lt;/b&gt; de su situación, de su
actitud, de su escándalo?&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Imaginamos lo
que pensaba el sumo sacerdote que no era un hombre de mucha fe, más apegado a
sus beneficios que a la ley divina, pero que creía, en fin, en los profetas y
que había meditado la Ley de Moisés: para él, la suprema blasfemia sería dudar
de la victoria de Dios.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;Y sin embargo,
ése es el corazón del Evangelio, el centro del mensaje de Jesús, toda la
novedad de la Revelación.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Dios es un Dios
débil, que todos podemos matar; nada es más fácil porque él no puede defenderse.
Puede dar la vida, pero no inventar la muerte; puede morir de amor, pero no
hacer morir.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Volvamos a esos
textos difíciles.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;¿No debía Dios
ser fiel a Israel, por ser fiel a sí mismo, fiel a su &lt;i&gt;Amor&lt;/i&gt;? ¿No hizo Jesús una tentativa por convertir a Israel, para que
Israel fuera el misionero de la Iglesia?&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Pues en fin de
cuentas toda la historia de Israel tenía sentido de misión: guardar el foco de
la religión, de la verdadera creencia en el verdadero Dios que es Espíritu; y
todas sus observancias eran como sus protectoras: no comer sin lavarse las
manos… ¿no era para impedir que Israel se pusiera a la mesa con los paganos, a
fin de conservar pura la fe, como luz de las naciones?&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Y entonces, &lt;b&gt;en el momento de la venida del Mesías, ¿no
consistirá la fidelidad de Dios en pedir a ese pueblo que sea el misionero de
las naciones?&lt;/b&gt; Y cuando Israel rehúsa entrar en ese plan de &lt;i&gt;Amor&lt;/i&gt;, cuando en vez de ver en el
separatismo el sello mismo de una misión universal (separado como sacerdote,
para ser misionero de las naciones), cuando Israel vea en la separación un
monopolio solamente y renuncie a su vocación, entonces Dios será desligado de
sus promesas: rechazado y condenado por su pueblo.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Recordemos lo
que decíamos sobre las diferentes ciencias del alma de Jesús. Ese dato tan
precioso: que Jesús tiene no solamente un conocimiento beatífico que le permite
a su alma hundirse en los abismos de Dios y una ciencia profética que hace de
él el Doctor de todas las naciones, sino también una ciencia experimental que
obtiene considerando las cosas, en el conocimiento cotidiano de los seres.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Colocándonos en
el punto de vista del plano experimental y sabiendo que la ciencia beatífica y
profética están fuera del tiempo, ¿no podemos pensar que su conocimiento
experimental se desarrolla en la duración, que realizando su misión desde este
punto de vista, Jesús se dejó instruir por su misión, y que por su parte
cumplió la misteriosa fidelidad de Dios trabajando por hacer de Israel el
misionero de las naciones, sabiendo además, pero por la ciencia beatífica, que
todo fracasaría?&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;Tenemos que
cumplir ciertas tareas aun sabiendo que no conoceremos el resultado.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Jesús fue el
misionero de Israel. La dificultad no fue por parte de Dios sino del hombre.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Jesús fue hasta
el final de la promesa, celosamente guardada, de ser misionero de Israel, a fin
de que Israel fuera el misionero de las naciones.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Mirando los
textos, vemos que, al hablar del fin de los tiempos, se dice: este Evangelio se
debe predicar a todas las naciones. La perspectiva universalista repunta a cada
instante en las parábolas. Encontramos ahí dos corrientes: el deber de
fidelidad al que Jesús no faltará, y la corriente de los presentimientos, del
conocimiento demasiado seguro de que su pueblo lo traicionaría y lo condenaría.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;E igualmente, mirando
los textos de la Parusía, vemos que en san Mateo, al hablar de la misteriosa
catástrofe que pondrá fin a Jerusalén, Jesús dice: &amp;quot;&lt;i&gt;Y sucederá como en los días de Noé: uno será tomado y otro dejado y de
dos mujeres, una será tomada la otra dejada&lt;/i&gt;&amp;quot; (Mt 24, 37-41).&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;Si se tratara de
la perspectiva del fin de los tiempos, es evidente que nadie sería dejado. Hay que
ver que los textos, en el fondo, son la Iglesia con el misterio de la Cruz y la
Revelación de la debilidad de Dios.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Si Jesús habla
de la visión del Reino de Dios con imágenes tomadas a la vida, es natural que
hable bajo esa forma, ya que va a instituir su sacramento bajo la forma del pan
y el vino, para hacernos tomar conciencia de que el Reino de Dios hace parte
del misterio de la Cruz y que la realeza de Jesús está dentro de nosotros y que
solo estamos abiertos a su reino después de ser crucificados con él.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Es necesario
llegar al fondo del texto y no contentarse con las palabras. No se necesita
tomarlo en otra perspectiva que esta, es decir: como un movimiento hacia una
revelación más perfecta. &lt;b&gt;Jesús no podía
decir todo, se sirvió de las mismas palabras que utilizaba el pueblo. Tomó la
noción del Reino de Dios, dándole un acento nuevo&lt;/b&gt;. También tomó ciertas
nociones corrientes de la justicia, no para decirnos: así será, sino para
decir: el Juicio consistirá en las relaciones que tendrán con el prójimo.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;El acento del
capítulo: &amp;quot;&lt;i&gt;Id, malditos, al fuego
eterno&lt;/i&gt;&amp;quot;, no se debe poner en la palabra: &amp;quot;&lt;i&gt;malditos&lt;/i&gt;&amp;quot;, sino que todo el acento está sobre la caridad que
será el criterio en función del cual todos seremos juzgados.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;En una palabra, &lt;b&gt;será siempre en función del criterio
interior, que es la revelación central del cristianismo, es necesario entender
la revelación de los textos cada uno de los cuales es un sacramento; no una
palabra tomada de un libro, sino un sacramento que contiene la eterna Palabra
de Dios, que debe entenderse por dentro, de rodillas con la fe, tomada como una
persona: la persona misma de Dios crucificado&lt;b&gt;.&lt;/b&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Si aislamos los
textos, si los extrapolamos, si los sacamos fuera de la persona de Jesús,
pierden todo su valor, se vuelven algo de donde se puede sacar todo, menos el
Evangelio de Jesús.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Sabemos qué
terrible prisión debió ser el lenguaje humano para Jesús: en el odre viejo de
las palabras había que meter el vino nuevo del Evangelio que lo hacía estallar.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Sentimos que no
nos equivocamos cuando volvemos a los textos a través del misterio esencial,
centro de la predicación, cuando los hacemos vibrar al contacto mismo del
corazón de Jesús.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Tuvo que
soportar el lenguaje humano, utilizarlo, removerlo para hacerlo craquear y
vibrar con toda la &lt;i&gt;Luz &lt;/i&gt;contenida en
la Palabra de Dios&lt;i&gt;.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Y tenemos otro
criterio de que esta Revelación es la Revelación central, en la evolución misma
del pensamiento cristiano en la Iglesia, y en la última expresión del misterio
de Jesús que es la revelación del Sagrado Corazón.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;El Sagrado
Corazón expresa lo mismo que la Cruz en un lenguaje tan sencillo y humano, tan
conmovedor que sería necesario ser obstinado para no comprender que todo el
Cristianismo es solo un misterio de &lt;i&gt;Amor &lt;/i&gt;si
Dios es solo Corazón.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Comprendemos que
no hay revelación más verdadera que la Cruz de Jesús en la cual está la vida y
la Resurrección.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Debemos volver a
sumergirnos en la revelación de la Cruz y de la debilidad de Dios.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Jesús nos pudo
revelar esa debilidad porque él es solidario de ella, pues la llevó en su carne
hasta la muerte.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;Antes de Jesús,
quizá habrían abusado de ese secreto de Dios ya que esas dos concepciones no
pueden acordarse: la noción del Dios poderoso es la negación del Dios de &lt;i&gt;Amor.&lt;/i&gt; Era necesario pasar de la una a la
otra y eso es lo que marca el límite entre los dos Testamentos: el Dios
poderoso y el Dios débil.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Hablar de la
debilidad de Dios no es un juego de palabras. Es como la manifestación suprema
de su poder en el orden de la santidad. No tiene otro poder que el del &lt;i&gt;Amor&lt;/i&gt;.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;Dios no puede lo
que no puede el &lt;i&gt;Amor&lt;/i&gt;. Es el mismo poder.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Nuestra miseria
es que podemos no amar, podemos destruir a quienes no amamos. Dios no puede,
porque él es la vida y la &lt;i&gt;luz&lt;/i&gt; y
porque es solo Corazón. Puede extender los brazos y morir, es tan fácil
matarlo. No hay que ser un gran genio para tomar a san Francisco de Asís y
arrojarlo a una zanja; basta con ser malo.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Para cantar el &amp;quot;&lt;i&gt;Cántico del Sol&lt;/i&gt;&amp;quot; es necesario ser
san Francisco, para recibir los estigmas, hay que ser san Francisco. Para dar
la vida por sus criaturas, hay que ser Dios: sólo Él es capaz de hacerlo.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Entonces, toda
la religión toma figura humana. La virtud deja de ser cumplimiento de la Ley
para ser relación de amor con una persona. El pecado ya no es transgresión de
la Ley sino herida de amor infligida a una persona: herida al corazón,
crucifixión de Dios, muerte de Dios.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Eso cambia todo.
Y &lt;b&gt;se comprende que san Pablo al dar el
mensaje haya podido hablar de &amp;quot;&lt;i&gt;la
locura de la Cruz&lt;/i&gt;&lt;b&gt;&amp;quot;.&lt;/b&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;¿Qué otra
palabra que &lt;i&gt;locura&lt;/i&gt; podría
caracterizar esa misión?&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Entonces, todo
va a cambiar porque en adelante la religión no será lo que podemos esperar de
Dios, ya no será una protección contra la amenaza de Dios. Dios no amenaza;
Dios lo ha dado todo y sigue siempre dándose.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;La religión es
lo que Dios puede esperar de nosotros.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Somos nosotros
los que lo amenazamos: &amp;quot;&lt;i&gt;Jerusalén,
cuántas veces quise reunir a tus hijos como la gallina reúne sus polluelos bajo
sus alas, y tú no quisiste&lt;/i&gt;&amp;quot; (Mt 23, 37)&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;quot;&lt;i&gt;Vino a los suyos y los suyos no lo
recibieron&lt;/i&gt;.&amp;quot; (Jn. 1, 11). ¡&amp;quot;&lt;i&gt;Y
el juicio es: que la Luz vino al mundo y los hombres prefirieron las tinieblas&lt;/i&gt;&amp;quot;!&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;quot;&lt;i&gt;¡&lt;span&gt;Oh
vosotros que pasáis, mirad si hay dolor semejante al mío!&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&amp;quot; (Lam
1, 12)&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Entonces solo se
juzgan quienes se separan de él y lo condenan, quienes lo crucifican. No es él
quien los juzga, él no juzga a nadie: baja los ojos ante la mujer adúltera,
baja los ojos en el sacramento del altar, baja los ojos ante la iniquidad de
sus verdugos. No quiere juzgar nuestros pecados: nuestros pecados lo matan. No
necesita juzgarlos, los siente en sí mismo, lo hieren en el corazón.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Eso es. Hay que
buscar a Dios en esta dirección. &lt;b&gt;Nuestra
religión no es lo que podremos esperar de Dios sino lo que Dios puede esperar
de nosotros&lt;b&gt;.&lt;/b&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Eso nos coloca
en la verdadera &lt;i&gt;Luz &lt;/i&gt;de nuestra vida
cristiana. En el fondo, la gran pureza consiste en no mirarse a sí mismo sino a
Dios.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;La gran
liberación está en no inquietarse por sí mismo ni por su salvación. La gran
libertad está en preocuparse por la gloria de Dios, por que venga su reino, por
liberarlo de las cadenas que lo mantienen cautivo.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Cuando un alma
comienza a inquietarse por Dios, ella comienza a ser madre de Dios; en ese
momento, ella entra realmente en la fe cristiana.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Creo que no hay
otra cosa que hacer o saber, sino que Jesús es Jesús crucificado.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Cuando tenemos
dificultades (y todos las tenemos), cuando nos rodean las tentaciones, cuando
estamos abrumados bajo el peso de nuestros pecados, todo eso quiere decir que
no hemos mirado a Jesús.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span&gt;Solo un pecado
nos separa de él, una sola fuente de debilidad y es estar distraídos de su
Presencia&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span&gt;. Cuando no nos volvemos hacia él, recaemos en el yo y es
el único pecado. La única falta esencial es habernos separado de él, haber cesado
de mirar su rostro, haber abandonado el refugio de su corazón, haber recaído en
nosotros mismos.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Hay que mirarlo,
mirarlo sin cesar. Cuando hemos caminado sin pensar en él, hay que volver al
signo de la Cruz que es el catecismo de la Iglesia. Y la Iglesia ha sembrado la
señal de la Cruz sobre los caminos de la tierra porque es la revelación suprema
del juicio de Dios por el hombre. Es la única purificación.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;Mientras Dios
sea dueño nos rebelamos; cuando es víctima del dolor, cuando sucumbe al pecado
del hombre, entonces algo se abre en nosotros, tiembla, se da y comienza a
tener compasión, y con esa compasión por la Pasión de Cristo comienza la
religión cristiana.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;quot;&lt;i&gt;Jesús estará en agonía hasta el fin del
mundo&lt;/i&gt;.&amp;quot;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:6pt;"&gt;&lt;span&gt;&amp;quot;&lt;i&gt;Jesús
está llamando a los hombres y no lo han&lt;span&gt;&amp;nbsp;
&lt;/span&gt;escuchado&lt;/i&gt;.&amp;quot;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:6pt;"&gt;&lt;span style="font-size:16pt;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;img src="http://sotamenta.net/communityserver/aggbug.aspx?PostID=883" width="1" height="1"&gt;</description></item><item><title>19-24/11/11. La dignidad del hombre (fin)</title><link>http://sotamenta.net/communityserver/blogs/zundel/archive/2011/11/19/19-24-11-11-la-dignidad-del-hombre-fin.aspx</link><pubDate>Sat, 19 Nov 2011 13:57:00 GMT</pubDate><guid isPermaLink="false">5fe81f9b-840c-4fb4-a66d-f81511ba6873:882</guid><dc:creator>Gustavo</dc:creator><slash:comments>1</slash:comments><wfw:commentRss xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/">http://sotamenta.net/communityserver/blogs/zundel/rsscomments.aspx?PostID=882</wfw:commentRss><comments>http://sotamenta.net/communityserver/blogs/zundel/archive/2011/11/19/19-24-11-11-la-dignidad-del-hombre-fin.aspx#comments</comments><description>
 
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	mso-bidi-language:#0400;}

&lt;span style="font-size:13pt;"&gt;El año pasado,
nos alertó la ejecución de Chessman (ejecutado en 1960, después de 12 años de
un proceso discutido) y, de repente, se manifestó a innumerables multitudes el
rostro de la vida, de repente esa vida cuya suerte debía decidirse de un
momento a otro, apareció como un test de la vida universal y los hombres se
interrogaron: ¿se puede matar una vida? ¿Se puede disponer de ella? ¿Se puede
hacer desaparecer un hombre sin que confiese y consienta? Millones de hombres
se interrogaron y millones de hombres respondieron ¡No, no! No se puede, no se
debe, porque en un hombre está todo el bien del hombre, en un hombre está el
único bien del hombre.&lt;/span&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size:13pt;"&gt;El verdadero bien común
de los hombres es el hombre mismo, un solo hombre, solo en su conciencia, en su
libertad, en su dignidad, en la posibilidad que tiene de hacer de toda su vida
una ofrenda, un don, una fuente que mana hasta la vida eterna como dice el
Evangelio.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-size:13pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span style="font-size:13pt;"&gt;Chessman murió y la
cuestión levantada por su ejecución, sigue en pie: en un solo hombre está todo
el hombre, en un solo hombre se concentra y resume toda la condición humana, en
un solo hombre está a la vez toda la posibilidad y toda la revelación del único
sentido verdadero del único verdadero bien común.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size:13pt;"&gt;¿Y cuál es ese verdadero
bien común sino justamente el tesoro que nos fue confiado a todos y cada uno y
que debemos defender y proteger, despertar, aumentar y comunicar?&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size:13pt;font-weight:normal;"&gt; ¿Y cuál es el tesoro sino la perla escondida, la
perla escondida del Reino, sino la divinidad misma? Y qué es la divinidad,
justamente, sino un sentido interior en cada uno de nosotros, a través de
nosotros, escondido en lo más íntimo de cada uno, donde brilla la luz
verdadera, la luz incorruptible, &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size:13pt;"&gt;la luz que adivinamos a veces en la
mirada de un niño, la luz que es la claridad del corazón, la luz en que
intercambian y se comprenden las almas, la luz viva en que todo conocimiento es
un nacimiento.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-size:13pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span style="font-size:13pt;"&gt;Allá, justamente quiere
llevarnos Jesús, quiere hacernos atentos a ese bien común, él nos urge a que
seamos ese bien común. Y si es así, es indiscutible; si es así, si es así,
sentimos que nuestra convicción, nuestra fe; todas nuestras certezas están
ligadas, para nosotros y para los demás, con la experiencia que somos, con el
ser en que nos convertimos o en que rehusamos convertirnos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span style="font-size:13pt;"&gt;Y ahí está todo. No habrá
profecía, no habrá milagro, no habrá catástrofe capaz de tocar el alma humana y
transformarla. No hay sino una posibilidad, un solo evangelio, aquél en que se
convierte un ser que responde y es fiel al llamado de la verdad, y la deja
trasparentar en sí mismo y que, sin nombrarla, para no limitarla, lleva a los
demás su luz, su espacio y su alegría.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size:13pt;"&gt;El evangelio de
Jesucristo, somos nosotros. El evangelio de Jesucristo está en nosotros y solo
ahí podemos hacer de él una lectura eficaz y fructuosa.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-size:13pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span style="font-size:13pt;"&gt;Es esencial que no nos
perdamos al comenzar esta semana santa. No se trata de conmovernos por
realidades del pasado sino de arrojarnos en el corazón de la vida hoy, en el
corazón nuestra propia vida, en este mismo instante para escuchar ahí el
llamado de Dios, para descubrir ahí la Perla del Reino, para volver a tomar
conciencia de la dignidad humana en nosotros, para tratar de purificarla de
todo lo que la oculta y la desfigura, para poner en valor el tesoro que nos
está confiado y para llevar a los demás, silenciosamente, su luz y su amor.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span style="font-size:13pt;"&gt;Incontestablemente, ahí
tenemos que volver. No hay que disertar sobre el origen del mundo si el mundo
comienza a cada instante: es función de la decisión que tomamos nosotros de ser
o no ser, de ser &amp;quot;&lt;i&gt;sí&lt;/i&gt;&amp;quot; o de
ser &amp;quot;&lt;i&gt;no&lt;/i&gt;&amp;quot;, de estar atentos
o distraídos, de escuchar el llamado o de fingir no haberlo oído. No hay otra
prueba que la experiencia misma que nos pone a prueba y nos pide a cada
instante decidir el precio y el sentido de la vida.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span style="font-size:13pt;"&gt;Y vemos bien que en esta
dirección se dibuja la tragedia divina: si Dios es ese yo, ese yo universal,
ese yo silencioso, ese yo frágil, ese yo inocente, ese yo escondido en lo más
íntimo de cada uno como lazo con todos, si esa es la verdadera humanidad, que
todavía no existe pero que puede ser, que está llamada a ser, si esa es la
verdadera humanidad que va a lograrse, a descubrirse y encontrarse, vemos
brillar en seguida la tragedia divina, porque sabemos, sentimos bien toda la
espesura, toda la opacidad, toda la gravedad, todo el peso de nuestra vida.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size:13pt;"&gt;Por un instante, un
instante de claridad, por un instante de conciencia, cuántos momentos
innumerables de inconsciencia, de cerrarnos, de egocentrismo, de
autocomplacencia, de autodefensa, de apego a sí mismo, de sensualidad, de
tinieblas, de rechazo, de &amp;quot;&lt;i&gt;no&lt;/i&gt;&amp;quot;
opuestos al frágil y pequeño &amp;quot;&lt;i&gt;sí&lt;/i&gt;&amp;quot;
que había brotado en un momento privilegiado en que habíamos oído el llamado
del silencio.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-size:13pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span style="font-size:13pt;"&gt;Y por eso justamente Dios
está en peligro, como la dignidad humana, amenazado como la grandeza humana,
como la libertad humana, amenazado como todo lo humano pues justamente él es la
respiración de todo lo que es humano. Él es la garantía de todo lo que es
humano, el secreto de todo lo que es humano. Él es la esencia, el corazón, la
luz de todo lo que es humano. Él es la humanidad misma en su fuente y en la
universalidad que es Él.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span style="font-size:13pt;"&gt;Y ése es justamente el
misterio de la Cruz, ya que en su fragilidad, está desarmado, entregado al
hombre, entregado al juicio del hombre, a la condenación del hombre como la
verdad.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size:13pt;"&gt;Es tan fácil pisotearlo,
desfigurarlo, apropiárselo para hacer de él un monstruoso monopolio que permita,
en total seguridad, condenar… ¿a quién? ¿a quién? ¡Pues justamente al Hijo del
Hombre y al Hijo de Dios! &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-size:13pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span style="font-size:13pt;"&gt;Estamos ahí en el corazón
de la Pasión. Ahí es justamente donde se realiza, en la ignorancia del reino
interior del hombre. Entonces querían ver un templo inmenso cuya hermosura
dejaba estupefacta la mirada del peregrino. Querían recorrer sus galerías,
contemplar los bloques de unos treinta metros, de bases formidables. Querían el
esplendor de un culto exterior que en definitiva no los comprometía, querían el
monopolio, la certeza certificada que les permitiera pasar tranquilamente al
lado del herido sin verlo. Querían garantías, cauciones santificadas por
objetos, sin tener necesidad de convertirse y transformarse.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span style="font-size:13pt;"&gt;Y se presenta la
religión, la religión trágica, la religión del Hijo del hombre, la religión de
la Cruz, la religión de la derrota, la religión de la fragilidad, la religión
de la inocencia condenada, ignorada, pisoteada.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span style="font-size:13pt;"&gt;¿Y por qué asombrarse?
Era tan cómodo tener un Dios bueno para todo, un Dios en cuyos hombros se
ponían todas las cargas de la historia, un Dios que debía intervenir cuando se
lo pidieran, un Dios que debía meter la mano, los dedos en la mecánica del
mundo, un Dios que invocaban cuando ya no podían salir del paso pero que
olvidaban pronto cuando la vida iba bien, cuando engordaban, cuando el animal
humano ya no se sentía herido, reducido a descubrir y reconocer su dignidad.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size:13pt;"&gt;Y ahora, sabemos, o por
lo menos comenzamos a entender, que el verdadero Dios está dentro de nosotros,
que se nos da como la verdad a los sabios, como la música a los músicos, como
el amor al corazón del hombre.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-size:13pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span style="font-size:13pt;"&gt;Entonces, ¿qué hace la
verdad? ¿Qué hace con los sabios que la torturan y pierden contacto con la
ciencia porque ya no buscan la ciencia sino el éxito, el dinero, la reputación,
estar al servicio de una causa impura, de la que se han hecho esclavos? Nada,
nada… está sin defensas, está entregada, pero solo puede brillar a través de la
mente que la escucha, y ¿quién la escucha haciéndose silencio? ¿Quién la
escucha y la deja trasparentar? ¿Quién la escucha y lleva en sí mismo su luz y
su vida?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span style="font-size:13pt;"&gt;Para nosotros no hay otro
Dios que ese, ese Dios que canta san Juan en el Prólogo de su evangelio, el
Dios que era, que es y será, que está siempre ahí, el Dios que brilla en las
tinieblas, el Dios que nos está esperando, el Dios que está en el mundo, ese
Dios desconocido, ese Dios ignorado, ese Dios que viene, que golpea y al que no
le abrimos, el Dios que no es recibido, el Dios reprimido, ese Dios en lugar del
cual no cesamos de elevar el ídolo de uno falso, de un falso dios de acuerdo
con nosotros, de acuerdo con nuestro yo animal y que nos dispensa de devenir,
nos dispensa de existir, nos dispensa de hacer el inmenso itinerario desde
nosotros hasta nosotros mismos, que nos dispensa de descubrir la exigencia
fundamental, la exigencia creadora que quiere hacer de cada uno de nosotros el
comienzo y el origen de un mundo que no existe todavía, pero que puede llegar a
ser, y que no cesa de surgir y de crecer cada vez que un alma, un alma
desconocida, silenciosa y oculta, que es toda &amp;quot;&lt;i&gt;sí&lt;/i&gt;&amp;quot;, aporta su consentimiento, se deja atravesar por el radio
de la fuente y lleva en su mirada la luz infinita del eterno amor.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span style="font-size:13pt;"&gt;En esta perspectiva
queremos pues comenzar esta semana. En esta perspectiva queremos situarnos,
pensando en todos los hombres, pensando en todos los rebeldes que son con
frecuencia los más cercanos del evangelio del Dios vivo, pensando en todos los
ateos que se creen tales porque han rechazado el ídolo que hacen de Dios con
tanta frecuencia los creyentes. Queremos pensar en todos, queremos escuchar el
llamado común para tratar de ser una respuesta común.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size:13pt;"&gt;¡Ah! No queremos ser una
secta, no queremos ser un pueblo elegido, quisiéramos ser hombres, simplemente
hombres, ser finalmente humanos, de la humanidad que cada uno puede reconocer
en sí mismo, de la humanidad con que se identifica Jesús&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size:13pt;font-weight:normal;"&gt;, de la humanidad herida en el hombre que yace a la
orilla del camino, de la humanidad ignorada en la pequeñita que se hiela en el
jardín de Moscú, ser hombres como lo sintieron de repente los que no querían
que muriera Chessman, y deseaban que se salvara esa oportunidad, que el hombre
no dispusiera del hombre, porque hay en el hombre más que el hombre, porque el
hombre verdadero es más que él mismo, porque en nosotros está el santuario
eterno, porque solo podemos acercarnos de nosotros mismos sobre la punta de los
pies, porque justamente, todos y cada uno, en lo más íntimo, estamos encargados
del Reino de Dios, del reino de la verdad, del reino de la belleza, del reino
del amor, del reino del nuevo nacimiento, porque dentro de nosotros es donde
todo se va a realizar, porque es ahí donde va a brillar la única esperanza ,
porque Dios nos está esperando, porque la verdad nos necesita, pues va a morir
si nosotros no vivimos de ella&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-size:13pt;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span style="font-size:13pt;"&gt;Y al principio de esta
semana santa aprendemos de nuevo que está comenzando el proceso de la
divinidad, y que nos toca a nosotros pronunciar el juicio y que fuimos
nosotros, nosotros solos, quienes pronunciamos la condena y hoy podemos
declararla inocente, y podemos hoy revisar el proceso, hoy podemos reconocer su
inocencia, &lt;b&gt;hoy podemos descubrir en el
silencio de nosotros mismos los rasgos del rostro impreso en nuestros
corazones, hoy podemos escuchar el llamado de la música silenciosa&lt;/b&gt;, y &lt;b&gt;hoy todo puede volver a comenzar&lt;b&gt;.&lt;/b&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;span style="font-size:13pt;"&gt;Esa es la locura a que
nos invita Jesús, la locura a que nos invita Jesús. Eso es el Dios vivo. No hay
otro. Vamos pues a ponernos ante el santuario interior, vamos a escuchar. Sí,
pidamos a Dios esta gracia suprema: escondámonos en el silencio, recojámonos en
lo secreto más profundo de nosotros mismos y escucharemos, escucharemos
siempre, porque escucharemos a fondo, y sabremos que esta historia es una
historia eterna, que nos conmueve las entrañas hoy pues justamente eso es lo
que decide de todo, qué es el hombre y qué será, y lo que es Dios y cómo se va
a revelar, y qué es el universo y lo que quiere significar cuando lo abordamos
no como una carrera por explotar sino como paisaje a contemplar, como verdad
por descubrir, como pensamiento a meditar, como Presencia para acoger.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p style="margin:0cm 0cm 6pt;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size:13pt;"&gt;Y así será siempre: todo
está puesto en nuestras manos. No busquemos en otra parte a los responsables.
El único responsable, finalmente, somos nosotros, pues a cada uno se nos ha
dado todo, y cada uno de nosotros lleva en su corazón al Dios vivo, al Dios que
jamás se impone aunque siempre se propone y que&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size:13pt;font-weight:normal;"&gt;, al comienzo de esta semana santa, &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size:13pt;"&gt;nos invita a volver a
vivir su peregrinación eterna, a abrir la puerta, pues esta noche está llamando&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size:13pt;font-weight:normal;"&gt;: &amp;quot;&lt;i&gt;Yo
estoy tocando a la puerta. Si alguien me abre, yo entraré y me sentaré a su
mesa y cenaré con él y él conmigo&lt;/i&gt;&amp;quot;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;i&gt;&lt;span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span&gt;(Ap. 3, 20)&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;p class="MsoNormal" style="margin-bottom:6pt;"&gt;&lt;span style="font-size:13pt;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;

&lt;img src="http://sotamenta.net/communityserver/aggbug.aspx?PostID=882" width="1" height="1"&gt;</description></item></channel></rss>
